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Por Álvaro Tejero


No son pocas las críticas sobre Joe que la comparan con la reciente Mud (Jeff Nichols, 2012), compartir chaval protagonista (Tye Sheridan) y agradecimientos a su director Jeff Nichols en los títulos de crédito lo ponen fácil, pero la última película del interesante pero ecléctico David Gordon Green tiene vida propia. En todo caso, se podría considerar el reverso de Mud. Un drama sureño sin los ojos de un niño.

Joe es Nicolas Cage, a él le pertenecen el personaje protagonista y la película, ofreciendo una contenida y carismática interpretación que parece ha sorprendido muchos (Cage es un gran actor, otra cosa son las mierdas en que participa debido a que es tan inconsciente como su tío Francis). Aquí interpreta a un ex-convicto tan peligroso como honesto que simplemente sobrevive manteniendo el control. Para no estallar se aferra a una rutina de trabajo, alcohol, prostitutas y soledad que terminará por romper la aparición de un joven inocente de 15 años y su padre borracho y maltratador.

Joe es un relato duro, naturalista, desagradable, incómodo y un tanto primitivo que se atreve a empezar con un plano fijo en el que un padre borracho le parte la cara a su hijo para demostrar su hombría antes de recibir él una tremenda paliza por sus actos. Con escenas que literalmente duelen en un mundo habitado por gente sin educación ni futuro y en el que la bajeza moral, económica y social se encuentra detrás de cada esquina (asesinatos a sangre fría entre mendigos o abusos consentidos a menores forman parte del escenario).

El problema es que tanta crudeza no termina de casar bien con cierta inocencia del personaje interpretado por Tye Sheridan, algunos excesos sentimentales u obviedad en algunos diálogos dentro de una cinta en el que casi siempre se dice y aclara muy poco del pasado de los personajes. Problemas propios del guión (el único rol femenino con relevancia es un añadido absurdo) que la mano de David Gordon Green minimiza al máximo, incluso en ese final un tanto precipitado que acerca a Cage al Costner de Un mundo Perfecto ofreciendo a su protegido las oportunidades que al se le negaron.

Nota: 8