viernes, 30 de octubre de 2015

Películas Para Halloween: Cine Zombie

"y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día"
                                                        Corintios 15:4


¿Qué podemos esperar de una civilización donde la gran mayoría rinde a culto a Jesucristo? Ese señor con barbas que murió y resucitó,  el primer zombie de la historia. Y no sólo eso, gente que se agolpa en las puertas de los centros comerciales para conseguir bragas baratas, personas que encienden la televisión para ver su reality show preferido, millones de forofos gritando en estadios de fútbol, iglesias hasta los topes de fanáticos... pues sí, somos una cultura zombie. Lo somos, siempre lo hemos sido y lo seremos en el futuro.

¿Qué mejor que celebrar este Halloween que con una noche zombie, repleta de buenas y malas películas? Como ya hablamos de algún que otro clásico del género anteriormente (Braindead, El regreso de los muertos vivientes, Re-Animator...) os dejamos con unas cuantas peliculitas más para que completéis vuestras zombi-estanterías.



LA LEGIÓN DE LOS HOMBRES SIN ALMA (White zombie, Victor Halperin, USA, 1932)
Por Isaac Moreira

White zombie fue el primer film de zombies, con un Bela Lugosi en su mejor momento. Antes de que Romero reinventara el género de zombies y estos desarrollaran una insana fijación por comer cerebros y carne humana, los zombies eran creados gracias a misteriosos ritos vudú para servir como esclavos. Este es el caso del señor Beaumont, capataz en Haití, quien profundamente enamorado de una mujer que disfruta de su luna de miel en la isla, recurre al inquietante hechicero vudú Legendre (Lugosi) para conseguirla. Una historia de amor, celos, traición y ansias de poder.



YO ANDUVE CON UN ZOMBIE (I walked with a zombie, Jacques Tourneur, USA, 1943)
Por Isaac Moreira

Sin duda la película que mejor ha captado la esencia del vudú y sus zombies. Tourneur, gracias a un inspirado guión que toma elementos de un artículo científico de Inez Wallace sobre el vudú en Haití y de “Jane Eyre”, de Charlotte Brontë, nos sumerge con gran maestría en un ambiente onírico y misterioso, cercano al romanticismo. En él encontramos a una joven enfermera que viaja a una isla del caribe para cuidar de una mujer en estado catatónico. Sin embargo, entre la servidumbre y trabajadores de la casa, corre el rumor de que, en verdad, ha caído bajo el hechizo vudú.



LA MALDICIÓN DE LOS ZOMBIES (The Plague of the Zombies, John Gilling, Reino Unido, 1966)
Por Iván Fanlo

Siguiendo la estela clásica que ya hemos visto en las pelis anteriores, La maldición de los zombies es la aportaión de la factoría inglesa Hammer al mundo de los no muertos y el vudú. El doctor Forbes y su hija viajan hasta un pequeño pueblo para ayudar a un antiguo alumno y encontrar la explicación a unos extraños sucesos que están afectando mortalmente a los habitantes de dicha localidad. La sencilla historia, que mezcla horror e investigación recordando los viejos seriales de Sherlock Holmes, llevará a los protagonistas a enfrentarse al cacique del pueblo, a  magia negra haitiana y peligrosos muertos vivientes.
Está lejos de ser de una de los mejores films de la productora pero hará las delicias de los fans de la misma anque, eso si, con algo menos de escotes de lo que nos tienen acostumbrados.



LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES (Night of the living dead, George A. Romero, USA, 1968)
Por Iván Fanlo

En 1968 La noche de los muertos vivientes pasó de ser un pequeño film independiente a clásico instantáneo, sentando las bases del cine de zombies moderno tal y como lo seguimos conociendo hoy en día (obviando alguna modificación actual como los zombies-corredores o los infectados). El film de George A. Romero es una de esas pocas pelis de género que sigue estando en las listas de las mejores películas de la historia. Los fans la siguen amando y rindiendo culto; los directores homenajeando, imitando o parodiando.
Toda esta unanimidad sólo subraya el hecho de que Night of the living dead es y será la peli definitiva sobre zombies.



