miércoles, 10 de agosto de 2016

Crítica: Escuadrón Suicida

Por Isaac  Moreira




Malos de postín


Había bastantes ganas de ver la película. La elección del grupo/personajes para que DC siguiera abriéndose camino en el cine sorprendía bastante. En vez de escoger a uno de las grandes figuras de la casa van y eligen a un grupo de supervillanos apresados por el gobierno para usarlos en peligrosas misiones secretas ocupándose de los trapos sucios de Estado Unidos. Desde luego parecía que Warner/DC había dado un paso acertado para desmarcarse de la trayectoria de Marvel y ofrecer algo diferente. Era una oportunidad para tener todas las ventajas del género de superhéroes y, a la vez, realizar un film más maduro, más osado y más macarra de a lo que estamos acostumbrados.

Lo menos que uno podía esperar de estos personajes es cinismo, traiciones, puñaladas traperas (literalmente), conflictos internos pero sin chorradas, que son asesinos y locos, ¡¡oiga usted!!! Cada cual dispuesto a salvar su propio culo a cualquier precio o, como mucho, intentar formar equipo para jugársela al gobierno.  Lamentablemente no ha sido así. El Escuadrón suicida ha caído en los típicos clichés de cualquier otra película de grupo de superhéroes. Otra vez tenemos a un conjunto de personajes que terminan formando piña para salvar al mundo de forma desinteresada y que, en solo unas pocas horas, muestran una camaradería exacerbada. Alguno incluso los reconoce como “su nueva familia”. Por supuesto cumple con todos los clásicos momentos de: presentación de personajes, reunión de personajes, acción donde empiezan a formar equipo y momento de tribulación tras el que deciden salvar al mundo arriesgando sus vidas.

Si nos paramos a analizar un poco más detenidamente a los componentes del escuadrón encontramos personajes sin carisma, sin motivaciones convincentes. Katana, Killer Croc y el Capitán Boomerang están ahí de relleno. El personaje militar de Scott Eastwood es un pelele incapaz de estar al mando de la misión. La Encantadora es muy insulsa. No da sensación de peligro ni de poder ni de nada. Sencillamente se dedica a moverse raro cubierta de CGI, y hasta esto lo hace mal. Viola Davis como  Amanda Waller se dedica a repetir su papel de la serie Cómo defender a un asesino: cara impasible y muy poca mala uva. Cuando Waller es uno de los personajes más duros y desalmados (dentro de los “buenos”) del universo DC. El Joker de Jared Leto es decepcionante. Un gánster psicópata simplón y sobreactuado. Se echa MUCHO de menos los escalofríos que producía Heath Ledger. No es imprevisible ni inteligente ni astuto. ¿Dónde está ese Joker maquiavélico y manipulador? Me temo que desapareció para siempre con Ledger. Además no se ve ninguna química con Harley Quinn /Margot Robbie.

Los únicos personajes que sobresalen algo en pantalla son Deadshot y Harley Quinn.  Aunque Will Smith vuelve a su papel de Will Smith en vez de acoger al personaje de Deadshot. En lugar del cínico asesino que conocemos de los tebeos tenemos a un padre buscando la redención por amor a su hija. Una fórmula de la que se está abusando más de la cuenta y que ya cansa. Mientras, Margot Robbie ofrece una Harley Quinn brillante, dinámica y divertida. Una de las pocas razones por las que ver la película.


A nivel de dirección, guión, música y montaje el film tiene también bastantes defectos.

El primer error ya es de concepto. El tipo de misión a la que son enviados no corresponde con el tono del grupo. Habrían encajado mucho más en una trama al estilo misión imposible en lugar de enfrentarse a una amenaza mágica.  El segundo error, y más importante, es un guión demasiado simple en todos sus aspectos. Pasan las cosas y aparecen personajes sin mucha explicación (el Joker sale de la nada varias veces porque sí. Sin ver cómo ha llegado hasta allí. Lo mismo se puede decir de Amanda Waller). No hay ningún desarrollo de los personajes, muy planos en general. A su vez, tiene tantos que es imposible que individualmente tengan  un momento estelar o algo que les haga especiales.

Como ya he dicho, el guión revisita los típicos lugares comunes de este tipo de películas. Los enemigos a los que se enfrentan son un ejército de masillas inhumanas. ¿Tanto miedo da combatir contra un ser humano de verdad? En todas las películas del género el/ los protagonistas matan robots, extraterrestres o criaturas mágicas/extradimensionales. Imagino que se debe a un desesperado interés por producir una película para todos los públicos. Sinceramente, pensaba que el Escuadrón Suicida rompería con este tabú. El rival no es más que otro “malo final de pantalla” y la última batalla termina sin épica ninguna.

El montaje tipo videoclip es caótico. Las presentaciones de los personajes se hacen largas y no aportan mucho. Los flashback están metidos con calzador y cortan la fluidez del film. Seguramente la cinta habría salido ganando si se concretara más la historia y se organizaran mejor las escenas. Así se hace larga. Tampoco ayuda el exceso de canciones en demasiados momentos en un descarado intento de construir una cinta molona.

