Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Por Isaac Moreira

GRACIAS, MR. WRIGHT

¡Ya está! Fase 2 concluida. Ant-Man pone un gran punto y seguido en la expansión del universo Marvel cinematográfico.
Para empezar debo reconocer que nunca he sido un gran fan del Ant-Man de Hank Pym, aunque sea un pilar fundamental en el MCU, y aún menos de Scott Lang. Por eso se hacía extraño que, con la cantidad de personajes mucho más atractivos para llevar a la gran pantalla, Marvel apostara por Ant-Man. En mi humilde opinión, Ant-Man tendría sentido como miembro de Vengadores, no en solitario (no obstante, en un futuro, tras Vengadores: la guerra del infinito, podríamos presenciar la retirada de muchos de los personajes actuales para dar el relevo a otos nuevos. En ese caso apuesto a que Ant-Man estará allí). Pues bien, estaba equivocado. Ant-Man mola. Mola mucho. Y en gran parte se lo debemos a Edgar Wright.
Edgar Wright fue el que vio el potencial de Ant-Man. Estuvo trabajando durante años en el personaje. Encontró el enfoque adecuado, investigó la historia y desarrolló la trama, asignó el rol de los personajes, escribió el guión (el propio Joss Whedon declaró que era el mejor guión de Marvel), se implicó en el casting y, cuando llego el momento de dirigirla, abandonó el proyecto en el que llevaba tanto tiempo y esfuerzo invertido. ¿Por qué? Diferencias creativas con Marvel. Nunca se han aclarado los motivos pero se dice que Wrighttenía la película pensada como una pieza fuera del universo Marvel y Kevin Feige, el jefazo de Marvel studios, quería que estuviese plenamente integrada. También se dice que Marvel estudios tiene un férreo control sobre sus producciones, dejando poco margen para el director. No sería de extrañar que se produjera un choque con Wright, quien tiene una forma muy personal a la hora de dirigir. Sea como sea, la dirección cayó en manos de Peyton Reed y se rescribió el guión para sumergir a Ant-Man, de lleno, en el universo Mavel (ahí tenemos un pasado de Hank Pym en S.H.I.E.L.D., un cruce de Scott Lang con los Vengadores… incluso se nombra a Hydra).

¿El resultado? Bueno. Muy bueno. La elección de un Hank Pym mayor con un trasfondo como antiguo colaborador de S.H.I.E.L.D. y sus disputas con la organización, ha sido un acierto. El modo y la razón en que pasa el testigo a Scott Lang, un ladrón “de guante blanco” tiene sentido. El aprendizaje de los poderes de Ant-Man está muy bien conseguido narrativa y visualmente. Además, han sabido sacarle partido al control de las hormigas, que resultan ser más útiles de lo que uno espera. La elección de Chaqueta Amarilla como enemigo, aunque se aleja mucho del cómic, está bien adaptado y funciona de maravilla. El crossover con Vengadores mola. Y, sobretodo, es una peli muy divertida, en la línea de Guardianes de la galaxia. El humor compagina perfectamente con la acción sin entorpecer la trama ni menoscabar a los protagonistas (ahí ha estado Paul Rudd, el protagonista del film metiendo mano en el guión). En especial el personaje de Michael Peña, compañero de piso de Scott Lang, y sus amigos delincuentes. Habría sido fácil pifiarla, sin embargo, Peña le da un punto exquisito de comicidad a cada escena en la que aparece. Paul Rudd aborda el personaje con mucha naturalidad y frescura y Michael Douglas cumple más que de sobra como Hank Pym (miedo le tenía yo, pero hay que reconocerlo. Ha hecho un buen trabajo). También Evangeline Lilly como Hope, hija de Pym, sale bien parada, aunque no brille especialmente. A Corey Stoll (¿alguien más piensa que tiene un físico perfecto para hacer de Lex Luthor? Desde luego muchísimo mejor que Jesse Eisenberg) le toca hacer del malo de la película. Ni imponente ni intimidante. Más bien un hombre de negocios prendado de si mismo y un tanto prepotente con cierta sorna. No será un villano recordado, pero sirve como motor para la trama y encaja dentro del estilo del film.
Desde luego Marvely Reed han sabido realizar una buena película, pero quizá a quien le tenemos que reconocer el mérito es a Edgar Wright que fue quien se lo dejo todo preparado para llegar y triunfar. Desde aquí le damos las gracias Mr. Wright por ese buen rato que pasamos en el cine.

Ant-Man deja las puertas para una secuela (esperemos que sí) con la hija de Hank Pym y Janet Van Dyne, como la Avispa, aunque no descarto que también aparezca la Avispa original, Janet. El hecho de que salgan fotos de ella en la que no se le termina de ver la cara sería un truco para guardarse la posibilidad de elegir a la actriz que la fuera a encarnar más adelante (y recordemos que en el espacio cuántico las leyes del tiempo y el espacio funcionan de manera diferente. Ahí lo dejo caer). También lo dejan todo preparado para que Ant-Man participe en Civil War (quédense a la segunda escena postcréditos, al final de todo y juzguen ustedes mismos)

Nota: 7´75