jueves, 30 de mayo de 2013

Radio Flamingo presenta... Discos Mayo 2013

Por Juanjo Baquedano


Radio Flamingo
 Presenta



Como siempre, a mes pasado, te seleccionamos algunos de los discos que han sonado en nuestro reprodusctor. Del pasado mes destacamos los trabajos de Kurt Vile, James Blake y The Flaming Lips.


WAKIN ON A PRETTY DAZE - KURT VILE




El quinto disco del de Pennsylvania mantiene ese aire añejo, lánguido y arrastrado del pasado donde se combinan guitarras acústicas y certeros riffs de guitarra. Un terreno de juego, el del medio tiempo, donde Vile exprime todos sus recursos compositivos y emocionales. Un sonido que sigue siendo áspero y arenoso aunque algo más soleado que en sus anteriores trabajos. Su sonido se está standarizando y perdiendo manierismos, pero no por ello pierde personalidad. Kurt Vile está viajando al corazón de las canciones.

El disco se abre y se cierra con dos canciones de largo desarrollo: La inaugural “Walkin On A Pretty Day” como bañada por la luz de la mañana, mientras “Goldtone”  es su contrapunto perfecto cerrando el álbum con unos tonos pálidos propios del atardecer. Canciones que crecen con el paso de los minutos. Entre medio un puñado de buenas canciones como “Too Hard”, “Shame Chamber”, Pure Pain” o “Never Run Away”. Las canciones “Was All Talk” y “Air Bud” rompen la nota puramente orgánica incorporando algunas cajas de ritmos y sintetizadores.

Un trabajo de sonido puramente americano. Cantautor maldito que camina tras los pasos de Neil Young, Paul Westerberg o Tom Petty.



OVERGROWN - JAMES BLAKE




Se dice que en el cine todo buen melodrama debe estar trufado con ligeros toques de humor para hacer que las partes más profundas del relato resalten ofreciendo su consistencia y su cuerpo. Esos momentos de respiro han de conseguir que no caigamos en una concatenación de escenas trágicas que nos hagan perder la perspectiva del conjunto convirtiéndolo en un exceso que roce lo patético. Con James Blake tengo esa sensación. Que no sabe (o no quiere) controlar el tempo del drama. Que quiere buscarnos continuamente las cosquillas emocionales, impresionarnos corte tras corte. Y lo que a mí me sucede escuchando Overgrown (como ya me sucedía con su primer trabajo) es que de tanto hurgar la herida acabo siendo inmune a su dolor. Ha vuelto a hacer un disco excesivo y obsesivo, para bien y para mal.

Estamos ante un artista más que interesante, eso no se puede negar. Sus registros vocales (su reiteración en el falsete, el uso de capas de voces superpuestas) al igual que su electrónica deconstruida que usa de colchón le han conferido un estilo propio fácilmente reconocible. Blake es una especie de cantante Soul espectral. Un joven valor que nos ofrece de nuevo en su segundo trabajo varias canciones emocionantes, incontestables.

Overgrown no es un trabajo que entre fácil en la primera escucha. Desde la primera canción aparecen esos pulsos marcas de la casa que se nos clavan en la nuca, esos teclados de aire taciturno, lúgubres y fantasmagóricos. Un disco que parece creado en, y para la madrugada, en esa hora en que los fantasmas te atrapan desarmado  en la más absoluta soledad. To The Last, Digital Lion y (sobre todo) Retrograde y Voyeur son las canciones más redondas del disco.
 
Por aquí nos preguntamos y preocupamos por qué James nos encontraremos en el futuro, ya que corre el peligro de acabar encerrado en un callejón estilístico o caer en la caricatura de sí mismo. O si no que se lo pregunten a otros artistas como Antony, que como él apostaron por el dramatismo desmedido.



THE TERROR - THE FLAMING LIPS



Hace tiempo que los de Oklahoma están por encima del bien y del mal. Como Roy Batty en Blade Runner han visto cosas que jamás creeríamos cerca de la puerta de Tannhauser. Están en otra dimensión, una dimensión paralela de la que vuelven de vez en cuando para contarnos, en forma de disco, qué es lo que se cuece por allí. Hace ya algún lustro que han cruzado esa línea de los que residen en el más allá, ya no les afecta lo que diga la crítica y mucho menos cuales son los sonidos preponderantes. Tan solo siguen haciendo su camino. El esfuerzo de seguir sus postulados, sus propuestas es, por tanto, nuestro.
 
The Terror (como Embryonic, su anterior trabajo) no es un disco convencional en el que se puedan reconocer con facilidad melodías, canciones o estribillos. Son 11 cortes (incluida la flotante versión de All You Need Is Love) más cercanos a la descripción de sensaciones o de estados de ánimo que a las canciones en sí.  Extraer algún single es una labor complicada, tan solo las iniciales Look… The Sun Is Rising, Try To Explain, Sun Blows Up Today o Butterfly, How Long It Takes To Die podrían pasar ese filtro, a duras penas. El resto son una galería de sonidos obsesivos más propios de algún score cinematográfico que de un disco al uso, ya que carecen de un cuerpo reconocible; cortes como The Lust, Turning Violent  o The Terror profundizan en el sonido indagado y perfeccionado por The Flaming Lips durante décadas. Un viaje que va de lo sideral a lo interior, de lo psicotrónico a la duermevela.

Lejos quedan ya trabajos, más asequibles quizás, como Yoshimi o At War With The Mystics en los que por encima de las formas estaban las canciones. Eso es algo que echamos bastante de menos aquí.

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