David Ayer tenía una materia prima de lujo para poder hacer una película sobresaliente y se ha quedado en lo de siempre pero con un sabor más amargo todavía. Imagino que a más de a uno le pesará lo que podría haber sido y no fue.


Nota: 4,5

miércoles, 3 de agosto de 2016

Guía Práctica Para Entender el Pollo de Cazafantasmas (2016)

Por Ivanckaroo Banzai


Como no podía ser de otro modo; no podemos permanecer ajenos al enorme cacao que se ha montado estos meses acerca del reboot de Cazafantasmas. Jaleo por otra parte generado en comentarios de youtube, facebook y similares por gente anónima de todo pelaje y opinólogos con 14 doctorados por la universidad de Twitter; lo cual hace que la mayoría de comentarios más virulentos tengan que ser tomados en tanta consideración como a Interviú de revista de referencia sobre álgebra abstracta.

Guía para entender un poco de qué va esto (para los que anden regular de inglés o no quieran pasarse horas viendo los enlaces traducimos algunas frases clave):

- Sony anuncia una nueva película de Cazafantasmas, dirigida por Paul Feig y con un elenco de protagonistas femeninas. Recordemos que, en realidad, ya hubo Cazafantasmas femenina hace ya casi 20 años, en la serie de animación Extreme Ghostbusters.
Comienza la división de opiniones en 4 facciones: los que creen que van a violar su infancia (sigh) por motivos puramente sentimentales pero otros en su mayoría delirantes, muy al estilo de la llorera infantil sobre la no inclusión de Tom Bombadil en El Señor de los Anillos; los que dicen que la película va a ser basura porque hay actrices (y se quedan en eso); los que dicen que a los que no les guste son machistas (y se quedan en eso) y finalmente los que se lo toman como lo que es y tienen sus razones y gustos particulares para interesarles o no. En este último grupo hay de todo, gente que les parece buena idea el cambio de elenco, gente que les motiva tan poco como ver un reboot de Alien con Leonardo di Caprio haciendo de Ripley, gente a la que le entusiasman las actrices y el director, gente que no les gusta el tipo de humor asociado a los integrantes de la película, etc... en definitiva, gente que rodea o no entra en el cambio de sexo a la hora de aproximarse o alejarse de la película aun siendo conocedores del debate.

- El belén se arma cuando Sony lanza el primer tráiler:



Lo que se ve en el trailer parece muy alejado de lo que uno espera de Cazafantasmas habiendo visto las anteriores en algunos aspectos cruciales como los efectos especiales, la escasez de elementos de terror, lo que se ve de la construcción de los personajes con mención especial a Leslie Jones... y eso enfurece exageradamente al grupo de Tombombadils; los machistas se anotan como un tanto a favor el mal aspecto del trailer, y la inmensa mayoría de las opiniones son muy negativas. Eso hace que sólo el grupo de "si no te gusta, eres machista" se quede aislado. Así pues, ese grupo se ve abocado a resistir disparando a ciegas y calificando a los que les ha olido mal el trailer, incluyendo mujeres, como una mezcla entre Ted Bundy y el doctor Mengele.

- Poco más tarde, James Rolffe, más conocido como el Nintendo Nerd, publica el siguiente vídeo, explicando por qué NO va a ver la película; y con este vídeo, la polémica explotó del todo:



Dice cosas como la siguiente: "Quizás la película sea mejor que el tráiler. Muchos crecimos con esta película y lo que los fans queríamos era una última vez para el reparto original y que pasaran el testigo a una nueva generación. Pero la que iba a ser Cazafantasmas 3, ha dado tantas vueltas sin salir que para mí, personalmente, esa posibilidad murió con el fallecimiento de Harold Ramis"
"Quisiera ver a Weaver, Hudson, Murray, Annie Potts... una vez más, y a unos sucesores que se ganaran a los fans".

Hace unos comentarios sobre los efectos especiales en la anterior y en la nueva añadiendo que parecen efectos de La casa encantada o Scooby Doo y sigue...
"Mi problema con la película es el título, Cazafantasmas... mejor llamarla La nueva generación o Reenergizados o cualquier tontería, porque lo que todo el mundo la está llamando es la Cazafantasmas femenina, ¿llamamos a la del 84 Cazafantasmas masculina? No puedo culpar a nadie por llamarla así para diferenciarlas porque se llaman igual. Llamarla igual, aunque no sea la intención, suena a querer enterrar la del 84 bajo al alfombra como si nunca hubiera existido y poner a la nueva como original".
Y he ahí el único momento en que habla del sexo durante el vídeo; concerniente al título para diferenciarlo de la ochentera.
James Rolffe sufrió una campaña de acoso brutal que llegó a los medios de comunicación tachándole de machista. Desde aquí acusamos de sordos o de no saber inglés a los que han insultado al Nintendo Nerd, porque es evidente que, si han visto el video, no se han enterado de nada.

