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Por Isaac Moreira

INSIDE OUT VS. LA CABEZA DE HERMAN
Para empezar, debo reconocer que me gusta Pixar. Tiene algo especial, y no hablo a nivel técnico. Pixar está por encima de cualquier otra productora de films de animación. Eso es así. No admito discusión. Pero lo que realmente le diferencia es el cariño, la imaginación y la capacidad de sorprender que tenga con cada nueva película. Ya desde el principio, con Toy Story, John Lasseter dijo que lo que querían conseguir era una película con sentido. Una película que no pasara a la historia del cine como curiosidad (ser  la primera película hecha íntegramente con ordenador. Al fin y al cabo la técnica sería rápidamente mejorada y pronto vendrían otras películas que la eclipsarían), sino que fuera recordada por su historia. Quería que se pudiera ver dentro de veinte años y todavía emocionara al espectador. Y así fue, es y será. Desde entonces Pixar ha seguido esa máxima: no realizar tan solo largometrajes bien animados, sino hacer CINE (y lo escribo en mayúsculas). Por eso Insideout deja un regusto agridulce.
Agridulce porque la historia de Riley es muy buena. Está muy bien construida y llevada a la pantalla con gran sensibilidad para mostrarnos la necesidad de aceptar la tristeza como una parte más de nosotros mismos o de cómo, con los años, se hacen más complejas nuestras emociones. Para ello nos relatan el trauma de mudarse a otra ciudad a cierta edad, la forma de afrontar la situación y todo el viaje emocional que eso conlleva. El equipo de Pixarha hecho un gran trabajo de documentación para sumergirnos en un viaje por la psique humana (la forma de almacenar los recuerdos, los sueños, las cuatro fases de pensamiento, la evolución emocional, etc). Y este viaje alucinante al fondo de la mente, la parte fantástica, el atractivo de la película, el reclamo, por llamarlo de alguna forma, deja un leve sabor amargo.
Lo primero por el diseño de personajes. Lo siento, pero no me terminan de convencer. Segundo: por los cinco aspectos de la personalidad de Riley. Arquetípicos y planos. Ya sé, ya sé… son aspectos de las emociones ¿qué otra cosa se puede esperar de Alegría mas que sea alegre? ¿O que Tristeza sea triste? Pues exactamente eso pero con algo más de gracia, ya que Alegríaes tan alegre y tan buenrollista que por momentos se me hace una petarda y demasiado histriónica. Mientras que Tristezaes tan triste que en ocasiones llega a ser hasta aburrida. A su vez, al aspecto de Asco no le encuentro mucho sentido, de hecho apenas es relevante en la película. También se echa de menos más confrontación, las relaciones entre los cinco aspectos son demasiado suaves. Habría sido mucho más divertido verlos discutir intentando hacer prevalecer la visión de cada uno en vez de que todos quieran que Alegría lleve el control de Riley.
Aun con todo, el planteamiento de Inside Out sería muy bueno de no ser porque ya se hizo 24 años antes. Y ahí es donde, para mí, flaquea principalmente. No sé si alguien recordará La cabeza de Herman. Fue una serie que empezó su emisión en septiembre de 1991 y tuvo 3 temporadas. Trataba de Herman, un oficinista de la sección de documentación de una revista del que podíamos ver cómo funcionaba su mente en cada toma de decisión, ante un problema o situación. Su personalidad estaba formada por 4 aspectos: Intelecto, Sensibilidad, Ansiedad y Lujuria (entendido como sus pulsiones animales). Los cuatro vivían lo que le pasaba a Herman, discutían sobre ello intentando prevalecer sobre los demás, a veces formaban alianzas entre ellos o actuaban tres en contra de uno. Era muy curioso ver cómo el estado físico de Herman les afectaba. Si Hermanse emborrachaba, Intelecto y Ansiedad se quedaban fuera de juego, a Sensibilidad se le veía borracha y Lujuria tomaba el control.
El guión, en general, era muy bueno, rápido y audaz. En concreto brillaba aun más en la parte que trataba sobre los aspectos de la cabeza de Herman. Sabían sintetizar un chiste y un futuro comportamiento o un giro de la actitud de Herman con una o dos frases, un cruce de miradas o con un gag visual (al encontrarse en la zona mental cualquier cosa podía suceder o aparecer).  A su vez, el ritmo de la serie era fantástico. El montaje a la hora de unir la vida real con los procesos mentales de Hermanfuncionaba como dos relojes en perfecta sincronía.
En el reparto se encontraban William Ragsdale (protagonista de Noche de miedo, lo que ya hace que me caiga simpático), Yeardley Smith (voz de Lisa Simpson) como compañera de oficina de Herman y a Hank Azaria (voz de varios personajes de Los Simpson y actor en varias películas como el Rajá Azul de Mystery Men) como amigo de Herman en un personaje que parece un primer prototipo del Barney de Como conocí a vuestra madre.
Como decía, una de las características de Pixar es la de crear grandes historias a partir de ideas originales y novedosas. Por eso sorprende tanto que, a la hora de echar un vistazo al interior de la cabeza de Riley, Inside out le deba demasiado a La cabeza de Herman. Los aspectos revisionando recuerdos, los sucesos del día que se meten en los sueños, una canción que se te mete en la cabeza y vuelve cuando menos te lo esperas… En el cine uno no pudo dejar de tener la sensación de que estaba viendo una versión colorida, edulcorada y un tanto simplona de La cabeza de Herman. Y aunque Pixar tiene muchos aciertos con esta nueva película el hecho de parecerse a aquella serie le ha pasado factura. Lamentándolo mucho me quedo con Hermanpero de lejos.