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Las fechas más señaladas en el calendario siempre son un buen reclamo para que el mundo del cine, sobre todo Hollywood, ponga sus ojos en ellas, una buena excusa para sacar guiones y dinero. Es así como podremos ver muchas películas enmarcadas en San Valentín, El día de acción de gracias, el 4 de julio, Nochebuena o Nochevieja.

Es en este último día del año en el que nos vamos a centrar. El reclamo perfecto para mirar al futuro empezando algo nuevo, pasar página, enamorarse, pelearse con la familia…, ¡cualquier excusa es buena para pasar una Nochevieja de cine!

Os dejamos con algunas de nuestras Nocheviejas preferidas de la historia del cine.

LA QUIMERA DEL ORO (The gold rush, Charles Chaplin, USA, 1925)Por Iván Fanlo

Con La quimera del oro, Chaplin logró uno de los mejores trabajos de su carrera, una bonita oda a la solidaridad, el amor y la superación. El film mudo cuenta las peripecias de un buscador de oro en la fría Alaska de finales del siglo XIX, interpretado, como siempre, por el propio director, el cual consigue emocionar con tan sólo sus gestos y su mirada.
Una de las escenas cumbre, de la película y de la historia del cine, es la solitaria nochevieja que nuestro protagonista tiene que pasar, mientras sueña con su amor imposible. El baile de los panecillos, junto con la escena en que se come un zapato -también de este film-, son dos de las escenas más recordadas de su carrera y de la historia del cine.

LA AVENTURA DEL POSEIDÓN (The Poseidon adventure, Ronald Neame, USA, 1972)
Por Iván Fanlo

Durante los años 70 uno de los géneros más prolíficos fue el de las películas de catástrofes. Las pantallas se llenaron de desgracias ajenas, incendios, terremotos o accidentes de avión; toda una catarsis audiovisual para el expectador de aquella época, que disfrutaba pasándolo mal. Sobre todas estas grandes producciones, mi preferida sin ninguna duda es La aventura del Poseidón (aunque más bien podría haberse llamado desventura)
La historia es bien sencilla: una tormenta y una ola gigante empaña la nochevieja de un lujoso trasatlántico y de todos sus invitados. A partir de aquí, acción y muchísima tensión mientras vemos a sus protagonistas (increíble reparto, por cierto) intentar salvar sus vidas. Aunque no se puede negar que se nota que es una producción de hace 40 años, es una muestra inmejorable del tipo de cine comercial que se hacía en aquella época.

EL PADRINO 2 (The Godfather: part 2, Francis Ford Coppola, USA, 1974)
Por Ivanckaroo Banzai

“Sé que fuiste tú, Fredo, me rompiste el corazón”. Con esa frase y el famoso beso de la muerte sentenciaba Michael Corleone a su hermano mayor Fredo, en La Habana, en plenas campanadas de fin de año, con Batista llenando las maletas con la cubertería de oro antes de que llegara Castro con la guadaña. Una escena que sin duda ha pasado a la historia del cine, como muchas otras de esta colosal película , considerada por muchos superior a la primera entrega, y algo pesada por otros dados sus nada menos que 200 minutazos de duración.

ENTRE PILLOS ANDA EL JUEGO (Trading places, John Landis, USA, 1983)
Por Paco Latorre

Aunque perdido ahora en el limbo que engulle ciertas carrera, durante los años ochenta John Landis fue uno de los más grandes de la comedia norteamericana e incluso del terror merced a Un hombre lobo americano en Londres -que como bien sabéis, jugaba con la hibridación cómica de manera modélica, intentando el propio Landis repetir jugada en los noventa con Sangre fresca-, prestigio dilapidado por una suma de malas elecciones en proyectos con tufo prematuro a fracaso y por (según los rumores) accidentes y desdichas personales.
Aun con mi predilección por El príncipe de Zamunda (imposible no adorar Chocolate sexy), Entre pillos anda el juego me parece su comedia más lograda. Reverso cabroncete del típico cuento de navidad americano y todavía no sabemos si glorificación o burla de la cultura del yuppie ochentera, la película es un prodigio del chiste desde lo más absurdo a lo más clásico. Claro que el chispeante guión no habría funcionado si no fuese por un trío de actores espectaculares en sus papeles: Dan Aykroyd en su momento de gloria junto a Cazafantasmas , Eddie Murphy siendo el verdadero Eddie Murphy y sobre todo una Jamie Lee Curtis que aparte de mostrar sus tetas per-fec-tas se revela como una actriz cómica enorme, papelazo al que casi llega con la posterior Mentiras arriesgadas.
De las de pillarla en la tele y no poder resistirse a acabarla, aunque la hayamos visto tropecientos millones de veces. El momento gorila es de escándalo.