Para completar, Rolffe explica en otro vídeo la historia de la nunca iniciada Cazafantasmas 3, cómo en realidad esa tercera parte sí se cerró pero en forma de videojuego en 2009, y porqué una versión nueva llega ya tarde para él:



- Sony, encantados de hacer caja con la polémica, lejos de apagar fuegos se sumó al debate hasta el estreno de la película y ya hemos podido escuchar y leer reflexiones de todo tipo. Haciendo un mix de opiniones globales parece que la película no es tan infame, pero sí floja. Mejor en la primera mitad y pierde fuelle en la segunda. A pocos les ha encantado, a muchos les ha parecido tan aceptable como olvidable y otros han salido de la sala muy cabreados.

- Veamos varias reacciones.

Algunos de los más positivos (aunque con sus grados), de las chicas de Channel Awesome y Nostalgia Critic:



Escuchamos cosas en la mesa de debate como "Me ha gustado, no es perfecta, pero me ha gustado. Pero diré en mi defensa que no hay peli perfecta... bueno, quizás La princesa prometida; me lo he pasado muy bien y me he reído mucho".
"Pienso que estaba bien, no terrible... sólo meh; más tirando hacia positivo que negativo. Le doy un suficiente alto".
Doug Walker también la pone más hacia el aprobado alto y añade "es suficientemente divertida".
Remarcan en lo positivo a McKinnon (como en el tráiler) y la actuación de Chris Hemsworth, no se muestran muy contentos con los cameos; remarcan la horrible campaña de marketing de Sony centrada en el sexo de los personajes. También se muestran algo decepcionados por los motivos y revelación del villano. Los cuatro están de acuerdo en que los chistes que funcionan, lo hacen a lo grande; pero los que no... resultan de mal gusto y los silencios en la sala al oírlos resultan realmente incómodos; hay que remarcar que hay chiste de un pedo vaginal (sigh).

Angry Joe, fan declarado de Melissa MacCarthy y Paul Feig, suspende la película y echa pestes de ella:



"El primer gran chiste de la película es sobre pedos vaginales. Me quedé en shock. Ya sé que la gente dirá que soy un cerdo sexista, que sabían que iba a odiar la película. La película no tiene sentido, el ritmo es un sinsentido, los personajes... nadie se se comporta así en la vida real; especialmente el de Chris Hemsworth que es jodidamente estúpido"
"Podría haber sido una buena película y eso es lo que más me duele. Las actrices en esta película tienen muchísimo talento; no entiendo cómo no lo han aprovechado. No hay balance con acción y horror, todo es un intento de comedia".
"Me encantó McKinnon en el tráiler, pero en la película su personaje se me hizo molesto enseguida".
"Quiero personajes femeninos fuertes, no estereotipos raciales idiotas balbuceantes. No hay un solo personaje masculino en toda la película que no sea un impresentable o un imbécil".
Resulta llamativo que en la gran mayoría de críticas y reviews se mencione lo negativo de los personajes masculinos en la película. No resulta nada efectivo querer enfatizar la fuerza en la mujer con respecto al hombre cuando se pone al hombre como un completo inútil. Una vía más lógica es la que toma el personaje de Charlize Theron en Fury Road; sus méritos y su poder se miden por a quién se enfrenta, un ejército (o varios, mejor dicho) de fundamentalistas realmente peligrosos. ¿Se imaginan qué valor tendría la victoria para Imperator Furiosa si venciera a, pongamos, Dos tontos muy tontos?"

Más opiniones femeninas, como la de Alachia Queen, que no ha salido nada contenta; es más, se ha aburrido muchísimo y considera la película ofensiva hacia los hombres:



"La película es un sketch largo de Saturday Night Live; si no te gusta ese tipo de humor, igual que a mi, no te hará ninguna gracia". Da algunos ejemplos de chistes de la peli y continúa...
"Es una oportunidad perdida que estas cazafantasmas sean ejemplo de poder femenino poniendo énfasis en el odio a los hombres. No me parece un buen mensaje cuando la película no tiene personajes masculinos competentes o positivos. Sé que eso se ha hecho con las mujeres, pero no creo que la respuesta correcta a esa opresión sea hacer lo mismo a los hombres. El personaje de Chris Hemsworth es tan tonto que intenta meter la mano en una pecera a través del cristal sin darse cuenta de que es transparente porque es de cristal, ese es el nivel".
"Hay tanta emasculación en la película que incluso disparan los rifles de protones al pene; entiendo que hay razones para estar enfadadas, pero no estoy segura de que 'dar ejemplo' con los hombres sea la respuesta, aparte de que no veo ningún humor en ello".

