martes, 30 de octubre de 2012

Crítica: Posesión Infernal

Por Ivanckaroo Banzai





El diablo me obligó a hasel-lo

En 1.982 Ghandi se llevaba el Óscar a la mejor película con sus trescientas horas de metraje, sus doscientos mil paisajes exóticos y sus siete millones de extras. Ese mismo año Sam Raimi presentaba Evil Dead. Siendo Ghandi mejor que Evil Dead, ¿qué opción escogerían para pasar una noche de sábado? Ustedes saben la respuesta, aunque hay quien quizás prefiera echarse una siesta.


Cinco amigotes alquilan un chamizo perdido en lo más profundo del bosque más siniestro de Tennessee para pasar el fin de semana. Con esas perspectivas no pueden esperar pasarlo bien precisamente. Es sorprendente la capacidad que tienen por esos lares de irse a sitios aislados y malrolleros a montar juerga, con lo sencillo que es alquilar un local en el barrio y llenarlo de garrafas de vino.

Descubren en el sótano de la cabaña un magnetofón, una edición muy rara de La Llamada de Chtulhu y una daga de atrezzo de las que usaba Ozzy Osbourne. Por esa curiosidad innata que tienen los jóvenes, siempre que sea aplicada a provocar el Apocalipsis en vez de a estudiar mates, resucitan un demonio sumerio que se encargará de poseer a los chavales y joderles el finde; gran metáfora de la resaca o del amigote pelma que no sabe beber y tienes que estar pendiente de que no la monte con gente chunga.

Con un argumento tan repetido y simple, con unas 5 o 6 páginas de guión y la sensación de que todos los implicados están aún muy verdes, ¿qué es lo que tiene Posesión Infernal para ser recordada con tanto entusiasmo? Me explico...


En primer lugar, Evil Dead está hecha artesanalmente, con cuatro duros. Stop-motion, sirope de caramelo, máscaras de goma, vigas de corcho y todo el morro que requiere una película de terror de bajo presupuesto. El director, Sam Raimi, no se avergüenza de ello, exprime al máximo lo que tiene y desde luego se agradece. Aún le quedaba mucho por mejorar, pero ya empezaba a hacer florituras con la cámara. La caradura y lo absurdo de todo cuando sucede en pantalla es la que otorga a Evil Dead ese carisma especial tan inexplicable. Siendo honestos hay que decir que sin ese tono alucinógeno y de pitorreo (lo humorístico quedaría para las secuelas) no pasaría de ser una curiosidad con un par de sustos de golpe de trompeta y bastante gore.



Eso nos lleva al segundo punto: sus secuelas, en especial Terroríficamente Muertos. Fíjense en el contraste de los nombres españolizados entre una y otra. Es esta pseudo-secuela la que empapa a toda la trilogía de cierto empaque y nos muestra lo que en realidad es esta primera Evil Dead, sencillamente una maqueta. O lo que es lo mismo, sin Terroríficamente Muertos, Posesión Infernal habría pasado al olvido salvo en las videotecas de los más requetefreaks.

En cuanto al reparto, todos olvidables en papeles absurdos; una sale por el bosque de noche a que la viole un árbol, el otro se queda sentado mientras otros se degüellan, el de más allá le da la espalda a la poseída que tiene al lado con una escopeta al alcance de la mano... Un despropósito. Casi cuesta reconocer a un Bruce Campbell cejijunto más contenido que nunca. Pero como ya digo eso se debe a lo verdes que estaban todos aún.


Si puntuara con el cariño se llevaría un 8,5 pero no es así aunque lo tenga en cuenta o a El Padrino 2, Aliens o La última Cruzada tendría que clavarles un 25 sobre 10.

Nota: 5

4 comentarios:

  1. ¿Solo un 5 sobre 10?
    Ivanckaroo Banzai, acabas de perder toda la credibilidad que pudieras tener. Posesión Infernal no juega en la misma liga que El Padrino 2, Aliens o La última Cruzada. De hecho ni si quiera Aliens se puede comparar con El Padrino 2. Por lo tanto, no te ampares en excusas tontas y dale el 8,5 que se merece, que en una película es tan importante el nivel técnico y la huella dejada en la historia del cine como el cariño que crea en uno mismo (este último, incluso, debería ser lo único importante. Lo demás es secundario).

    Sac.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido anónimo:

      Nunca he tenido credibilidad ni he pretendido tenerla, si le sirve de consuelo.

      Usando sus mismos términos, no se ampare en excusas tontas de que "son de otra liga". Lo mismo vale la entrada de Looper que la de Amor bajo el espino blanco e incluso la dan en el mismo "estadio". Si quiere pongo en las críticas "primera división", "segunda B" y "regional preferente". Llegará otro anónimo y me dirá que porqué meto a Braindead en "segunda" y no en "primera" y esto es el cuento de nunca acabar, y usted lo sabe.

      Esto es internet, ni usted ni yo hemos nacido ayer, y sabemos que no vamos a convencernos el uno al otro. Si para usted es un 8,5, ¿quién soy yo para convencerle de lo contrario? No sea uno de esos "fanpesaos" que no se quedan a gusto hasta que le dicen a todo que sí, caballero (o señorita) que de eso está el mundo lleno; disfrute usted de lo que le gusta.

      Otra cosa es que rebata mi opinión con la suya, como hace en la última parte del comentario; y yo gustoso le respondo: he escogido un criterio que lo englobe todo, puede estar usted de acuerdo o no con la puntuación y con ese criterio, pero es el que elegido para bien o para mal. Piense que si el propio director la rehizo, algo vería en ella que no le convencía.

      No se imagina el cariño que le tengo a Dunyayi Kutaran Adam, bastante mayor que el que tengo a Evil Dead, y le cascaría un 0,5 siendo generoso. Siendo mi opinión subjetiva, intento en lo posible no mezclar mis gustos con lo que entiendo por calidad. Si se fija en la crítica al principio hago un simil con la película de Ghandi al respecto.
      Podría ponerle más ejemplos con cosas de fuera del cine, pero habrá entendido por donde voy.

      Un placer y encantado. :3

      Eliminar
  2. Jojojojoj, ahí, ahí...metiendo caña. Pero bueno, el pobre se escuda en que esperemos las críticas de las secuelas. Ya veremos...

    ResponderEliminar