domingo, 17 de agosto de 2014

Crítica: Guardianes de la Galaxia

Por Ivanckaroo Banzai



Collar antipulgas de Rocket no incluido en el pack

Sorpresa mayúscula de Disney-Marvel en este verano de 2.014, en el que sólo los simios parlantes salvaban hasta ahora la temporada de blockbusters. Servidor de ustedes, molesto porque la saturación de explosiones le impidiera disfrutar de la siesta en la sala en la que echaban Transformers 4, esperaba como agua de mayo esta nueva entrega de marvel-xplotation que con tanto hype llegaba de tierras usamericanas. Antes de entrar en materia, pongámonos en antecedentes:
Los Guardianes de la Galaxia es un grupo muy muy menor en importancia dentro del universo Marvel, al menos por estas latitudes, donde salvo Star Wars y Mass Effect no hemos acogido masivamente productos de entretenimiento espacial como podrían ser Star Trek o Galactica. Lo del expansionismo, las nuevas fronteras y la multiracialidad son algo inherente al "american way of life", mientras que en España miramos con desdén a los del pueblo de al lado, porque todos sabemos que el nuestro es el mejor pueblo, con las mejores fiestas, etc.
¿Por qué Guardianes de la Galaxia? Porque el villano central de la fase 3, el malo final de Los Vengadores, es Thanos, un alienígena tan poderoso que no puede ser presentado como la amenaza que es sin un desarrollo, una puesta en escena. Guardianes de la Galaxia es el puente de unión que determina lo que es Thanos, una amenaza a nivel universal. Tal es así que Guardianes había sido concebido como una película sin secuelas, pero dado el brillante resultado, ya se han puesto manos a la obra para una continuación.

Sin ánimo de contar la película, la trama es la siguiente: Tras el prólogo más dramático de Marvel hasta la fecha, se nos presenta a Chris Pratt, cual Indiana Jones, saqueando un extraño orbe en unas ruinas para ser de inmediato perseguido por... por todo el mundo. Entre sus perseguidores se encuentra una Zoe Saldaña tan alien como siempre, un mapache con escopeta y un árbol que anda, que se unen al ex-campeón de la WWE para salvar el planeta Xandar de ser exterminados por el rey elfo Thranduil. También sale el Che.


Si hay algo que agradecer a Marvel es que con los antecedentes de X-Men y Spiderman (aunque pertenezcan a Sony) y viendo el resultado del primer Iron Man, se dieran cuenta de que hagan lo que hagan no hay riesgo. En serio... ¿Alguien se imaginaba hace 5 años que un estudio le daría al tío de Buffy Cazavampiros, el mismo que tuvo una serie del espacio que no duró ni una temporada en antena, 220 millones de dólares para hacer una película? El resultado fue el que fue. Del mismo modo, han decidido poner al timón de Guardianes a James Gunn, frikazo venido de la Troma (cameo de Lloyd Kauffman, por cierto) cuyo mayores éxitos han sido la película de babosas asesinas Slithers (que también tienen su cameo en Guardianes de la Galaxia) y la divertidísima web-serie PG Porn. Estos son los directores que estas películas piden a gritos. Gente que disfruta con lo que está contando y sabe cómo lo está contando.

La película no tiene un momento de respiro sin llegar a saturar; el ritmo es tan constante que la ya clásica destrucción masiva final no resulta demasiado espectacular como clímax. El guión es una delicia y sólo el buen tino de reducir el metraje a las dos horas resta cierto trasfondo a algunos personajes, claramente de usar y tirar, en especial los villanos. Es precisamente el malo el punto más negativo de la película; no sabemos sus motivaciones, ni de dónde viene ni a dónde va. Ronan el Acusador es, por desgracia, otro fiasco en la larga lista de villanos Marvel de chichinabo, con las honrosas pero insuficientes salvedades de Loki y El Mandarín. Es curioso que siendo Loki el, hasta el momento, villano mejor trabajado de todos, se deba al gran papel del cachondo de Tom Hiddleston. Imagínense otro actor interpretando al hermano de Thor y verán que el personaje es simple y llanamente el alivio cómico y el saco de las tortas. Si hubiera aparecido en Guardianes de la Galaxia no sería de extrañar que Rocket se le meara encima y Loki dijera "¡Oh, sielos! ¿Por qué a mi?". En el caso de Iron Man 3, el villano se queda en chasco al descubrir que Ghandi... no es quien parecía ser, y El Mandarín pasa a ser un buen villano de acción, sin más. Esperemos que Marvel empiece a solucionar su gran punto negro con Ultrón, porque si Thanos acaba siendo como este Ronan, o Whiplash, o Iron Monger, o Malakith... fiasco y de los grandes.


A nivel actoral Chris Pratt es el gran descubrimiento de la cinta. Tiene la presencia física, el carisma, la gestualidad y el morro que tenían los héroes de aventuras de los 80. Su personaje es abducido de la Tierra en los años 80, y en los años 80 sigue, incluso musicalmente hablando. Ya les digo sin exagerar que le veo como un Indiana Jones en potencia. El resto de personajes no son meros comparsas en absoluto. Zoe Saldaña está acostumbrada a hacer de marciana, pero los caretos de mala pécora del espacio exterior los clava. Batista cumple tan bien que hasta se le ve mejor actor que wrestler (algo no muy difícil, dado que como luchador es bastante malo). Groot está integrado en el grupo y comparte gags y protagonismo con el resto sin resultar un alivio cómico pedorro. Y sobre todo... Rocket es un bofetón en la cara de George Lucas, y escupitajo para rematar. Un mapache que habla es el caldo de cultivo perfecto para que Disney hiciera un personaje de slapstick bobalicón, un Jar Jar; pero nada más lejos de la realidad. Los gags sobre su condición de animal parlanchín están dosificados, son brillantes e incluso tiene un discurso reivindicador en el que da un puñetazo en la mesa para decir "no soy un peluche, de mi no se ríe ni dios".
No hay duda de que los actores contribuyen a dar credibilidad a los personajes, pero es el guión el que los hace vivos, y en eso Guardianes es de lo mejorcito que ha hecho Marvel. Desde luego es el guión que con más cariño ha construido a los personajes.
De Ronan el Acusador ya hemos hablado, y de sus secuaces... mejor no hacerlo. No tienen trasfondo ni motivos. Son malos porque sí. Una pena. Hay multitud de secundarios más, todos ellos cumplen salvo Glenn Close, que pasaba por allí.

Muy grata sorpresa. Hasta las clásica escena entre los créditos da gustazo. Por cierto, si hacen remake del personaje que sale al final del todo... que vuelvan a ponerle de comparsa a Tim Robbins, por favor.


Nota: 8,5

1 comentario:

  1. La vi ayer. Muy buena. Tienes razón, hasta Batista lo hace bien (ja, ja, pero se le reconocen algunas de sus típicas actuaciones sobre el ring, como cuando le da el relevio al compañero en una lucha por parejas o esta ahí sentado dolorido).
    Y ojo, atentos que hasta podemos ver a un celestial.
    ¿Podría haber una aparición estelar de los guardianes en Vengadores 3? Molaría un montón... y Thanos lo merece.
    Mi predicción para Guardianes 2: Adam Warlock... no digo más.

    Isac

    ResponderEliminar