domingo, 27 de abril de 2014

Las 10 de Cine y Otras Drogas

Este mes hemos querido hacer una entrada especial con nuestras 10 películas (mas o menos) preferidas. Con motivo del segundo aniversario del blog, pedimos a cada uno de nuestos colaboradores que eligiesen uno de sus films favoritos o alguno que les hubiera marcado por alguna razón, con la ides de confeccionar una lista que recogiera alguna de las debilidades cinéfilas del blog.

Aunque seguro que si hiciéramos la lista el mes que viene las seleccionados podrían ser otras, os dejamos con nuestra listaca de 10 películas que no os deberíais perder.



LAS 10 DE CINE Y OTRAS DROGAS

EL TERCER HOMBRE (The third man, Carol Reed, Reino Unido, 1949)
Seleccionada por Paco Latorre

Para elegir la que considero hoy en día mi película favorita tuve que tirar de una mezcla kantiana de sensibilidad y entendimiento. Si por corazón podría estar escribiendo sobre Posesión infernal, Alien, Hasta que llegó su hora o The station agent ; pensé que quizás lo justo sería buscar una razón que me sirviera de excusa. Así pues, si pienso en la única película que me comprado en vhs, dvd (dos veces, edición de cloaca de Divisa y edición remasterizada) y blu-ray es El tercer hombre la afortunada: doy, pues, peso a ese argumento para llamarla mi película favorita.
No siendo especialmente sensible al cine clásico, no comprendo bien tal fascinación; aunque la modernidad -o mejor dicho, intemporalidad- a nivel técnico y discursivo de la película apoyan la contradicción. El tercer hombre es, setenta años después de ser rodada, una maravilla para aquellos que no sabemos de fotografía pero nos fascina la imagen (quizás por eso mismo); un prodigio de ritmo y narración y el subrayado de lo que para mí es una película: darse el gustazo y entretenerse conjugado con sentimiento y emoción. La volví a ver casualmente (poniéndosela a unos amigos) hace unas semanas y me es imposible no querer -que no poder- empatizar con ese Joseph Cotten enamoradísimo hasta las trancas de Alida Valli (¿cómo no estarlo?) y pelearme de nuevo con no empatizar -que esta vez uno quiere pero no puede- con esa enamoradísima mujer. Porque es fácil querer a Harry Lime pese a ser un grandísimo hijo de la gran puta y porque la lealtad y el honor van de arriba abajo como esa noria en la que Orson Welles le dice a su mejor amigo qué pasaría si desapareciesen unos cuantos puntitos negros de los que se ven ahí abajo. Desde aquí abajo, uno de esos puntitos da gracias a Carol Reed y compañía.



LA GRAN EVASIÓN (The great escape, 1963) de John Sturges.
Seleccionada por El Armadillo Ilustrado

"Es el deber de un oficial en tiempos de guerra... efectuar todo aquello que esté en su poder para escapar (George Harsh)"
Como ya han seleccionado una de las pelis de La Guerra de las Galaxias (justo mi preferida) y pese a ser un fan incondicional de la trilogía galáctica, me quedo con La gran evasión (que la he visto muchichisimas veces).
No se exactamente que es lo que más me atrae de esta película. Puede que sea el gran reparto de actores que la protagizan, puede que sea la victoria (relativa) contra los nazis (basado en una historia real), o puede que sea el encanto de las películas de fugas lo que me atrae de ella. Lo que está claro, y sin ningún género de dudas, es que esta es mi película preferida, ahora y siempre.
Cuando la veo, me pregunto: ¿cómo pueden ser tan estúpidos esos nazis, como para meter a todos esos tipos tan molones juntos en un mismo sitio?... todos podemos ver que no tardarán mucho en escapar: ¿porqué ellos no lo ven?.
Me gusta porque en una sola película conocí a muchos actores míticos, ingleses y norteamericanos. Desde Steve McQueen (una bestia cinematográfica), James Garner, Charles Bronson (grande!!) o James Coburn por el lado americano a Richard Attenborough, Donald Pleasence (magnífico), David McCallum, Gordon Jackson y James Donald por el lado inglés (y escocés). Incluso el actor aleman Hannes Messemer lo hace realmente bien y bueno me dejo muchos otros, porque esta película coral es magnífica.



TAXI DRIVER (Martin Scorsese, 1976, USA)
Seleccionada por Ivanckaroo Banzai

Monumental thriller con Robert de Niro en sus buenos años (sí, los tuvo, y buenísimos) creando un personaje que ha pasado a la historia, Travis Bickle; un taxista recién llegado de la guerra de Vietnam que se enfrenta a la soledad y a la incapacidad para encajar en la sociedad. Entre Scorsese y el guionista Paul Schrader componen el viaje a la locura del protagonista desde la alienación al asesinato. Escenas tan impactantes como el mil veces parodiado ensayo de Travis ante el espejo (''¿estás hablando conmigo?'') o el primer plano del vaso de agua con aspirina efervescente como metáfora de la mente del protagonista han pasado a la historia del cine por méritos propios, llegando a marcarse década tras década como película generacional perpetua.



LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. EPISODIO V: EL IMPERIO CONTRAATACA (Star Wars. Episode V: The Empire Strikes Back, Irvin Kershner, USA, 1980)
Seleccionada por Toi Brownstone

Antes que cualquiera termine de preguntarme cuál es mi peli favorita ya estoy respondiendo El Imperio Contraataca, sin pestañear. Esos 127 minutos de placer sublime a ritmo trepidante provocan en mí sensaciones muy intensas. Y da igual que la haya visto 40 veces, cada vez me gusta más.
El Episodio V, segundo de la saga clásica, rompe con el tópico de que segundas partes nunca fueron buenas, quizás por los aspectos diferenciadores con  respecto a su predecesora, y El Retorno del Jedi.
Por un lado la parte humana o más emocional de los personajes queda muy perfilada, mostrando debilidades, temores y sentimientos profundos. El continuo flirteo entre Han y Leia que finalmente queda retratado como algo más justo antes de que el pirata galáctico se convierta en uno de los mayores iconos de la saga, como bloque de carbonita, podría ser un ejemplo.
Al menos hay un par de hilos argumentales una vez los rebeldes huyen de Hoth. Nuevos personajes de gran relevancia se unen a la saga: el (no) traidor, Lando Calrissian, master Yoda, y unos de los villanos más carismáticos (y menos explotados) de la historia, el cazarrecompensas Boba Fett.
Los escenarios, aunque variados, son más inhóspitos y sofocantes: Hoth, Dagobah y Bespin (Cloud City), con sus distintos ambientes, resultan elementos clave a tener en cuenta en el desarrollo de los acontecimientos.
Finalmente, el elemento que hace único a este episodio es sin duda el final pesimista del mismo, con Solo reducido a un bloque de carbonita para pasar a ser propiedad de Jabba The Hutt, la alianza rebelde seriamente mermada, y Luke Skywalker, devastado por la revelación de su parentesco con el übervillano de la galaxia Darth Vader.
Paso de enrollarme más que el jefe me mata, pero en resumidas cuentas The Empire Strikes Back para mí es PERFECCIÓN.



E.T., EL EXTRATERRESTRE (E.T., the extraterrestrial, Steven Spielberg, USA, 1982)
Seleccionada por Iván Fanlo

Cada año que pasa y cada año que la vuelvo a ver, casi siempre sobre el mes de diciembre, me queda más claro: E.T. el extrarrestre es la mayor película de la historia del cine. Podría tener dudas a la hora de hacer una lista con mis diez películas preferidas, pero el film de Steven Spielberg siempre se auparía al primer puesto. El director nos regala una lección de cine en estado puro que se transforma en magia al proyectarse sobre la gran pantalla blanca (o al verla en el salón de nuestra casa). Spielberg no sólo dirigió una de las cintas de referencia de los años 80, influenciando mucho a todo el cine posterior (Mi amigo Mac, Nuestros maravillosos aliados, Super 8...), sino uno de los bastiones del cine palomitero de todos los tiempos. Pero además de esto, es una gran reflexión sobre la amistad y el amor, sobre la fe y creer en uno mismo, sobre no perder nunca la pureza y la inocencia frente a la alienación que conlleva el hacerse mayor; en resumidas cuentas una OBRA MAESTRA y todo un ejemplo de una clase  de cine, que por desgracia para todos nosotros, ya no se hace.




EL IMPERIO DEL SOL (The empire of the sun, Steven Spielberg, USA, 1987)
Seleccionada por Álvaro Tejero

Me gusta Steven Spielberg y me gustan las historias que marcan el fin de la inocencia en sus jóvenes protagonistas. Ambas cosas se unen en una de las películas que más tocado me deja y mayor cantidad de sentimientos despiertan en mí: El Imperio del Sol.
Forma parte de la época menos valorada de Spielberg. Esa década de los 80 en la que intentó alcanzar con unas cuantas obras adultas el respeto académico que se le negaba con sus cintas de entretenimiento que rompían las taquillas y el corazón de los espectadores. El color púrpura, Always y El Imperio del sol no consiguieron su objetivo. Dejaron muy tocado a Steven, hasta que finalmente unos pocos años después consiguió por fin su merecido Oscar.
El Imperio del Sol cuenta la odisea de Jim Graham, un niño inglés privilegiado de la zona extranjera de Shanghai que se verá separado de sus padres con motivo de la ocupación japonesa y tendrá que sobrevivir solo durante la II Guerra Mundial. Spielberg contó con las extraordinarias plumas de J.G. Ballard y Tom Stoppard, con un superdotado Christian Bale y un perfecto John Malkovich y por supuesto con John Williams.
A todo esto se unió un Spielberg en estado de gracia absoluto. Firmando una cinta sucesora de las grandes historias de David Lean mostrándonos el horror de la guerra y la supervivencia a través de los ojos de un niño. Poesía y dureza en un difícil equilibrio que dejan escenas para el recuerdo como la ocupación de Shanghai, la explosión de las bombas atómicas, el honor de los kamikazes japoneses, la fascinación de Jim por los aviones o la explosión de sentimientos de la escena final, en la que Spielberg consigue emocionar con lo mínimo posible (una mirada y un abrazo). Además de brindarnos su mejor comienzo de película, explicando el conflicto y al personaje principal sin ningún diálogo.