NIGHTS OF TERROR (Le notti del terrore, Andrea Bianchi, Italia, 1981)
Por Paco Latorre

De entre toda la juerga flamenca que los italianos se pegaron a principios de los ochenta con zombis por medio, hay que distinguir tres categorías: las  -a veces incluso muy- buenas (básicamente Fulci, y Zeder, si la aceptamos como de zombis), las malas de solemnidad (también Fulci por medio, Bruno Mattei) y aquellas que de tan malas dan la vuelta y se convierten en maravillas del jolgorio amiguetil. El paradigma de estas últimas es esta Nights of terror del currante Andrea Biachi, que en su larguísima carrera tocó todos los palos y que a falta de gloria encontró nuestros mimos. Pocas películas pueden rivalizar con Nights of terror a la hora de pasárselo bien entre amigos y cervezas. Andrea, ¿por qué hay un zombi con bigote? ¿por qué un actor de cuarenta años interpreta a un niño de doce? ¿qué sentido tiene la escena de la guadaña? ¿quién puede magrearse cuando te ronda una horda de muertos vivientes? Todos estos interrogantes junto a unos diálogos involuntariamente dadaístas y un gore tan pasado de rosca  que sonroja confluyen en el mismo veredicto: caspa de la buena, amigos míos. Como esta ya no se hacen.



EL LAGO DE LOS MUERTOS VIVIENTES (Le lac des morts vivants, Jean Rollin, Francia, 1981)
Por Paco Latorre

Lo de los zombis nazis ya se hizo treinta años atrás, con esta El lago de los muertos vivientes en la que unos soldados alemanes ejecutados y tirados a un lago, se convierten en zombis que atacan a los incautos (generalmente incautas, y con poca ropa) que por allí pasan. Jean Rollin firma el bodrio con seudónimo -aunque, la verdad, tampoco está TAN lejos de las que se le suponen buenas- y las malas lenguas dicen que Jesús Franco tuvo que acabar de dirigirla ante la espantada del francés. A saber. Lo que si sabemos es que a Rollin, sea por casualidad o no, le lucen un par de escenas que podría haberlas firmado David Lynch y que si uno se deja llevar vacunado contra el aburrimiento la película se hace curiosa pese a su cutrez. Entrañable ver lo pedante que resulta aunque sea pura gallofa, y divertido pensar que habría hecho un Lenzi de la vida con semejante  material. Con todo, y en el ambiente adecuado, hasta tiene su punto.



ESTAMOS MUERTOS...¿O QUÉ? (Dead heat, Mark Goldblatt, USA, 1988)
Por Iván Fanlo

Curiosa serie b ochentera que muchos pudimos disfrutar de sobremesa por Antena3 o en nuestros videoclubs, con una portada que echaba para atrás y un título que llamaba la atención.
Lo que empieza como una tópica budy-movie en la que dos policias luchan contra ladrones de joyas, se va convirtiendo en un film más oscuro con criminales zombie, polis que vuelven de la muerte para acabar su misión antes de pudrirse (genial Treat Williams), pollos asesinos y todo ello con mad doctor inlcuido interpretado por Vincent Price en uno de sus últimos papeles. Si a toda esto le sumamos unos buenos efectos de maquillaje del genial Steve Johnson(Species, Blade 2) , pizza y una cuantas birras, ¡¡plan perfecto!!



