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Todos tenemos esos pequeños placeres culpables que no le contamos a nadie, esos secretos dentro de nuestros gustos que sólo son para nosotros. Una telenovela que vemos y lloramos en soledad, esas películas de dudosa calidad que luego criticamos delante de nuestros amigos con la boca pequeña o esos discos que únicamente cantamos en la ducha a grito pelado.

Hoy queremos abrir nuestros corazones -¡Qué bonito!- y  mostrar nuestros guilty pleasures cinematográficos más ocultos; esos estrenos que nunca gustaron a crítica y público; esas películas que fracasaron en taquilla; pero a pesar de todo, nos gustan.

GUILTY PLEASURES DE CINE Y OTRAS DROGAS

EL VISITANTE DEL MÁS ALLÁ (Stridulum, Giulio Paradisi, Italia, 1979)
Seleccionada por Iván Fanlo

Stridulum, The visitor, o como se llamó en España, El visitante del más allá, es una locura setentera dirigida por el italiano Giulio Paradisi. El piscotrónico argumento, si es que realmente esta película va de algo, cuenta como una especie de secta cósmica lucha contra un mutante interestellar, el cual -antes de ser destruido– ha dejado en algunas mujeres de la tierra la capacidad de engendrar niños con ciertos poderes maléficos. A esto hay que sumarle: niñas con telequinesis, ejércitos de pájaros asesinos, intentos de parricidio, una música con un leitmotiv desconcertante, un montaje tan cautivador como incomprensible y un reparto realmente increíble (Lance Henriksen, John Huston, Franco Nero, Mel Ferrer, Glenn Ford, Shelley Winters o Sam Peckinpah)
¿Buena o mala? Es algo que me resulta imposible dictaminar, pero seguro que no os deja indiferentes.

MIL GRITOS TIENE LA NOCHE (Juan Piquer Simón, España, 1982)
Seleccionada por Paco Latorre

Supongo que por el hecho de ser valenciano y por ello mismo bastante disfuncional, esta joya de mi paisano Juan Piquer Simón me parece, a su modo, la película perfecta. Si el cine es entretenimiento, fantasía y cara dura; Mil gritos tiene la noche es, involuntariamente, la mejor película del mundo mundial. Juan Piquer Simón, uno de esos aventureros que se liaba la manta a la cabeza y filmaba una de aventuras clásicas (Misterio en la isla de los monstruos) como una exploitation de los éxitos yanquis del momento (Supersonic Man, Los nuevos extraterrestres; que no sé cómo no han caído en este dossier también) y a los que echamos de menos en unos tiempos faltos de imaginación y desvergüenza , se subió al carro del slasher americano con una oda al sinsentido tan divertida como atroz: un guión de párvulos, actuaciones indudablemente sometidas al efecto de las drogas, violencia tan bestia como ridícula y la factura técnica más gruesa que uno se pueda echar en cara. Junto a la compañía adecuada y cerveza a mares, Mil gritos tiene la noche reconcilia con el cine, que no con el Arte. Mejor.

LA PASIÓN DE CHINA BLUE (Crimes of Passion, Ken Russell, USA, 1984)
Seleccionada por Toi Brownstone

Amo las pintas de Kathleen Turner haciendo de China Blue, con toda mi alma. Esa peluca rubia con el flequillazo y esos vestiditos de raso azul tan molones.  Estoy segura de que Courtney Love o Kat Bjelland se inspiraron en ella a principios de los 90.
La historia tiene tela. Joanna Crane es una diseñadora de ropa en apariencia totalmente volcada en su trabajo, que mantiene una doble vida. Por las noches que convierte en una prostituta callejera llamada China Blue, a la que sus clientes adoran, puesto que satisface todos sus deseos y fantasías. A Bobby, cuyo matrimonio es un completo fracaso, le pone tanto las pilas, que termina enamorándose de ella, y decide descubrir su verdadera identidad. Ya por si fuera poco, hay un predicador loco, un perturbador Anthony Perkins, que quiere librarla de todos sus pecados con ayuda de un dildo letal.
Sin duda las escenitas de China Blue jugando con sus clientes, y las del predicador depravado son las que hacen que esta peli decadente y sórdida termine enganchando. Por lo menos a mí.

