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Por Iván Fanlo

James DeMonaco utiliza Anarchy:La noche de las bestias como elemento redentor sobre su anterior film, La purga (una interesante propuesta echada a perder). El director y guionista neoyorquino pone toda la carne en el asador con una película que, al contrario que su predecesora, va ganando en interés conforme pasan los minutos, sobre todo por construir un guión más sólido, con más carga política y conciencia social (incluso en los títulos de crédito finales se aprovecha para meter caña al país de los perritos calientes).

Una vez al año, el nuevo y distópico gobierno de los Estados Unidos (la Nueva Fundación de los Padres de América) permite a sus ciudadanos 24 horas en la que todos los crímenes quedan impunes a los ojos de la ley.  Partiendo de esta premisa ya conocida, DeMonaco nos cuenta tres historias con personajes y situaciones diferentes: una pareja que se queda sin gasolina intentando llegar a casa, una madre y una hija que escapan de un agresor y un hombre enigmático del que poco sabemos. Al final,  todos ellos acabarán uniéndose en una misma misión, poder sobrevivir a la purga anual ayudándose entre si.

De esta manera, la cinta termina decantándose por el thriller y por la acción, aunque siga conservando ese aire de malrollismo y toques de cine de terror, ganando en dinamismo y entretenimiento.

Sin duda lo mejor de la película es que sabe apoyarse en buenas referencias de la serie b ochentera. Así, por momentos, el film de DeMarco puede llegar a recordar a 1997:Rescate en Nueva York de John Carpenter, con unos personajes perseguidos por una ciudad sumida en el caos y la destrucción; o incluso a Society, primer film de Brian Yuzna, sobre todo por su forma directa de hablarnos de la explotación de las clases privilegiadas sobre las clases media-bajas (eso si, Yuzna fue mucho más explícito).

Una pequeña sorpresa en la cartelera veraniega -remarcando lo de pequeña, tampoco quiero llevar a engaños-, sin pretensiones, divertida y más inteligente de lo que un principio pudiera parecer.

Ahora firmaba por que todas las películas que se estrenan nos dieran, como mínimo, esto.

Nota: 6