martes, 25 de febrero de 2014

Harold Ramis: La Sonrisa que se Apagó Demasiado Pronto

Por Álvaro Tejero



Ayer murió Harold Ramis. No voy a elevarlo a los altares de la historia del cine como suele pasar cada vez que muere alguien. Pero tampoco voy a quitarle méritos. Harold Ramis me ha hecho reír en bastantes ocasiones y creo que es una de las cosas más difíciles del cine: la comedia. Y él la dominaba a la perfección.

Ramis formó parte de ese grupo de que revolucionó la comedia norteamericana en los 80. Algo parecido a lo que intentan Apatow y su banda pero con gracia y encanto en la mayoría de ocasiones. Y mucha inteligencia para llevar a cabo obras como Atrapado en el tiempo. Dan Aykroyd, Bill Murray, Ivan Reitman, John Candy, John Larroquette, John Landis y muchos más que me dejo fuera (menudo especial haría falta para homenajear a esa gente)

Junto a los dos primeros se convirtió en un icono de los 80 protagonizando Los Cazafantasmas, enorme éxito que le permitió llevar a cabo otros proyectos. Que nadie olvide que la mayoría del equipo que triunfó con una de las sagas más queridas de la época habían hecho reír en abundancia al público con la alocada  y divertida El pelotón chiflado. Su carrera como actor a partir de entonces fue bastante esporádica, dejándonos eso sí el brillante personaje del Dr. Bennet en Mejor...imposible (de su amigo James L. Brooks), que protagoniza una de las mejores escenas de esa obra maestra.

Afortunadamente Harold Ramis siguió escribiendo y dirigiendo. Gracias a ello disfrutamos de un ya clásico del cine como Atrapado en el tiempo, de dos buenas comedias como Mis dobles, mi mujer y yo (Batman multiplicado en pantalla) y Una terapia peligrosa (le da un significado a la tendencia autoparódica de Robert de Niro) y de la comedia más negra y mortalmente divertida de este siglo que es La cosecha de hielo (si alguien no la ha visto que corra a hacerlo esta misma noche).
Entre medias tuvo su altibajos como cualquier director normal. La pena es que su carrera como director haya acabado con la lamentable Año Uno (de la factoría Apatow y no quiero decir nada más) dejando colgado el proyecto de la nueva película de Los cazafantasmas.

Personalmente le agradezco que contribuyera en gran medida a mi enamoramiento perpetuo de Andie MacDowell al ofrecerle un papel tan encantador en su máximo esplendor en Atrapado en el tiempo.
Por lo demás, elijamos una de sus obras y divirtámonos durante una hora y media. Creo que es lo máximo a lo que aspira un hombre dedicado a la comedia.


Fuente: Fotografía de la revista GQ


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