MASTERS DEL UNIVERSO (Masters of the universe, Gary Goddard, USA, 1987)
Seleccionada por Iván Fanlo

Mientras las producciones de Spielberg y Lucas acaparaban toda la fama de lo que el cine de entretenimiento significaba en los años 80, hubo otra vertiente de películas de bajo presupuesto que también sació el hambre cinéfaga a toda una generación. Incluso eran producciones que iban un poco más lejos, mostrando unas historias más alocadas y muchas veces -aunque no es el caso de esta película- un poco más de violencia y destape.  Masters del universo, obra de la mítica productora Cannon, es uno de los ejemplos más claros de esta vertiente de fantasía-serie b, que hace de las carencias uno de sus mejores aliados palomiteros.
Masters of the universe es una adpatación a pantalla grande de los famosos juguetes del mismo nombre de Mattel, que ya tuvo anteriormente una famosa versión animada para la televisión. Tenemos a Dolph Lundgren encabezando el reparto en el papel He-Man, al gran Frank Langella pasándoselo haciendo de Skeletor y a una jovencísima Courteney Cox en uno de su primeros papeles en cine. Además, para el que no lo sepa, hay sorpresa al final de los créditos.
Para una buena sesión doble junto con El señor de las bestias.

COCKTAIL (Roger Donaldson, USA, 1988)
Seleccionada por Toi Brownstone.

La década de los 80 fue la catapulta perfecta para lanzar al histriónico Tom Cruise a un estrellato del que todavía no ha descendido, y a pesar de que lo estén deseando sus detractores, nunca lo hará, puesto que este tío es uno de los actores mejor asesorados y más inteligentes de Hollywood. HE DICHO!
Desde la primera vez que vi Cocktail en el cine de mediodía que las estudiantes de 3º de BUP montaban en el salón de actos el cole de monjas (importante), me convertí en fan absoluta de la historia del joven Flanagan, un ambicioso estudiante de economía que aspira a forrarse y que para poder subsistir empieza a trabajar como camarero en una taberna de moda en New York bajo las órdenes y enseñanzas de Doug Coughlin, que compartirá con él recetas de cócteles, filosofía de la vida, y trucos para terminar viviendo de mujeres ricas.  Pero claro, como en toda peli ochentera, Brian Flanagan encontrará el amor en Elizabeth Shue, por la que luchará contra viento y marea.
Me cuesta poner en orden y enumerar las cosas que me encantan de esta peli, pero al menos mencionaré unas cuantas: los 5 ó 6 peinados de Cruise que se van intercambiando según el tipo de escena, mostrando un mullet muy Patrick Bateman en algunos momentos, en otros estilo cacerolito, más rizado, más liso…es fascinante! Tom Cruise vuelve a tener escenitas en las que canta, con coreografía, como ese maravilloso momento de Addicted to Love (es un trademark del actor que se repite a lo largo de su filmografía).  Y por supuesto, el nombre del bar que termina montando, con su cartel en neón, Cocktails and Dreams (cócteles y sueños), que terminaría copiando para mi propio bar. La Ley de Coughlin, los poemas de Flanagan… Cocktail tiene higlights a cascoporro y yo la tengo hasta en DVD.

LAS AVENTURAS DE FORD FAIRLANE (The Adventures of Ford Fairlane, Renny Harlin, USA, 1990)
Seleccionada por Ivanckaroo Banzai

Monumental mongolada perpetrada por el entonces exitoso Renny Harlin, quien se casaría más tarde con Geena Davis gafándose mutuamente sus respectivas carreras para los restos. A pesar de que a día de hoy es una comedia detectivesca casi de culto, fue un rotundo fracaso en su estreno; en España además, no ayudó nada el horrendo doblaje de Pablo Carbonell, que se empeña en hacer daño a la vista además del oído pasándose la sincronía por donde la espalda pierde su nombre. No hay manera de que entre en boca; el técnico de sonido debió acabar con ansiolíticos. Siendo sinceros se echan de menos comedias macarras como ésta, con un guión plagado de bufonadas y frases célebres y con un protagonista carismático interpretado por alguien tan pasado de rosca como Andrew Dice Clay (vetado durante 22 años en la MTV por su grueso humor). Hasta sale Robert Englund. Una delicia.

SHOWGIRLS (Paul Verhoeven, USA, 1995)
Seleccionada por Toi Brownstone.