Gente más joven que no tiene ninguna relación emocional con la original, no han salido muy impresionados. Chris Stuckmann se muestra decepcionado tirando a indiferente y dice esto:




"Si no vas a hacer nada mejor o diferente de la original, ¿para qué hacerla?"
Aún así "no creo que merezca ni de lejos la cantidad de odio que ha acumulado. No es Dragon Ball Evolution ni Avatar the last airbender. Es mucho peor que la original, sí; pero me parece mejor que la 2".
"Las actrices me encantan, especialmente la química de MacCarthy y Wiig; el personaje de McKinnon no me termina de convencer. Me gustan todas estas actrices, quiero volver a ver a las cuatro juntas en una buena película, simplemente no me resulta divertida esta. Eso sí, los cameos son horribles".
"Todo personaje masculino en esta película es un idiota, un cobarde o un capullo".
"Le doy una nota de suficiente pelado".

Y para terminar, quizás la más interesante de todas. A Comic Book Girl 19 tampoco le ha gustado pero va muuuucho más allá de la película, a lo mollar:



"Las pelis para mi son arte, quiero algo más que un consumible. Necesito creatividad e implicación por parte de los autores; que me cambie ver una película, que me afecte en el alma de algún modo, que no salga del cine igual que antes de entrar. Aunque el cine no sea considerado arte de alto nivel para algunos, es el arte al que más accesibilidad tiene la gente en el mundo".
"Me aburrí como una ostra con la película; los efectos especiales son horribles, los personajes son sosos, el villano es estúpido. Y no tiene nada que ver con las actrices porque son muy divertidas, pero con el material que les han dado no hay nada que hacer. Si te ha gustado la película, genial; pero te vas a olvidar de ella en un par de semanas. Yo me olvidé de ella nada más salir de la sala".
"Los ejecutivos de Sony dijeron 'vamos a hacer un reboot'. El trailer tuvo una acogida muy negativa, esos ejecutivos leyeron los comentarios y vieron los mensajes machistas. Si lees comentarios en youtube vas a encontrarte con mucha mierda. Sony, sabiendo que la gente con cierto conocimiento ha anticipado que la peli va a ser una mierda, dijo 'vamos a solucionarlo callándolos y aprovechando la polémica para lanzar el producto'. Y al final de la historia el público recibe el mensaje a través de los medios de comunicacion de que, o te gusta la peli, o eres un cabrón"
"Mi perspectiva de por qué la gente en webs está puntuando la película mejor de lo que se merece es por miedo a una caza de brujas, 'si no digo que me gusta esta peli me atacarán por machista, como a James Rolffe', por ninguna razón legítima, por ser honesto sobre una peli de mierda. Y por otro lado, están los que apoyan la película aun pareciéndoles mala porque quieren ver más películas con protagonismo femenino, lo cual tiene buena intención pero tampoco es honesto".
"Vi el vídeo de Rolffe. Estoy de acuerdo con todo lo que dijo en ese vídeo y no es en absoluto un machista; a él le jodieron vivo y a mi no porque soy una mujer, y eso que opino exactamente lo mismo que él. Lo siento, tío, no es justo".
"Estoy a favor de las mujeres. Yo soy una mujer. Y me gustaría que me pagaran lo mismo que a un hombre por el mismo trabajo. Ese sí es el problema real, no Cazafantasmas. Mi problema es ir a participar en un show sobre comics con cuatro tíos que no han hecho un show sobre comics en su vida y nadie me escucha porque soy mujer; eso sí es lo que me preocupa."

Y finaliza con un...
"La gente está harta de remakes y reboots"

lunes, 13 de junio de 2016

Radio Flamingo: Todo el mundo quiere a Elvis Costello

Por Juanjo Baquedano



Ya hace algun tiempo que tenía ganas de dedicarle unas líneas a mi segundo gafotas favorito del mundo de la música (el primero es Buddy Holly) y, aprovechando que Costello anda de nuevo en gira por nuestro país, pensé que era un buen momeno de traerle aquí y agradecerle los grandes momentos que me ha procurado. Así que aprovecho esta oportunidad para postrarme ante él y decirle: Te quiero, Elvis Costello.

El bueno de Declan McManus lleva casi 40 años publicando discos, sea en solitario o con sus Attractions, con los Imposters o colaborando con luminarias como Burt Bacharach, The Brodsky Quartet Bill Frisell, The Roots o Richard Harvey. Un largo y prolífico camino que le ha granjeado más que importantes ventas, reconocimientos y elogios, haciéndose merecedor del cariño de (casi) todo el mundillo. Pero por algún motivo, no ha alcanzado ese status que sí se le reconoce a "coetaneos" suyos como Tom Waits o Nick Cave: Se le sigue calificando de dios menor.


