miércoles, 13 de agosto de 2014

Crítica: Los Cazafantasmas

Por Ivanckaroo Banzai



¡¿Eres tú un dioooooooos?!

¿Quién iba a imaginar a principios de los 80 que una comedia de temática sobrenatural lo iba a petar?  Ahora mismo, nadie, pero entonces... si no había reparos en filmar a Los Goonies hablando sobre que se le había roto el pito a una figura decorativa del David de Miguel Ángel, y que menuda bronca iban a tener porque era la parte que más le gustaba a su madre, ¿porqué no una película sobre el fin de los días teniendo como base a los cómicos más pedorros del Saturday Night Live?


Un trío de parapsicólogos (el caradura, el empollón y el bonachón) se ve en la cola del paro tras acabárseles la beca, justo en el momento en que Nueva York padece una epidemia de fantasmas, y no de los que hacen ruiditos en hospitales abandonados precisamente. Viendo que el fenómeno va en aumento, deciden montarse una agencia de control de plagas con la que ganar dinero capturando a los cada vez más numerosos fantasmas. La cosa adquiere tintes apocalípticos cuando descubren que si el negocio va cada vez mejor, es porque un ente de otra dimensión va a destruir el mundo.

Concebida como un guión de "gag por minuto" por el recientemente fallecido Harold Ramis y Dan Aykroyd, explotó la vis cómica del trío Ramis-Murray-Aykroyd, estabilizándolo con el contrapunto serio de Sigourney Weaver y el alivio cómico de un Rick Moranis tan extremo en su personaje que llega al ridículo para aligerar el peso del trío protagonista al que, a fin de cuentas, había que dotar de un toque de saber lo que están haciendo; no dejan de ser científicos por muy bufones que sean sus personajes. Imagínense el cóctel si sumimos a la plantilla a John Belushi, John Candy y Eddie Murphy, todos ellos con su papel en el guión, que finalmente no pudieron sumarse al proyecto por causas varias. En el caso de Belushi, por encontrarse en otro plano de existencia. Estaríamos hablando de una de las 5 mejores comedias de los útimos 50 años.


Dirigida con mano firme por Ivan Reitman ha envejecido bastante bien, aunque los 30 años se notan en un cierto tono inocentón  y unos efectos especiales que, pese a ser nominados al Óscar en su día, hoy cantan y mucho. Eso sí, Nueva York es la mejor Nueva York de cine que hayamos visto desde entonces.

Si en algún momento se les viene a la cabeza la canción de Los Cazafantasmas, no lo duden. Es el mejor momento para desempolvar el VHS o el DVD y revisar este clásico de la comedia bufa americana de los 80.


Nota: 8,5

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