miércoles, 17 de junio de 2015

Dossier: Magia en el Cine: Ilusionistas y Prestidigitadores


La magia del cine. ¿Cúantas veces hemos oído eso? De hecho, seguramente los espectadores que vieron los primeros espectáculos de los hermanos Lumière pensarían que eso era cosa de brujos o de magos.
Y de eso, más o menos, va nuestro dossier de este mes, sólo que nosotros hablaremos de cómo el cine ha tratado el gremio de los magos y los prestidigitadores en la gran pantalla: la magia en el cine.

Desde los primeros grandes maestros del séptimo arte, la magia ha sido un tema a tratar, como bien puede verse en obras de Segundo de Chomón (Un centenar de juegos, 1906) o el própio Méliès (Las cartas vivas, 1904). Aquí os dejamos una humilde lista con catorce retratos de ilusionistas, de trucos y de magia a través de la historia del cine.

Abracadabra.


EL GRAN HOUDINI (Houdini, George Marshall, USA, 1953)
Seleccionada por Iván Fanlo

Bienintencionado y ligero, El gran Houdini es un decente biopic sobre la vida del mago más famoso de todos los tiempos, Harry Houdini. El film de 1953 nos hace un rápido recorrido por la vida del escapista, en la que algunos hechos se endulzan un porquito y otros directamente se inventan pero que no deja de mostrar con acierto muchos otros detalles de la vida de Houdini: el amor por su madre, sus viajes por Europa, muchos de sus trucos (si, ese del elefante es real) o el triste final de su vida, obsesionado por desenmascarar falsos mediums y espiritistas tras la muerte de su progenitora.



EL MAGO ASESINO (The mad magician, John Brahm, USA, 1954)
Seleccionada por Isaac Moreira

Nunca, nunca, ofendas, robes o amenaces a un mago, y más si ese mago es Vincent Price. Y si lo haces, prepárate, porque usará todas sus habilidades de ilusionista para hacértelo pagar. Este es el punto de partida de El mago asesino. En un principio puede parecer otra muesca más en la filmografía del rencoroso, desquiciado y vengativo Vincent, sin embargo, tenemos una película más equilibrada, mejor construida y una  brillante actuación ya que el genio del terror todavía no había caído en la sobreactuación casi autoparódica (por otro lado, siempre exquisita) de repetir el mismo papel una y otra vez. Hay que destacar que la aproximación al mundo del ilusionismo y escapismo está muy bien conseguida, de la mano de Vincent entraremos en los talleres de los ingenieros de los espectáculos de magia y en el negocio de la compraventa de artefactos.



EL ROSTRO (Ansiktet, Ingmar Bergman, Suecia, 1958)
Seleccionada por Iván Fanlo

El maestro sueco del cine nos relata la vida de una troupe de ilusionistas, liderados por un hipnotizador, el doctor Vogler, que con su viejo carromato llegan a una aldea en la que se verán ridiculizados por las autoridades de la misma. Bergman aprovecha este oscuro cuento, rodado en un precioso blanco y negro, para que reflexionemos, con algún toque de humor, sobre muchos de sus temas recurrentes como el sexo, el poder, el engaño, la fé... Además de todo esto, el otro rostro que nunca falla es el de la preciosa Bibi Andersson, otro plus para ver la película.



HANUSSEN, EL ADIVINO (Hanussen, István Szabó, Hungría, 1988)
Seleccionada por Paco Latorre

Si Hanussen entra dentro de los parámetros de la magia es algo que un servidor ha etiquetado arbitrariamente y que cualquiera puede juzgar como acertado o como no, pero la espectacularización a que se vio sometido este mentalista del Reichstag estaba más cerca de lo teatral que de lo científico. Avisados pues, Hanussen el adivino tiene la pega de no decantarse por ser un drama, ni un biopic al uso ni tan siquiera una de misterio, para acabar siendo una extravagancia europea (y cojan ustedes lo de europea como adjetivo cinematográfico: o sea; es lenta y recargada) en mitad de ninguna parte; lo que precisamente le da cierto encanto. Degustadores de rarezas tienen aquí una golosina, espectadores canónigos e interesados en la Historia y el nazismo salgan corriendo.



ENCADENADAMENTE TUYA (The linguini incident, Richard Shepard, USA, 1991)
Seleccionada por Isaac Moreira

Comedia independiente en la que un pícaro ludópata inglés (David Bowie) tiene una millonaria apuesta con dos malvados y bizarros dueños de un bar/restaurante de moda. Para ganar la apuesta, Bowie debe conseguir casarse en poco tiempo con alguna de las camareras del local. Durante su búsqueda conoce a Rossana Arquette, una de las camareras, cuya pasión es ser escapista como su ídolo, Harry Houdini. Aunque no tiene talento, piensa que su suerte cambiará cuando consiga comprar el anillo de Houdini. Encadenadamente tuya muestra ensayos y audiciones exentos de todo glamour de los magos reales.