Y ahí es donde quiero entrar yo, no a tirar del pedestal a nadie, sino a revindicar para Costello un huequecito en el Olimpo que se ha ganado a golpe de canción. Y es que su dimensión musical la dan esos cuarenta años de pequeñas catedrales pop, mucho más allá de esos primeros discos enclavados en la nueva ola que están siempre en boca de todos cuando se habla de su música. Su fondo de armario es imponente y para demostrarlo voy a realizar un pequeño experimento: Crear una playlist con canciones de Elvis, pero dejando de lado sus grandes himnos o sus discos más reconocidos; las veinticuatro canciones que he seleccionado han aparecido en discos considerados "menores". Para ello me he basado en un par de webs de consulta de discos de referencia (allmusic.com y discogs.com) seleccionando tan solo canciones de sus trabajos con menor puntuación. No encontraremos pues aquí material de sus discos más reivindicados como My Aim Is True, Armed Forces, This Years Model, Get Happy o Imperial Bedroom o Painted From Memory; pero puedo apostar a que, aunque sean menos conocidas, las canciones que aquí traigo ya las quisieran para sí muchos artistas. Y a las pruebas de la inmensa talla del británico, las canciones, me remito a continuación.



viernes, 20 de mayo de 2016

Crítica: La Bruja

Por Paco Latorre




Para enamorados de  la casualidad decir que pude -por fin, tras ansia por el hype- ver La bruja minutos después de que Radiohead lanzarán su nueva canción que responde al título de... Burn the witch. Puede decirse que, azar mediante,  tal asociación era señal de que me iba a pasar lo habitual cuando me generan altas expectativas. Imagínense.

La bruja es portadora de buenas y malas noticias. Las buenas son que deja la firme impresión de que su director puede hacer cosas importantes en el futuro, porque siendo su ópera prima hay las suficientes señales para guiñar un ojo: sabe crear atmósferas, no hay recurso al bocinazo y se preocupa en contar una historia. Sumemos que la película es visualmente intachable e interpretada a pecho palomo y tenemos la carta de virtudes.


Pero el problema está en una indefinición -o indiefinicicón, y perdonen ustedes el sobo- que hace que La bruja sea aceite en agua. Me resultó imposible una mínima empatía por los personajes en una historia -o, mejor dicho, en el tratamiento de la dicha- que nos sabemos de carrerilla. Hay una sobredosis de parloteo en busca de una carga dramática que sólo el material terrorífico conjuga. . Demasiada teología y hasta teleología para invertir en bruto en cuatro magníficos momentos, porque es cuando se quita el corsé cuando La bruja convence; pero es la molicie de una historia que más allá del exotismo folklórico se estira como un chicle-excusa para hacer lo que en un principio debía ser: el tren de la bruja, un akelarre, una fiesta pagana para el aficionado. Esas pretensiones y tics, impostados o no, son lo que convierten a La bruja en un maravilloso videoclip para Wolves in the throne room o Xasthur y en una decente y moderadamente aburrida película de terror.

Puntuación: 6

lunes, 16 de mayo de 2016

Radio Flamingo presenta: La Carrera Espacial de Brian Wilson (segunda parte)

Por Junajo Baquedano

Aquí podéis leer la primera parte.


LA EXPERIMENTACIÓN CON LAS DROGAS Y (por fin) TIEMPO PARA EL ESTUDIO


A mediados de 1964 Brian había conocido a Loren Schwartz en la agencia de William Morris, haciéndose íntimos desde entoces. Loren era un jóven de aire moderno con el que Brian se sentía cómodo, conocía un montón de gente del mundillo y a Brian le divertía escuchar todas esas historietas. Así, quizás el se ahorraba vivirlas. Estando una noche en el apartamento de Loren, decorado con elementos orientales y tenues luces psicodélicas, es donde Brian probó la marihuana por primera vez. Al principio se sintió aterrado por la sustancia, había recibido una educación un tanto consevadora al respecto, pero Loren pronunció una frase con la que le convenció: "Te sentirás más sensitivo, abierto. La música sonará mejor, más densa en tu cabeza y ayudará a relajarte". La pócima que necesitaba, debió pensar. Huelga decir que la probó de inmediato y se convirtió en un consumidor frecuente. Marilyn no aprobaba ese consumo y, unido a aquellos percances del pasado reciente en los vuelos, intentó, sin éxito, que Brian visitara a un psiquiatra y se alejara de la compañía de Schwartz.

En febrero de 1965 Brian se sentía en ebullición. Capitol Records presionaba para que los chicos sacaran nuevo material y eso no era un problema para él. Bien al revés, se sentía fluir más que nunca con aquella receta maravillosa de su amigo Loren y había producido casi en su totalidad el que sería el noveno disco del grupo, The Beach Boys Today. De entre esas sesiones destacaban "Do You Wanna Dance?" y "Help Me, Rhonda", que pronto se convertiría en su segundo número 1.

