miércoles, 7 de noviembre de 2012

Crítica: Sinister

Por Iván Fanlo




En los tiempos que corren, donde la falta de originalidad está a la orden del día y las palabras reboot o remake han pasado a formar parte -casi siempre por desgracia- del pan nuestro de cada día, uno hace mucho tiempo que únicamente busca que una película esté bien hecha y entretenga. Si nos cuenta algo distinto o de otra forma, bien recibido sea..., pero de momento, al menos yo, me conformo con lo mínimo.

A esto esto hay sumarle que el género de terror, o el fantástico en general,  ha sido siempre uno de los más explotados por la industria cinematográfica. Desde hace muchos años, cualquier señal de triunfo de cierta clase de películas, hace que sus temas o supuestos aciertos sean repetidos y exprimidos al máximo. Este tipo de explotation o de política dejó de ser una marca de la casa de los estudios pequeños o de la serie b, y las grandes productoras lo han convertido en su negocio: ¿para qué innovar si esto vende? En los 90 pasó con la saga Scream y todas sus copias, y actualmente puede verse en nuevos estilos como el found footage, o producciones como Paranormal activity y sus continuaciones.

¿Y todo este coñazo a qué viene? Creo que para recalcar mi falta de pretensiones como espectador. Como he dicho al principio, si la película está bien hecha, a mi me  ha ganado.

Sinister tenía todas esas mínimas papeletas para gustarme mucho, por lo que plantea y por como lo hace al principio. Muy a mi pesar... acaba naufragando.



Scott Derrickson ya demostró con El exorcismo de Emily Rose que podía hacer un film de género más que decente. Y aunque bajó algunos peldaños con su mediocre versión de Ultimatum a la tierra, el éxito de su supuesta hermana, Insidious, hacía esperar una buena peli.
 
Al igual que el film de James Wan, Sinister intenta ser un sencillo cuento de horror, con una historia interesante, un poco de mal rollo, algún que otro susto fácil y muchas reminiscencias al cine de terror asiático. Pero tras una primera parte realmente acertada, la historia se desinfla hasta convertirse en una típica peli de sustos y volumen alto, con una parte final muy aburrida y eternamente alargada. El mayor problema está en el guión, que se olvida de la investigación del caso, que funcionaba perfectamente, y en crear tensión, para montarnos en un tren de la bruja descafeinado del que queremos bajarnos media hora antes de que acabe.

Uno de los puntos a favor es sin ninguna duda el soundtrack de Cristopher Young(Hellraiser). El inglés, quien ya trabajo con Derrickson en El exorcismo de Emily Rose, nos brinda una extraña y paranoica banda sonora, que ayuda mucho a los mejores momentos del film. Todo un acierto.
Y ya que hablamos de la música, destacar la utilización de un viejo tema de Boards of Cannada, Gyroscope, que aunque no venga mucho a cuento,  me ha encantado volverlo a escuchar. También suena algún otro grupo como Accurst o Sunn O))).




Aunque Sinister tenga sus fallos, es una película bastante decente y entretenida. Pero nos hace salir de la sala de cine algo cabizbajos,  porque la cosa podría haber dado mucho más de si. Una pena.


Nota: 5,5

1 comentario:

  1. No había leído el post!!
    Muy cierto y muy acertado todo, creo que salimos todos del cine con el final desinflado...

    Ali

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