sábado, 19 de octubre de 2013

20 Años de...

20 AÑOS DE…
Por Toi Brownstone.

Estoy segura de que muchos de vosotros todavía no habéis experimentado en propias carnes la sensación que produce el 20 aniversario del lanzamiento de uno de esos discos que consideráis de cabecera y del que habéis sido devotos desde el primer día. Dejadme que os diga que es una sensación agridulce, y a veces hasta tirando a jodida, puesto que el paso del tiempo, que nos afecta a todos sin excepción, esta vez te recuerda que te estás haciendo mayor como si de un puñetero pellizco retorcido se tratara. Empiezas aguantando pero al final duele, y deja marca.

A mí me está pasando continuamente desde que comenzó esta década, puesto que hace algo más 20 años, más de media vida, vendí mi alma al rock, al punk rock, al stoner… en fin, para qué etiquetar, a cualquier cosa que rezumara energía y distorsión y fuera capaz de alterar mi estado ya de por si estimulado por las hormonas y energías propias de una adolescente.

Me invade una inevitable sensación de nostalgia, puesto que aquella fue una época maravillosa en la que cada día que un disco nuevo, o una cinta de cassette grabada, caía en mis manos, era como recibir un tremendo regalo, mi ridícula colección musical era mi más preciado tesoro, y cada banda nueva era como descubrir una galaxia desconocida. Qué ingenuidad tan maravillosa!

Hoy celebraré el lanzamiento de unos de estos discos con un par de cervezas bien frías, subiendo el volumen al 11, y berreando a coro con Eddie Vedder, exactamente igual que cuando escuchaba aquellas canciones que para mí eran más grandes que la vida. Hablo, como ya podéis haber adivinado, del segundo álbum de Pearl Jam, que popularmente se conoció como Vs, aunque en mi edición no incluyera ningún título. Era el disco “de la cabra”, “de la oveja” o “de la llama”, ya sabéis, algún nombre teníamos que ponerle para distinguirlo.

Vs

En esa época nada me había volado la cabeza tanto como su debut, Ten, que todavía no había podido asimilar completamente. Estaba recuperándome de la resaca de su memorable actuación en los premios de la MTV, ahora conocidos como VMA’s, en los que interpretaron ‘Animal’ con Eddie Vedder rabioso  y Jeff Ament en plan canguro, y remataron con una increíble versión de ‘Keep on Rockin’ in the Free World’ acompañados por Neil Young. Y justo a continuación alguien me habló del lanzamiento de su nuevo álbum.  Como desconocía las fecha de lanzamiento y DEBÍA tener el disco ese mismo día, con parte de la pasta que me habían dado por el cumple bloqueada para mi autorregalo, mi peregrinación diaria a la tienda de discos comenzó, esperando a que llegara de una vez, con una constancia y una paciencia que ya hubiese querido para otras cosas.

Y por fin llegó ese día, en el que por fin el anhelado trofeo acabó en mis manos y entró en mi casa. Esa portada horrenda, ese olorcillo tan particular (juro que mi copia lo mantiene), el libreto con ilustraciones con pistolas, balas, ratas y jeringuillas, esas letras crípticas con frases entrecortadas que parecían los pensamientos de Vedder interrumpidos por vete tú a saber qué…No entendía nada, pero todo me parecía brutal.

Admito que después de toda la espera y el ritual de apertura del disco me invadió una sensación de pánico tremenda justo antes de ponerme a escuchar los 12 temas que conformaban este nuevo trabajo. Y si era una mierda? Y si habían perdido su frescura y su autenticidad? Y si terminaba decepcionada por la que se había convertido en mi banda favorita? Por unos instantes tuve esta duda hasta cierto punto lógica, y que muchas veces a lo largo de nuestras experiencias musicales se ha convertido en algo real, pero finalmente me armé de valor y pulsé el botón de play de mi cutre reproductor. Y la magia volvió a mi habitación, y volví a ser feliz. Cuántos discos conocéis que puedan incluir temazos tan distintos entre sí, y tan cojonudos como ‘Glorified G’, ‘Rearviewmirror’, ‘Dissident’ o ‘Animal’?
Muchos fans señalan Ten, y no tantos Vitalogy, como las obras cumbres de Pearl Jam, dejando este Vs, 5 against 1, “el disco de la llama” o como queráis llamarlo, en una posición inferior. Yo no lo tengo tan claro.

TIME Magazine Cover: Pearl Jam's Eddie Vedder -- Oct. 25, 1993


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