Pero una nueva e inoportuna gira se interponía entre ellos y su fertil estado de creatividad. Y ahí sacó Brian su caracter quizás dictatorial, pero crucial para el devenir del grupo, les comunicó que en lo sucesivo él no giraría y se ocuparía únicamente de crear. Su voluntad era la de mantener, por tanto, dos calendarios diferentes. Del silencio de la mayoría se pasó a los reproches, especialmente de Mike Love, que se estaba convirtiendo en su némesis dentro del grupo. Para suplirle en la gira, se optó por el cantante y guitarrista Glen Campbell, asiduo en las grabaciones de Phil Spector.
The Beach Boys Today fue un éxito casi inmediato, conviertiéndose en el disco más vendido durante algunas semanas y Brian se sentía especialmente orgulloso, más cuando pensaba que en este trabajo percibía ese cambio respecto al pasado que tanto buscaba. Y ese cambio se lo atribuía al uso de la marihuana, de la que decía que le hacía un mejor músico, menos visceral, más sensitivo.
Pero ese consumo más que regular, ahora que disponía de todo el tiempo del mundo, alarmó a Marilyn, que reclamó la ayuda de su suegro, para arrinconar a Brian y apartarle del foco de todos sus males: Su "camello" Loren Schwartz. Pero Brian no estaba dispuesto a renunciar a su amistad, es más, últimamente se estaba dejando seducir por la idea de probar el LSD, esa droga nueva de la que Loren tanto le hablaba, y que, según sus propias palabras, le haría escuchar la música de una manera que no la había escuchado nunca.

A pesar del ultimatum de Marilyn el día en que probó el LSD llegó. Fue de nuevo en el apartamento de Loren. Unos minutos después de haberlo consumido, Brian se sintió fatal, una gran tensión muscular recorría todo su cuerpo y un zumbido colapsaba su cabeza, haciéndole palpitar y sudar. Siguiendo los consejos de Loren, intentó relajarse y poco a poco fue sintiendo aquello que este le decía, sentía como si la música que estaban escuchando tuviera nuevas capas, pero no podía quitarse de encima una increible sensación de angustia. Era incapaz de tocar el piano que Loren tenía en su apartamento, era como alguien que de repente ha perdido el habla. Varias horas después amaneció dormido en el sofá de su amigo bañado en sudor y con una sensación aterradora. Su mujer, suponiendo que acababa de suceder lo que ella tanto temía, le preguntó, un tanto resignada pero visiblemente enojada, qué tal estaba, a lo que él respondió que era la sensación más profunda que había tenido nunca, a pesar de lo perturdora que había sido. "He visto a Dios, Mare. Le sentí, fui consciente de su existencia". Marilyn rompió a llorar.


Esa noche, tras esta experiencia que no podemos calificar del todo grata, Brian se sentó delante de su piano a intentar componer, como era su costumbre. Una vez que comenzó a calentar se sintió diferente a como se había sentido hasta entonces, si bien la hierba que consumía hace casi un año le había dado, a su entender, un extra de creatividad, sintió que el LSD le había ampliado la paleta de colores con que hacerlo. Fantaseando con una melodía comenzó a cantar sobre la belleza de las chicas de California comparándolas con las del resto del país. Estaba naciendo entre sus dedos el que sería otro de sus éxitos más celebrados, "California Girls".
Para su grabación en los estudios Gold Star, contó con la colaboración de músicos de la camarilla de Phil Spector como Leon Russell o Hal Blaine, así como Glen Campbell. Es también un hecho remarcable que fuera la primera grabación en la que participó Bruce Johnston, que no hacía mucho se había incorporado a las giras del grupo. Como podemos ver, Brian estaba comenzando a dejar al resto de los chicos fuera del proceso de grabación, algo que no sería, lógicamente, bien asumido.


Iniciado el verano del 65 salía al mercado su décimo álbum, Summer Days (and Summer Nights) llegando pronto a la parte alta de las listas, tan solo superado por los Beatles y su Beatles VI (disco  para el mercado americano precedente a Help!).
En Summer Days... encontramos clásicos como la mencionada "California Girls", "Help me, Rhonda", la burtbachariana "Let Him Run Wild", o la claramente beatle "Girl Don't Tell Me", cuya primer intención era regalar al cuarteto britano, pero que finalmente decidieron mantener para ellos.

Las continuas broncas con su esposa a costa de su consumo cada vez menos puntual del LSD, iban in crescendo, hasta el punto de que Marilyn decidió separarse, al menos temporalmente, mudándose a un apartamento. Brian siguió haciendo su vida junto a su inseparable Loren sin darse cuenta que su matrimonio estaba realmente en peligro. Esto llegó a oidos de sus hermanos, que, alertados, intentarían mediar. El papel de Carl fue vital para evitar que Marilyn le reclamara el divorcio.
Sin vigilancia ni consejo al que hacer caso, fue consumiendo más y más, hasta que un día tuvo un viaje algo más fuerte de lo que estaba acostumbrado. En él, Brian se vio a sí mismo hacerse cada vez más y más pequeño: adolescente, infante y bebé hasta que se sintió desaparecer. Las secuelas  que le dejaron ese viaje le duraron varios días. Una vez se recuperó fue a casa de Marilyn a implorar perdón pidiéndole que volviera con él.