EL SEÑOR DE LAS ILUSIONES (Clive Barker's Lord of illusions, Clive Barker, USA, 1995)
Sleccionada por Paco Latorre

Tengo una simpatía desmesurada por Clive Barker. Si bien a nivel literario nunca he llegado a conectar con él (aunque poseo una recopilación de sus Books of blood  que me encanta, editada por Martínez Roca con la portada más fea del mundo) su dedicación multidisciplinar al género merece su buena estima. Por llevar la contraria, el Barker cineasta siempre me ha parecido más ameno que el más reputado escritor pese a los palos y piedras que siempre le han caído: bien que Hellraiser no es perfecta -pero poco le falta- , bien que Razas de noche acaba siendo un despiporre inconexo con mejores intenciones que resultados -y que, según se rumorea, más que demérito del bueno de Clive se lo debemos a las imposiciones de la productora-  y (entrando en harina) bien que El señor de las ilusiones no es objetivamente ni tan siquiera una película a recordar. Pero aquí manda lo subjetivo y, con todos sus defectos (unos cuantos:  telefilmesca a ratos, no atinar con el tono de la trama, el protagonista...), la película es más fiel al universo Barker -es una adaptación de su relato El gran espectáculo secreto- de lo que en principio parece además de ser estandarte de un tipo de cine que en su momento de producción (anodinos y limpitos años noventa) se atrevía a portar la antorcha de una fantasía adulta y  un terror áspero. Una de las pelis malditas de los noventa, lo que no es ni bueno ni malo, pero sí interesante.



EL TRUCO FINAL (The prestige, Christopher Nolan, USA, 2006)
Seleccionada por Isaac Moreira

Tremenda película de uno de los mejores cineastas de la actualidad. Nolan  presenta una cruenta visión de la magia y sus secretos entre bastidores a finales del siglo XIX.
Una antigua rivalidad y rencor enfrenta a Batman y Lobezno… perdón,  Christian Bale y Hugh Jackman, dos aprendices de magos, en una febril lucha por convertirse en el mejor mago de la época. La obsesión por superarse el uno al otro les hace caer en una sucia espiral de trampas, mentiras, traiciones y espionaje, sacrificándolo todo para conseguirlo. En su camino se cruzará el mismísimo Tesla (¡¡interpretado por David Bowie!!) y sus experimentos.



EL ÚLTIMO GRAN MAGO (Death Defying Acts, Gillian Armstrong, Reino Unido, 2007)
Seleccionada por Álvaro Tejero

El siempre demasiado intenso Guy Pearce da vida al mago Harry Houdini, uno de los primeros ejemplos de estrella mediática actual, en este melodrama romántico bastante mejor de lo que se dijo en su momento.
Houdini era conocido como el mago escapista, pero sin embargo vivía encerrado en su propio personaje y no consiguió huir del recuerdo de su madre. Esta película juega con ese concepto, y de la mano de la bella Catherine Zeta-Jones y una joven Saoirse Ronan, conseguiran ofrecer al gran mago un momento de alivio en su vida a través del engaño (otra ironía más) y del amor. Momentos de paz para una estrella de la magia que murió por un simple puñetazo, incapaz de escapar de sus propios engaños.



PRESTO (Doug Sweetland, USA, 2008)
Seleccionada por Iván Fanlo

Un sincero y genial homenaje por parta de Pixar y Disney a los genialérrimos cortos animados de mitad de siglo de la Warner y la Metro Goldwyn Mayer y en especial para al universo de Tex Avery (solo hay que ver el cortometraje que realizó en 1952, Magical maestro, para ver la similitudes).
La historia no podía ser más clásica y sencilla, un ilusionista pasará la función más dura de su carrera gracias a un hambriento conejo, dos sombreros mágicos y una zanahoria. Los mamporros y el humor blanco llenan la pantalla de un buen montón de divertidísimos chistes en un tiempo récord, haciendo de esta historia de un mago y su conejo uno de los grandes hitos de humor de las dos compañías.