HAIRSPRAY (John Waters, USA, 1988)
Seleccionada por Inés Casarejos

Una de mis favoritas del señor Waters, sobre todo porque fue la primera que vi, con unos doce años. La suerte de poder sintonizar en aquella época una cadena portuguesa que emitía las películas en v.o. y que mi hermano tuviese el vhs siempre preparado hizo que la tuviesemos grabada durante años. La volví a ver mil veces, la banda sonora me encantaba, intentaba aprenderme sus coreografías y, por otra parte, me desconcertaba la locura de los personajes y, en concreto, Divine (que en aquel momento no tenía ni idea de quién era, claro). En cada nuevo visionado y conforme iba cumpliendo años, entendía más referencias y guiños camp que me habían pasado desapercibidos.
En mi opinión, si alguien quiere acercarse a la filmografía de J. Waters, Hairspray en un buen comienzo: buena música (algo que siempre ha cuidado mucho), momentos cómicos geniales, personajes moderadamente locos (comparándolos con Pink Flamingos o Female Trouble), un retrato ácido de su amada Baltimore ¡y mucho baile!. A pesar de que la estética es kitsch, el resultado es una película más fácil de digerir para alguien que puede no tolerar la estridencia de otras de sus películas.



SMOKE (Wayne Wang, USA, 1995)
Seleccionada por Juanjo Baquedano

El estanco que regenta Auggie Wren (Harvey Keitel) no tiene nada de especial, es un comercio de tantos, donde la gente entra y sale consumiendo su vida con dignidad. Pero al aumentar el zoom sobre esa esquina del mundo se nos antoja como un refugio del alma, un monasterio del último humanismo. Con ese filósofo de lo cotidiano que es Auggie como nexo y el azar como caprichoso motor se nos teje una telaraña de personajes aparentemente inconexos: Un escritor (W. Hurt) que ha perdido las ganas de vivir desde que el infausto azar le arrebatara a su esposa; un joven problemático (H. Perrineau) que busca respuestas vitales; un viejo amor (S. Channing) busca ayuda con desesperación; un hombre de pasado tan oscuro (F. Whitaker) que pretendió desaparecer del mapa y junto a ellos el más bello de los cuentos de navidad.
Wayne Wang estuvo inspiradísimo trabajando sobre el sutil guión de Paul Auster. En Smoke no viviremos epopeyas, tan solo veremos la vida pasar.



LEÓN, EL PROFESIONAL (León, Luc Besson, Francia, 1994)
Seleccionado por Mikelodigas

León fue la primera aventura en tierras americanas del francés Luc Besson, aunque parte fuera rodada en su tierra natal, y sin ninguna duda su mejor film hasta la fecha. Esta sencilla historia (de amor), escrita y filmada en tiempo record por su director, nos cuenta la relación entre una joven niña y un asesino a sueldo, en la que tenemos tiempo tanto de disfrutar de escenas de acción trepidantes como de meternos dento de las vidas de sus personajes principales, de llorar y reir con ellos. Por suerte, el estilo europeo de Besson, muy cercano al cómic, diferencia este producto de toda la fiebre tarantiniana desatada en los 90, otorgándole su propia personalidad.
El excepcional reparto ayuda a sumar puntos al film: una jovencísima Natalie Portman que encarna a la perfección a esa niña que tiene que madurar a base de tiros y sufrimiento, un Jean Renó nacido para interpretar el papel de este limpiador adicto a la leche y enamorado de su planta, y unos tremendos actores secundarios: Gary Oldman y Danny Aiello.
Y es que es tan buena que hasta una canción de Sting queda bien en ese precioso final.



EL CLUB DE LA LUCHA(Fight Club, USA, David Fincher, 1999)
Seleccionada por Isaac Moreira

David Fincher, Edward Norton y Brad Pitt realizaron quizá el mejor trabajo de su carrera llevando a la pantalla la novela de Chuck Palahniuk, uno de los escritores más interesantes que ha dado Estados Unidos en los últimos años.
En su estreno fue muy polémica e incomprendida. Tachada de extremadamente violenta, aunque lo verdaderamente incendiario era su mensaje. A través de la frustración y el nihilismo de sus protagonistas, el film hace una mordaz crítica al consumismo sin sentido y a la superficialidad de una vida precocinada a la que se ha visto arrastrada la sociedad en la que vivimos. Nos da un toque de atención para que hagamos lo que de verdad queremos y no lo que nos han vendido.
Y además es increíblemente divertida.




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