Después de 3 exitazos como Robocop, Desafío Total e Instinto Básico, a Paul Verhoeven se le fue la castaña y nos brindó esta bazofia llamada Showgirls, que cuenta las aventuras y desventuras de Nomi Malone, papel interpretado por la empollona de Salvados por la Campana, Elizabeth Berkley, en esa ciudad tan atractiva, y a la vez decadente y viciosa que es Las Vegas, pasando de ser bailarina de un club de striptease a ser la estrella de Goddess, la principal atracción del hotel Stardust.
Tetas, coños, coreografías cutres, mucho maquillaje, pestañas postizas y uñas de zorra, diálogos hilarantes, rollito lésbico y actuaciones lamentables, sobre todo por parte de la protagonista, hacen que Showgirls se convierta en una película hasta terapéutica. En una ocasión alguien comentó que se trataba de una de las mejores comedias de la década de los 90 y no puedo estar más de acuerdo. Sólo de pensar en el bailecito privado que le hace Nomi al agente Cooper, delante de Gina Gershon, plantándole todo el parrús en la cara, o ese casquete piscinero totalmente desbocado, ya me entra el descojone.
Verhoeven se sumergió a su manera en el mundo de las strippers y showgirls en busca de glamour y sensualidad y acabó mostrando vulgaridad y cutrez en cantidades ingentes. Glorioso!

CONGO (Frank Marshall, USA, 1995)
Seleccionada por Iván Fanlo

El laureado productor Frank Marshall dijo adiós a su prometedora carrera como director -salvo dos o tres escarceos por televisión- con esta película. Y aunque todos guardamos buenos recuerdos de sus anteriores trabajos tras la cámara, Viven y Aracnofobia, y no fue del todo mal en taquilla, Congo despertó rápidamente las iras de crítica y público allá por 1995.
¿ Razones para ver este film? Su inexistente sentido del ridículo en pos del disparate y la diversión, aventuras selváticas a la vieja usanza, hipopótamos asesinos que atacan por sorpresa cual tiburón hambriento, hombres dsifrazados de gorilas -sin olvidar que uno de ellos habla mediante lenguaje gestual-, ciudades perdidas con su buen cartón piedra, monicacos asesinos con muy mal humor,  chistes sobre Kafka, pistolas de rayos laser, volcanes y ríos de lava, pequeños destellos de gore e incluso sorpresas en el reparto como Ernie Hudson, Tim Curry o Bruce Campbell; todo esto hacen de Congo, al menos para mi, todo un alocado must.

ALERTA MÁXIMA 2 (Under Siege 2: Dark Territory, Geoff Murphy, USA, 1995)
Seleccionada por Ivanckaroo Banzai

Quizás la película más entretenida del ahora gordo de la coleta, antes llamado Steven Seagal, junto con la infravalorada Buscando justicia y canto de cisne del género de testosterona ochentero. El cocinero Casey Ryback  vuelve a romper articulaciones de terroristas con su cara de mármol, esta vez dentro de un tren, para salvar el mundo y proteger a su sobrina, interpretada por una adolescente Katherine Heigl. De haber sabido lo insufrible que sería la carrera de esta actriz en el futuro, quizás debiera haber dejado que ganaran los malos. Clásica cinta de las que siempre acaban reponiendo en Antena 3 un martes noche para rellenar parrilla y pasar un buen rato

EL INDOMABLE WILL HUNTING (Good Will Hunting, Gus Van Sant, USA, 1997)
Seleccionada por Paco Latorre

El indomable Will Hunting tiene, a priori, todos los ingredientes para ser la película más hostiable del planeta Tierra: Robin Williams, la repelencia indie de Gus Van Sant, un maniqueo uso de las bellas canciones de Elliott Smith, Robin Williams, un guión de los chicos de moda por aquel entonces (Matt Damon y Batm…Ben Affleck), una banda sonora de Danny Elfman y Robin Williams. Pero contra todo pronóstico; una película que busca en cada escena el no  va más de la emotividad, cuyos diálogos se esfuerzan por gritar ¿veis como no somos unos cazurros? línea sí y línea también, que pinta a la clase obrera como una panda de mamelucos brutotes pero bonachones de cuyos lodos se sale sólo mediante don divino -o burgués- y que tiene la relación chico/chica más forzada del cine moderno; FUNCIONA. Vaya si lo hace.  No hay vez que la pasen por la tele en que no la vea entera. Porque es un Estrenos Tv de lujo y a todos/as nos gusta de vez en cuando la lágrima fácil y el saldo emocional. Además, qué cojones, Robin Williams se sale.

