jueves, 12 de julio de 2012

Crítica: Moonrise Kingdom

Por Iván Fanlo




Hay cierto tipo de películas, libros o canciones, que dejan poso en cada uno de nosotros. Y no estoy hablando de una sensación inmediata, si no de esa otra en la que, con el tiempo, te das cuenta que son especiales. Hoy, pasadas unas semanas desde que pude ver la última obra de Wess Anderson, pienso que es especial.

Pero aunque estas primeras lineas den pie a ello, no voy a decir que Moonrise Kingdom es la mejor película de Anderson, no lo creo así. Tanto Fantastic Mr. Fox como Life Aquatic me parecen superiores. Incluso me gusta más Los Tenembaums , la primera película que pude ver del director y a la que tengo un cariño especial.
Moonrise Kingdom es una muy buena película, pero hay pequeñas cositas que, a mi modo de ver, no la hacen perfecta.

Creo que el plantel de secundarios es tan maravilloso como un poco desaprovechado. Da un poco de rabia que nombres como Bill Murray, Frances McDormand o Harvey Keytel no tengan más peso en la historia.
Tan solo salvaría a Bruce Willis. Su papelito irradia un brillo especial sobre los demás.

Anderson vuelve a tener sus clásicos personajes solitarios y con problemas emocionales, representados en los adultos. Pero decide mostrarnos tan solo pinceladas de estos, resaltando así la historia de la joven pareja protagonista: el primer gran amor.
Así pues, creo que el tono del film es distinto al de sus películas anteriores (sin contar Mr. Fox), haciendo hincapié en la inocencia y espontaneidad los niños que aparecen. De este modo, los adultos no llegan a estar dibujados del todo, porque lo importante es lo que acontece a los menores.

El ritmo del film parece decaer un poquito en la parte final, pero levanta el vuelo de una forma tan maravillosa, que es solo una pequeña sensación olvidada al salir de la sala de cine.
Me preocupa un poco que esta falta de ritmo se deba a Roman Coppola, con quien también escribió Viaje a Darjeeling, donde, a mi modo de ver, pasaba lo mismo. Últimamente no me fío mucho de la familia Coppola, ni detrás de la cámara, ni detrás de un folio en blanco.
Espero Anderson no se olvide de Noah Baumbach, con quien escribió Life aquatic y Fantastic Mr. Fox, para su próxima película.

Pero por lo demás, Moonrise Kingdom es un film sensacional. Si a alguien le gusta Wes Anderson, ya sabe lo que se puede encontrar, y no por ello se cansa.
Yo por mi parte, no me aburro de ver esos planos perfectamente encuadrados, ni de los zooms o de ese sabor retro. Es algo que espero de sus películas y que quiero seguir viendo.
O de sus pequeños y preciosistas detalles, como la pequeña y rápida historia de amor entre el personaje de Edward Norton y la telefonista. Mostrada tan solo con miradas, sonrisas y el detalle de la foto de ella en la mesa del jefe boyscout. Simplemente genial.

La elección de los dos niños protagonistas ha sido perfecta. Parece casi mentira que ambos sean debutantes,  aunque me imagino que esa pizca de ingenuidad, les ha ido de perlas para poder representar sus papeles. De hecho, es casi imposible no caer rendido a los pies de Kara Hayward y su personaje.

Caso aparte es ya el de Alexandre Desplat. El francés está convirtiéndose poco a poco en uno de los mejores compositores que hay en la actualidad. Salir del cine sin ver los títulos de crédito, y poder escuchar The Heroic Weather-Conditions of the Universe, Part 7, es un pecado.



Ya sea por sus dos protagonistas, por la preciosa fotografía, por la magnífica selección de canciones, por Alexandre Desplat o por ese precioso final, Moonrise Kingdom te deja con una sensación especial, amigos míos. Una sensación que me hace eternamente feliz.

Nota: 8


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