EL GRAN BUCK HOWARD (The Great Buck Howard, Sean McGinly, USA, 2008)
Seleccionada por ÁlvaroTejero

Una película pequeña sobre un personaje pequeño que pasó totalmente desapercibida a pesar de la presencia de Tom Hanks apoyando a su hijo. El cine suele fijarse en personajes que hayan realizado alguna hazaña memorable, sin embargo, John Malkovich aquí da vida a un perdedor, a un auténtico don nadie del ilusionismo que se gana la vida actuando en pequeñas salas de pueblo para un público escaso y en muchas ocasiones parte de viajes típicos del imserso.
Este arisco personaje contrata como ayudante a Colin Hanks, que huyendo de su propia vida intentará reflotar la del gran Buck Howard. Se encontrará con el problema de que los inexplicables trucos de su jefe dejan de funcionar delante de las cámaras y el gran público; que prefiere hacer sonreír a una solitaria persona en un pueblo de la América profunda. Esa es la verdadera magia. Al menos el joven Hanks encauzará su vida de la mano de Emily Blunt, esa diosa de los papeles secundarios que siempre enamora a todos. Y que no se olvide, sale Grifin Dunne.



EL ILUSIONISTA (L´illusionniste, Sylvain Chomet, Francia, 2010)
Seleccionada por Isaac Moreira

Sylvain Chomet, al cargo del guión, dirección y música, adapta una obra de Jacques Tati en un emotivo film de animación. Nos presenta a un mago itinerante que intenta ganarse la vida en los años 50. No resulta fácil, ya que el mundo del espectáculo está en pleno cambio. El ilusionista se tiene que enfrentar a una época en que la televisión, las estrellas del rock and roll y el cine, están dejando sin espacio a los viejos artistas de siempre (ventrílocuos, payasos, trapecistas…). La creciente pérdida de interés hace que el mago deba buscar una forma de encajar en el nuevo mundo mientras intenta mantener la ilusión en la magia de una niña que le acompaña en sus viajes.
Una historia bastante  melancólica, a pesar de las cómicas situaciones en las que se ve inmerso el ilusionista, pero contada con unos dibujos, animación y colores magistrales. 



AHORA ME VES... (Now you see me, Louis Leterrier, USA, 2013)
Seleccionada por Iván Fanlo

Si este post fuera una gran festival de mágia y cada una de las pelis un número, sin ninguna duda Ahora me ves... sería la peor de todas las actuaciones: un mago pésimo realizando el peor truco del mundo, ese que todos los espectadores pillarían a la primera.
Uno de los grandes fiascos de 2013 fue este film (horrorosamente) dirigido por Leterrier (Danny the dog, Transporter 2), quien desaprovecha un plantel increible de actores (Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Mélanie Laurent, Michael Caine o Morgan Freeman entre ellos), y que encima tuvo que jugar con el guión de Boaz Yakin, Edward Ricourt y Ed Solomon, quienes tratan de tonto al espectador. Un film "todo vale" que no explota tan siquiera esa faceta, regalando un final que intenta dar estúpidas explicaciones a lo visto durante más de dos horas. El film tiene la desfachatez de acabar con un homenaje a los "candados del amor" de Federico Moccia, escritor con la misma calidad literaria que el guión de este engendro audiovisual.



EL INCREIBLE BURT WONDERSTONE (The Incredible Burt Wonderstone, Don Scarnio, USA, 2013)
Seleccionada por Iván Fanlo

Divertida comedia al servicio de Steve Carel -que para eso es uno de los productores-, donde interpreta a un prepotente mago de Las Vegas que tiene que lidiar con su compañero de escenario (Steve Buscemi) y un anticuado show mientras otro ilusionista de nueva generación está triunfando en la ciudad (el siempre divertido Jim Carrey). Para completar el reparto tenemos nombres como Olivia Wilde, James Gandolfini o Alan Arkin (genial, como siempre) y algún cameo del gremio de ilusionistas, como el de David Copperfield.
Aunque no gustó mucho en su estreno, es un film de resolución muy típica, El increible Burt Wonderstone no les quitará la sonrisa de la cara en todo su metraje y incluso les dejará con la sensación, por su falta de pretensiones, de haber visto una comedia muy ligera pero bastante decente.



MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA (Magic in the moolight, Woody Allen, USA, 2014)
Seleccionada por Isaac Moreira

Seguramente la película más mordaz y divertida de nuestro hipocondríaco judío neoyorkino favorito desde Desmontando a Harry.
En este caso Colin Firth es un reputado mago, cínico y sarcástico, al que gusta desenmascarar videntes, espiritistas y demás farsantes. Pero esta vez se ha encontrado con una joven médium (Emma Stone) que parece no usar truco alguno, lo que le hará replantearse sus creencias sobre la vida más allá de la muerte y el poder de la mente.
Ambos actores están deliciosamente graciosos bajo la dirección y texto de un Woody en estado de gracia. El ritmo rápido y los diálogos, ingeniosamente afilados, casi recuerdan a las grandes obras de teatro de Oscar Wilde.



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