domingo, 3 de marzo de 2013

Radio Flamingo presenta... Karen Dalton

Hoy es un día feliz dentro de la familia de Cine y otras drogas: tenemos un nuevo miembro. Su nombre, Juanjo Baquedano; y su función, sintonizar todos los meses el dial de Radio Flamingo para mostrarnos su particular visión del mundo de la música.

Os dejamos con su primera entrada. Esperamos que os guste.


Radio Flamingo
presenta...



Karen Dalton: Un canario en la mina de carbón
por Juanjo Baquedano



El próximo 19 de marzo se cumplirán 20 años desde que Karen Dalton nos dejó:  sola, prácticamente abandonada en las calles de Nueva York.  En los meses anteriores a su desdichada muerte malvivía gracias a los cuidados del guitarrista Peter Walker. Sus escasas salidas eran para ver actuar a su ahijada, la cantante country que adoptó su apellido, Lacy J. Dalton. Poca gente podía sospechar en esos shows que esa vieja prematura sentada en primera fila, de aspecto sucio y desdentada, había sido la reina del Village 30 años antes.

Karen nació en Oklahoma en 1937. Allí vivió hasta principios de los 60 en que decidió buscar su sueño en Nueva York, donde la incipiente escena folk pegaba fuerte. Abandonó su tierra, a su marido y tan solo se llevó sus instrumentos y a uno de sus dos hijos.

En aquellos cafés del Greenwich Village pronto se corrió la voz de la existencia de una chica larguirucha, medio india, que cantaba como pocas. Tenía un estilo particular, el propio de los Apalaches, un canto heredado de cantantes como  Jean Ritchie. Pero a la vez recordaba a Billie Holiday, podría ser su respuesta blanca. Todos cayeron a sus pies: Bob Dylan (que llegó a decir que era su cantante favorita del lugar), Fred Neil y Richard Tucker (que se convirtió con el tiempo en su segundo esposo).  Se convirtió en la artista con la que todos deseaban cantar.

Solo había un par de problemas: su miedo a las audiencias y a las grabaciones en estudio y sus problemas con el alcohol y las drogas. Quizás dichas adicciones fueran consecuencia de lo primero. O un vehículo con el que huir de su, hasta entonces, inestable y difícil vida. Este factor se acentuó cuando perdió la custodia del hijo que había traído con ella a Nueva York.

De aquella primera época  se conservan algunas grabaciones en 2 pistas, que permanecieron inéditas hasta bien entrados los años 90 cuando fueron editadas bajo el nombre de “Green Rocky Road”. En ellas se puede oír a una joven Karen cantando temas de Tim Hardin, como la canción que da título a la colección, la imponente “In the Evening”, en la que se podía ya ver como impregnaba su estilo a clásicos del blues y, sobre todo una canción, “Katie Cruel”, que la acompañaría toda su vida y que grabó definitivamente  en el que sería su segundo disco.

Siempre se sintió de menos por no tener la habilidad de componer, pero era la intérprete que más alma le daba a los clásicos o a las composiciones de sus compañeros de generación, que ardían en deseos por ofrecerles sus canciones. Parecía que todo estaba en camino: Un estilo peculiar, añejo, pero terriblemente moderno. Era capaz de cantar con espíritu cualquier cosa: Blues, Country, Jazz, y tenía a toda una generación de músicos a sus pies.
Pero algo no funcionaba. Podía pasar horas junto a sus amigos, y cantar para ellos, pero era incapaz de ponerse delante de un público importante. Además de su cada vez mayor dependencia en las drogas. Era como un animal herido. Lacy J. Dalton dijo una vez sobre ella: “Yo decía de ella que era como uno de esos canarios en las minas de carbón, de alguna manera demasiado sensible a lo que pasaba en el mundo”.

 


Por ello, a mediados de los 60 se fue a vivir, junto a su esposo Richard Tucker a Colorado. De esos años son las grabaciones también póstumas recogidas en la colección “1966”. En ellas se pueden encontrar las versiones  de Tim Hardin de “Reason to believe” o de “ Don’t make promises”. Tradicionales del Blues rural como “Mole in a Ground” con su peculiar estilo al banjo. Unas grabaciones crudas, apenas acompañadas por las guitarra y coros de su marido.