En octubre llegó la publicación de un nuevo trabajo en directo, The Beach Boys' Party!, imposición de Capitol Records para compensar el poco aire a los Beach Boys playeros y joviales (que tanto contentaban a su sello) que había tenido Summer Days. Una vez solventado el encargo de la compañía, y preparándose el resto del grupo para una extensa gira por Asia, sintió que tenía por fin las condiciones y la tranquilidad para pensar en su nuevo álbum. Un trabajo en el que poner todo su empeño. Más allá de las listas de éxitos, un trabajo que redifiniera el mapa de la música.


¿QUIÉN COJONES VA A QUERER ESCUCHAR ESTA MIERDA?

En diciembre de 1965, Brian Wilson ya estaba pensando en qué paso debía dar en lo musical. Tenía una vaga idea de lo que quería que fuera el próximo disco del grupo, más espiritual, más rico sonoramente, pero poco tenía más allá de algunos retazos de canciones en forma embrionaria, algo que él, en plena fase mística, llamaba sensaciones. Y tuvo que ser de nuevo una amenaza exógena la que le obligase a dar un nuevo empujón, a crecer. Los Beatles habían vuelto a golpear.

Hacía unos días que los Beatles habían publicado Rubber Soul y tan sólo conocía alguna canción de la radio. Estaba reunido con Loren y unos amigos cuando pudo escucharlo en su integridad. Fumaban unos cigarrillos de marihuana mientras lo hacían, en silencio a la espera de que Brian diera su veredicto al respecto. Un buen rato después de haber finalizado la escucha, un absorto Brian Wilson comenzó a hablar: "Estoy flipado, no puedo creerlo. Estos tipos solo ponen buen material en sus discos y eso se nota. Eso es lo que quiero yo". Esa misma noche le dijo a Marilyn que iba a hacer el mejor disco de rock jamás grabado.

Aprovechando el tiempo durante una parada en la gira invernal, llamó a los chicos al estudio para grabar una canción que Al Jardine había propuesto hace algunos meses. Se trataba del clásico folk "Sloop John B", que Brian había arreglado y readaptado con el tempo aumentado. Entusiasmados con los cambios, se pusieron a grabarla. Tras probar a sus cuatro compañeros en la voz principal sin sentir que estos daban con la tecla, desistió. Una vez que estos habían vuelto a la carretera, él la grabó, sin su consideración. Sin saberlo, Brian estaba poniendo los cimientos de Pet Sounds, dando muestras de que estaba conminado a hacerlo solo si era necesario. No admitiría críticas a su decisión ni a su liderazgo.

Llegó enero del 66 con un montón de ideas y retazos de música sin orden fluyendo en la cabeza de Brian. Esas "sensaciones" debían ser ordenadas y para ello necesitaría a alguien que le ayudara a hacerlo, más cuando había renunciado a la antigua ayuda de Mike Love, alguien que, en palabras de Brian, ya no estaba capacitado para interpretar lo que tenía en mente. Y pensó en un amigo de Loren Schwartz, como no. En los tiempos de la grabación del disco Summer Days, Loren le había presentado a Tony Asher, un joven músico y escritor que por aquel entonces se dedicaba a la publicidad. Brian se puso en contacto con él y le ofreció que le ayudara a escribir unas canciones en las que llevaba un tiempo trabajando. Tony al principio se sintió sobrepasado, pues era admirador de su música y temía interferir al ocupar el puesto de Mike, pero finalmente aceptó. Brian estaba tan entusiasmado con la decisión que le solicitó se incorporara inmediatamente al proyecto. Las directrices que Brian le explicó a Tony eran tan confusas como grandilocuentes: Quería que cada canción fuera grande en sí misma, pero que tuviera un hilo común, que funcionara como un todo. Algo que jamás había conseguido con el grupo y que sentía que debía lograr si quería responder a los Beatles. Sus nuevas canciones debían ser como sinfonías o grandes obras pictóricas. Llenas de color y viveza, como tocadas por Dios.
 

En esas primeras sesiones de trabajo con Asher fueron apareciendo en escena canciones que serían descartadas por Brian por ser "demasiado ligeras" para lo que buscaba como "You Are So Good To Me" y otras que sí encontrarían alojamiento, como "Caroline, No". A pesar de nombrar a una tal Caroline (un viejo amor del instituto) en realidad se trataba de Marilyn y él y el paso del tiempo y la inocencia perdida.  Presionado por Capitol para sacar un nuevo single, pensó en esta "Caroline, No" y se puso de inmediato a grabarla, algo que le llevó diecisiete exhaustivas tomas y un río de lágrimas, pero al fin sentía que había rozado la perfección que tanto buscaba. 

