viernes, 3 de mayo de 2013

La Escena de la Semana: El Imperio Contraataca

LA HIBERNACIÓN DE HAN SOLO (Star Wars - Episode V : The empire strikes back, Irvin Kershner, USA, 1980)
Por Toi Brownstone




Hoy es sábado 4 de mayo. “Pues qué bien!” pensaréis muchos. Pues no, amigos. Desde hace unos cuantos años una inmensa comunidad anglosajona fan de la Santísima Trinidad espacial (bueno, y de la otra que no vale un cagarro) celebra hoy el día de STAR WARS. Y eso por qué? Por algo tan sencillo como una juego de palabras con la gran frase Jedi MAY THE FORCE BE WITH YOU (que la Fuerza de acompañe), y la fecha MAY THE FOURTH. Habéis visto qué apañados? Pues yo me sumo a la fiesta, que por un día molón que hay, no lo voy a desperdiciar.

Y cómo lo voy a celebrar? Pues entre otras cosas, dándoos la brasa un poco con una de mis escenas favoritas, de mi peli preferida EVER. Hablo de El Imperio Contraataca y de la escena que más me conmovió-traumatizó-enamoró-emocionó-dolió en mi infancia, y creo que adolescencia y parte de mi edad adulta, puesto que la sigo viendo año tras año y se me encoge el estómago y el corazón.

Me estoy refiriendo a la escena en la que Han Solo es convertido en un bloque de carbonita por orden de Darth Vader.

Os pongo a unos cuantos en antecedentes. Han, Leia, Chewie y los androides hacen una parada técnica en Cloud City, una colonia minera en el planeta Bespin, regentada por Lando Calrissian, antiguo compañero de fechorías de Solo y primer dueño del Halcón Milenario. Sin embargo, gracias al cazarrecompensas Bobba Fett que persigue a Solo en nombre de Jabba The Hutt, Vader les tiende una trampa que le servirá para atraer al joven Jedi, cual ratón al queso.

Vader decide utilizar a Solo como conejillo de Indias para ver su resistencia al proceso de hibernación, que podría serle útil a la hora de atrapar a Skywalker. Además, en caso de que muriese, Bobba Fett sería recompensado por el Imperio igualmente.

Y ahora vamos al tema, porque esta escena tiene muchos aspectos a comentar.




Los prisioneros son llevados hasta una sala llena de vapores y ruidos extraños donde se encuentra Vader, sin comprender muy bien qué va a pasar hasta que son debidamente informados por el traidor de Calrissian. Chewbacca estalla en cólera y se quita de encima a unos cuantos soldados que los escoltan, pero rápidamente Han lo calma. No hay nada que puedan hacer y ahora debe hacerse cargo de la princesa y protegerla. Debe ser fuerte.

En ningún momento de la saga, ni siquiera cuando Alderaan está en peligro, Leia demuestra tanto temor y vulnerabilidad. La manera de aferrarse al wookie y mirarlo muestran total desesperación. Por primera vez se da cuenta de verdad de que no puede estar lejos de Han, con quien mantiene ese juego del perro y el gato, pero del que no puede separarse. Y lo va a perder. Quizás para siempre.

Entonces Han la besa, hasta que los separan, y a continuación, se intercambian dos de las frases más impactantes en la historia de esa galaxia tan lejana:

Leia - I LOVE YOU

Han – I KNOW

Cada vez que escucho este intercambio de frases se me encoge el estómago, y vuelvo a creer en el amor. Si amigos, soy una pastelona y estas dos frases tan sencillas, están cargadas de gran intensidad, y me emocionan. Cuenta la leyenda que la respuesta de Han, fue una completa improvisación de Harrison Ford. Si es cierto, resultó ser un #EpicWin como una catedral.

Por cierto, imagino que a estas alturas ya habréis descubierto que Han Solo es el hombre de mi vida…

La intensidad de la banda sonora de John Williams alcanza momentos épicos acompañado de gruñidos de wookie y miradas muy sentidas por parte de los presentes, conforme Solo, aguantando el tipo elegantemente, va descendiendo a su infierno particular, hasta que, alzando su rostro desaparece en un chorro de vapor hibernador. BAJONAZO.

Momentos de confusión invaden la sala durante unos segundos, mientras un enorme brazo hidráulico extrae la icónica placa de carbonita, con la silueta de Solo tridimensional, que muestra una cara llena de sufrimiento. Está vivo. Ahora pertenece a Bobba Fett.

Me encanta esta escena no sólo por el “triunfo” del amor entre Han y Leia que no terminaba de cuajar, sino por significar un punto de inflexión bestial a toda la historia de la saga. Todo eran luchas entre los rebeldes y el imperio, dando los primeros importantes y firmes pasos hacia la restauración de la paz del universo. Sin embargo, tan pronto este núcleo formado por Han, Leia, Luke, Chewie y los androides se desmiembra, pierden fuerza y todo se va a la mierda. El hecho de que conviertan a Solo en un bloque de carbonita no debería tener mayor relevancia, pero simbológicamente demuestra el triunfo y el poder del Imperio, y además, junto con el momento de revelación de la verdadera identidad de Vader a Luke, concluyen esta segunda entrega de forma súper pesimista y oscura. En definitiva, GLORIOSA.

Y con esta gloria ya sólo me queda desearos QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE, SIEMPRE.

2 comentarios:

  1. La mejor escena de amor de la historia, y sin necesidad de desnudos.
    Lo sé.

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  2. Y a partir de esta magnifica escena todo fue cuesta abajo.

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