Pero su primer disco oficial no llegaría hasta 1969. Fue un empeño personal de Nick Venet, que había intentado grabarle anteriormente varias veces sin éxito. La convenció para que se acercase a una sesión de grabación de Fred Neil. Una vez allí le invitó a grabar alguna canción para tenerla en su colección personal, a modo de favor personal. Grabó ”Little bit of rain” del propio Neil y, casi del tirón el resto del álbum, que combinaba clásicos del Soul como “I love you more tan words can say”, versiones de Jelly Roll Morton y Lead Belly. Canciones tradicionales y alguna de sus compañeros de generación. Destacando la delicada “How did the feeling feel to you” de Tim Hardin. Un compendio de la música tradicional norteamericana bajo el título de “It’s so hard to tell who’s going to love you the best”.

El reconocimiento de “It’s so hard…” fue escaso, hecho que minó aún más su maltrecha fortaleza  moral. Tampoco había podido desembarazarse de su incomodidad ante los estudios de grabación. Por ello cuando en 1971 el productor de entre otros discos ”Higway 61 revisited” Harvey Brooks decidió grabar el que sería su segundo disco intentó crear el ambiente más propicio para ello. Karen fue a Oklahoma para traerse a sus hijos. La grabación tendría lugar en los estudios Bearsville  de Woodstock, Nueva York.

Para las grabaciones de “In my own time” el patrón a seguir fue más o menos el mismo. Poner al servicio de Karen un puñado de canciones en las que ella se movía como pez en el agua. Del Blues al Folk, pasando por el Soul. Aunque la producción era más cercana al Rock de lo que había sido su predecesor.




El disco comienza con la portentosa “Something on your mind” obra de Dino Valenti.  Incluye clásicos del Soul como “When a man loves a woman” de Percy Sledge y “How sweet it is to be loved  by you” de Holland-Dozier-Holland . Por fin graba la tradicional “Katie Cruel”, otros tradicionales como “Same old man” y algunas canciones de sus coetáneos. De entre ellas destaca sin duda “In a Station” compuesta por Richard Manuel,  teclista de The Band. El disco lo cierra su interpretación del tema de su esposo “Are you leaving for the country”.




Tristemente, la respuesta a “In my own time” fue igual de fría que la que tuvo su primer álbum y eso hizo que Karen cayera en un estado de depresión. Dejó de participar en música, no quería volver a enfrentarse a ello de nuevo, y cayó aún más si cabe en el consumo de drogas.
En este punto seguir la pista de Karen se convierte en una labor detectivesca, se hace casi imposible seguirle la pista tras su fracasada carrera musical. Como un fantasma que se desvanece es difícil saber qué fue de ella en los 70 y 80 hasta su fatal desenlace. Sabemos que se refugió en casa de Lacy J. Dalton con su nuevo novio, a la que transmitió gran parte de sus conocimientos  musicales. Que siguió en el mundo de la droga (tal vez incluso heroína) . Que rechazó alguna tímida llamada de auxilio de viejas amistades.

Sobre su final hay versiones diferentes, incluso contradictorias: Viviendo como una indigente en las calles de Nueva York, según el guitarrista de Patty Smith, Lenny Kaye. Versión que rechaza Peter Walker. Lo que sí parece claro es que padeció SIDA al menos durante 8 años pero nunca le faltó el apoyo de algún amigo fiel, como fue el caso de Lacy, su ahijada y ahora protectora.




En un último intento por salvarla, Lacy consiguió que aceptaran a Karen en un centro de rehabilitación en Texas. Pudo convencerla para ir allí con la promesa de que grabarían un disco juntas al finalizar el tratamiento (Lacy era una estrella del country por esas fechas). Pero Karen no lo soportó y regresó a Nueva York donde murió un año después. Algunos dicen que de sobredosis, otros simplemente que se quedó sin fuerzas para continuar.

Lo que es innegable es la huella que Karen ha dejado en la música. Se puede comprobar en homenajes encubiertos como “Katie’s been gone” de Richard Manuel para las grabaciones de The Basement Tapes de Dylan and The Band; músicos como Nick Cave que en su disco “Henry’s Dream” titula una canción como la primera estrofa de “Katie Cruel”: “When I first came to town”; Lacy J. Dalton, Linda Ronstandt y otras damas del Country a figuras de la actualidad como Devendra Banhart o Yoanna Newsom, encendidos admiradores de Karen Dalton.


Lista en Spotify

1 comentario:

  1. Genial primera entrada de Juanjo!!! Parker Lewis no podría estar más contento con este regreso de Radio Flamingo!! :P

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