En esas jornadas maratonianas y productivas, fantaseó incluso con la idea de que este trabajo fuera un álbum en solitario, sin el resto de los muchachos. Al fin y al cabo lo que en él estaba plasmando eran las interioridades de su alma torturada y sus miedos, staba plasmando en ella su alma, eran fruto de su crecimiento como persona y como músico. Muestra de ello estaban piezas como "I Wasn't Made For These Times" en la que se lamentaba por tener que dejar muchas cosas y gentes atrás. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Tony Asher ejerció de psicólogo (o psiquiatra) de Brian durante estas sesiones casi tanto como de letrista pues era el encargado de desentrañar todas las obsesiones que le rondaban por la cabeza y convertirlas en canción, como la conversación que dio forma a la letra de "Wouldn't It Be Nice", que no era más que la eterna fantasía secreta de Brian por Diane, la hermana mayor de su esposa Marilyn, algo que sorprendió a Tony. Brian intentó explicarse diciéndole que estaba enamorado de la idea de estar enamorado. Que se podía enamorar de una chica tan solo por el reflejo del sol en su pelo, su sonrisa. Todo lo que necesitaba era una sensación y era algo que le sucedía muy a menudo con Diane. Sabía que no era fácil de entender ni de explicar, ¿pero no sería bonito?

Las semanas corrían y el trabajo era de lo más productivo, a pesar de alguna recaída en el ánimo de Brian. Habían dado forma y grabado casi en su totalidad todas las canciones que compondrían el álbum, incluidos los esbozos de lo que acabaría siendo más adelante "Good Vibrations", mientras el grupo seguía de gira. El momento álgido de esas sesiones llegó con "God Only Knows", congregando hasta 33 músicos en el estudio todos tocando a la vez, necesitándose una gran labor de producción para grabar y remezclar capas. Trabajar con la tecnología de entonces no debió ser fácil, y menos con un proyecto de la dimensión que estaba adquiriendo este, con esa amalgama de sonidos y arreglos de cuerda y vientos, theremines y harpas, más allá de  los parámetros pop que manejaban hasta entonces. Tampoco eran fáciles las circunstancias en las que Brian lo estaba realizando, con comunicaciones telefónicas en las que apenas podía mostrarles a los demás ráfagas musicales, retazos de lo que él y solo él estaba haciendo mientras ellos seguían de gira. En definitiva, era la primera vez en la que el resto de los muchachos no iba a hacer otra cosa que no fuera cantar.


En marzo del 66 llegó el momento en el que Dennis, Mike, Al, Carl y Bruce se incorporaron a la grabación, una vez que la totalidad de la música estaba creada, las letras compuestas y las directrices para las voces más que prefijadas por Brian. Ahora ellos solo deberían cantar. Verse desplazados de todo el proceso y ahora puestos a grabar una colección de canciones que profundizaban exclusivamente en la psique conflictiva de Brian no cayó demasiado bien en todos los chicos, como por otro lado no era de extrañar. Dennis siempre había sido bastante comprensivo y confiaba en Brian, Bruce estaba realmente encantado con el sonido, pero si hubo uno que lo encajó especialmente mal fue Mike, otra vez. Para él todo eran problemas: Las referencias espirituales a Dios, el sonido demasiado avanzado y apartado de los estándares de sol, chicas y playas que tan buenos resultados les habían cosechado en el pasado. Llegó a calificarlo de música para su ego (el de Brian). Curiosamente, un exabrupto que Mike le soltó acabaría dando el titulo a esta colección de canciones. "¿Quién cojones va a querer escuchar esta mierda, los oidos de un perro?" De esta manera acababa de nacer el que sería su nombre definitivo: Pet Sounds.


Pero Pet Sounds no fue recibido con entusiasmo por los ejecutivos de Capitol Records, y por mucho que Brian lo defendió, no pudo hacerles cambar de opinión. Estaban decepcionados, esto era una ruptura total de los esquemas de la banda, no lo entendían, no le veían salida comercial. Llegó a barajarse incluso dejar los masters en un cajón y olvidarlos. Eso hizo a Brian sentirse despreciado, incomprendido, decepcionado. Y una vez que salió al mercado, las ventas tampoco acompañaron. Tras cinco semanas solo pudo llegar a un discreto décimo puesto. Tamaña odisea no fue recibida ni entendida por el común de los mortales, quizás Brian no exageraba cuando decía aquello de que no estaba hecho para estos tiempos. La puntilla de la discográfica llegó cuando, ocho semanas después de la publicación de Pet Sounds, Capitol lanzó un recopilatorio con lo mejor de los Beach Boys. Una auténtica puñalada trapera para la moral de Brian.

Pero la semilla de este trabajo glorioso calaría poco a poco en mucha gente, a pesar de la inicial miopía de su sello y la frialdad de las listas. Pronto todo el mundo reconocería Pet Sounds, y sigue haciendo hoy, como uno de los más grandes discos jamás soñados y el esfuerzo quimérico de Brian Wilson como una de las mayores gestas musicales, quizás la mayor, de aquellos años 60.



Pd:  Quiero dedicarle este post a Iván, cazador de samplers como yo, esté donde esté.