CÓDIGO OMEGA (The omega code, Robert Marcarelli, USA, 1999)
Seleccionada por Isaac Moreira

Una película protagonizada por Casper Van Dien no puede ser buena. Nunca. Añádele a Michel Ironside, haciendo de malo chungo, y a Michael York como presidente de Europa y salvador mesiánico/anticristo. Aderézalo con una trama de profecías bíblicas. Alíñalo con efectos especiales cutres, barbas postizas del chino de la esquina, ángeles que en lugar de alas llevan bufandas del Zara, flashbacks y visiones más cutres todavía, la sobreactuación como norma en todos los actores del film (hasta los extras), errores de rácord e inexactitudes históricas. El resultado es…Código Omega. Una película que, o te atrapará en los cinco primeros minutos sin poder apartar la vista de la pantalla, o no tardarás ni veinte en darte cuenta de que estás desperdiciando tu vida y te pondrás a leer un libro o dar un paseo por el parque (… aunque llueva).

DOS CHALADOS Y MUCHAS CURVAS (The Dukes of Hazzard, Jay Chandrasekhar, USA, 2005)
Seleccionada por Ivanckaroo Banzai

Remake para la gran pantalla de la popular serie de principios de los 80 y buen ejemplo de cómo cambian los tiempos. Mientras que en la serie los protagonistas eran unos buenos chicos de pueblo que se ganaban la vida con picardía y habilidad al volante, ahora los roles recaen en Sean William Scott y Johnny Knoxville, dos palurdos incapaces de estar un minuto sin pelearse o comportarse como estúpidos; la agraciada y lista prima Daisy degenera en una bobalicona Jessica Simpson incapaz de solucionar nada sin enseñar cacha y el tono general es menos de aventuras y más de comedia pedorra. Tan sólo Willie Nelson mantiene más o menos el espíritu del personaje original. Aún así la película no deja de ser un entretenimiento tontorrón de fácil digestión, cosa que se agradece para evadirse un poco de todo.

BAJO AGUAS TRANQUILAS (Brian Yuzna, España, 2005)
Seleccionada por Paco Latorre

La obra magna de la FantasticFactory, Bajo aguas tranquilas muestra durante su metraje:
-un prólogo mitad misa negra mitad concierto de Sodom en un sótano inundado.
-zombis que salen de un pantano.
-cintas policiales con el lema do not crossing en Galicia.
-una protagonista que ojea la biografía de Carl Gustav Jung y a la que le preguntan  que por qué lee libros de miedo.
-a David Meca poseído por el diablo. Sí. David Meca.
-una escena en que una chica le tira latas de cerveza a su novio muerto en el pantano, para que esté donde esté, no le falte cerveza (literalmente).

Sobran más palabras.

SERPIENTES EN EL AVIÓN (Snake on a plane, David R. Ellis, USA, 2006)
Seleccionada por Isaac Moreira

El título es bastante descriptivo y su premisa no podía ser más estúpida: un mafioso se tiene que cargar a un testigo y no se le ocurre otra cosa que meter serpientes en el avión donde lo llevan para ir a declarar.  A partir de ahí la cuestión se reduce a ¿cómo irán muriendo? Y aún más importante ¿Como Samuel L. Jackson pudo hacer algo tan malo? Exactamente, porque no sabía que también iba a aparecer Elsa Pataky (haciendo de gitana que nunca se separa de su botellita de aceite de oliva y navaja por si le pica una serpiente, cosa bastante común en España). Sin embargo, es tan mala que es capaz de hipnotizarte como una cobra y mantenerte en tu sillón, sin poder escapar, durante toda la película.

HOLMES & WATSON. MADRID DAYS (José Luis Garci, España, 2012)
Seleccionada por Isaac Moreira

Sherlock Holmes y el Dr. Watson siguen los pasos de Jack, el destripador, que sigue con sus crímenes en Madrid. Mientras destapan la conspiración de los grandes poderes económicos con intereses urbanísticos que se esconden bajo los actos del misterioso asesino, pasearán por Madrid conociendo a las figuras más emblemáticas de la época y degustarán el cocido madrileño. Para los fans de Sherlock, Holmes Madrid days es un insulto. A los fans de lo absurdo les parecerá una obra maestra. Es solo una consecución de escenas con diálogos tan tontos e insulsos que la convierte en un sketch de Muchachada Nui continuo. No hay palabras para describirla, lo mejor es ver el trailer.