CRONOS (Guillermo del Toro, México, 1993)

Por Isaac Moreira
¿A quién no le gustaría entrar en el elegante baño del cotillón de nochevieja y encontrarse a Federico Luppi lamiendo sangre del suelo como un auténtico yonkie con Ron Perlman al lado? Guillermo del Toro nos regaló escenas geniales como esta en su ópera prima: Cronos. Una historia donde se juntan el vampirismo y la alquimia para conseguir la vida eterna desde el personal punto de vista del mexicano. Se nota que no contaba con el gran presupuesto del que dispone hoy en día pero ya dejaba entrever las claves que le han hecho uno de los grandes del cine fantástico y de terror. De hecho se quedó sin dinero a mitad de rodaje y no pudo pagar a Mr. Perlman. Sin embargo, al actor no le importó y se quedo hasta terminar la película. Un acto por el cual del Toro se sintió tan agradecido que desde entonces casi siempre ha tenido un papel para él en sus films.

EL FIN DE LOS DÍAS (End of days, Peter Hyams, USA, 1999)
Por Ivanckaroo Banzai

Mal fin de milenio tuvo Schwarzeneger eligiendo sus papeles; hizo el tostón de El Sexto Día pensando que sería una especie de Desafío Total con clones y  se metió en un berenjenal en este El fin de los días interpretando a un policía alcohólico con tendencias suicidas. Nadie quiere ver a Terminator con barba de una semana llorando la muerte de su mujer, y ahí la película se estrelló en la crítica, aunque salvó los muebles holgadamente en taquilla. Chuache protege a una especie de virgen elegida para que no la embarace Gabriel Byrne, que hace de demonio bastante mal. También sale Udo Kier, cuyo aspecto bizarro y mal rollero siempre fascina en pantalla. Enésima historia sobre el fin del mundo, el cambio de milenio, y el anticristo apareciendo en plenas campanadas que no tiene absolutamente nada que ofrecer que no hayamos visto años antes en El Día de la Bestia, película que ofrece infinitamente más y mejor.

EL GRAN SALTO (The Hudsucker Proxy, Joel Coen, USA, 1994)
Por Isaac Moreira

Cualquier cosa puede suceder en nochevieja. Incluso encontrarte a Tim Robbins a punto de suicidarse saltando desde lo alto de Industrias Hudsucker. ¿Cómo ha llegado el pobre Tim a esta lamentable situación? No lo dudéis y ved esta genial película de los hermanos Coen, en la que vemos el ascenso y caída de un joven lleno de grandes ideas y buen corazón que acaba de llegar a la gran ciudad. Sin duda, una de sus mejores y más irreverentes comedias, con un ligero homenaje a Frank Capra. Y, además, de propina, tiene una magnífica escena dirigida por nuestro amado Sam Raimi y a Paul Newman haciendo de despiadado hombre de negocios. Ideal para cualquier nochevieja.

FORREST GUMP  (Robert Zemeckis, USA, 1994)

Por Álvaro Tejero
En la catedral cinematográfica que consiguieron crear Hanks, Roth, Zemeckis, Silvestri…también hay cabida para una escena en Nochevieja, concretamente una de las más ácidas de la cinta situada en el año 1972 que Forrest y Dan la viven acompañados de dos mujeres que terminarán insultándoles.
El día de fin de año es una segunda oportunidad pero no consigue cambiar lo inevitable. Forrest siempre es el más lúcido a la hora de comprender y en una de sus habituales reflexiones sabe que el teniente Dan siempre será cojo, él tonto y Jenny siempre huirá de hombres que la hacen daño.

THE HOLIDAY  (Nancy Meyers, USA, 2006)
Por Álvaro Tejero

A pesar de su apariencia y de los estereotipos negativos que acarrea por pertenecer al género con peor imagen posible, The Holiday es una de las comedias románticas más inteligentes de los últimos años. Bien escrita, divertida, con grandes actores, Hans Zimmer y el homenaje al gran Eli Wallach.

La película transcurre durante las vacaciones navideñas y en consonancia se realiza un recorrido por todas las festividades de estos días hasta culminar en Nochevieja. utilizada aquí para poner el broche a la cinta y como final-comienzo de una nueva etapa de la vida de los personajes. Es una escena corta, sin casi diálogos y dominada por la música y la felicidad, pero ejemplifica a la perfección el lado positivo de esa noche, en el que se deja atrás todo lo negativo sucedido durante el año para abrir la puerta a la esperanza. Cursi, sí, pero The Holiday ya declara sus intenciones de la mano de Kate Winslet: “me gusta lo cursi, estoy buscando cosas cursis en la vida”.