AMANECER DE LOS MUERTOS (Dawn of the Dead, Zack Snyder, USA, 2004)
Por Paco Latorre

Máxima responsable de la insufrible moda zombi de los últimos años que ahora -por fin- parece ir apaciguándose, guste o no Amanecer de los muertos es ya Historia. Para empezar, es mejor que la original de Romero -¡oh, sacrilegio!- a la que le sobran minutos y Dario Argento metiendo las manazas; y uno todavía se pregunta como un director de cine tan malo como Zack Snyder pudo parir semejante prodigio de prólogo. Lo demás, como todos la habéis visto ya lo sabéis: brutales títulos de crédito con The man comes around  , neozombis de esos que corren (como todos estos del running) , ritmo que te hace sudar en el sofá, la estupenda trama del atrincherado en la armería, gore muy bien hecho que por suerte no llega a lo fatigoso de un Hostel o Saw, Ving Rhames diciendo poneos todos detrás de mí mientras una horda de zombis va disparada a por los protagonistas, y hasta hacer parecer buena una canción de Disturbed. Junto al remake de Las colinas tienen ojos de Alexandre Ajá la película clave del  cine fantástico a nivel popular de lo que llevamos de milenio. Obligatoria.



ZOMBIES PARTY (Shaun of the dead, Edgar Wright, Reino Unido, 2004)
Por Isaac Moreira

Shaun es una persona inmadura, irresponsable, anquilosado en su rutina de tardes en el pub, al que acaba de dejar su novia y totalmente ajeno a la invasión de zombies que se cierne sobre la ciudad. Cuando se da cuenta de lo que está pasando, decide tomar las riendas de su vida y reconquistar a su novia. Wright, con su particular sentido del humor, rinde tributo al género de zombies, en especial a Romero (el título original ya es una declaración de intenciones) con esta genial comedia. Ya veis que los zombies no solo sirven para pasar miedo.



LA TIERRA DE LOS MUERTOS VIVIENTES (Land of the dead, Canadá, Francia, U.S.A., George Romero, 2.005)
Por Ivanckaroo Banzai

El gran precursor del género, George Romero, nos ofrece lo que mejor sabe hacer: una película de zombies. Aunque quizás debiera escribir "lo único que sabe hacer". Con la filmografía de este buen señor uno no sabe a qué atenerse, dado que ir a ver una nueva de sus películas de muertos que andan es como lanzar al aire un dado de 20 caras en las que 1 de ellas es un pulgar arriba, y el resto es un dibujo de un zurullo. En esta Land of the dead hubo suerte y salió el pulgar hacia arriba.
Interesante película que nos muestra un mundo muchos años después del clásico desastre zombie. Los pocos humanos que quedan viven en un mundo infestado, encerrados tras los altos muros de una ciudad gobernada por un feudal y despótico Dennis Hopper, que mantiene un régimen de diferencia de clases abismal entre ricos y pobres; algo que ya hemos visto centenares, si no miles de veces (Snowpiercer, Elysium, Battle Angel Alita, Campo de batalla: La Tierra, The Purge 2 e incluso Teo va a la escuela si me apuran) pero que no por ello deja de resultar un tema contemporáneo, universal y que da mucho juego siempre y cuando el guión no meta la moraleja con calzador y deje que la narración fluya y nos muestre la injusticia. Es decir, sin media hora de metraje recreándose en las caras maquilladas con hollín y betún de los personajes de la clase aplastada, mirando en silencio cómo los ricos se lavan las manos en champán y se encienden puros usando billetes de 500 mortadelos en llamas. Teniendo en cuenta que las diferencias sociales son el pan de nuestro de cada día del 99% de la población mundial; esa sobresaturación en la manera de mostrar el mensaje tan habitual, lo único que consigue es que el espectador entienda que los oprimidos no quieren un reparto justo y el fin de los privilegios, sino un "quítame tú para ponerme yo" y dejar las cosas... exactamente igual, pero con cambio de caras. George Romero amenaza con caer en este defecto, pero el tono satírico y lo demencial de la situación en que se encuentra el mundo en el que transcurre la película sea digerible. Además, tiene el mérito de que es la plaga zombie y no una revolución la que acaba destruyendo el tinglado con los propios muros de la ciudad como trampa mortal que impide huir a los que están dentro, lo que ofrece una interesante lectura sobre la capacidad de la propia naturaleza de equilibrar las cosas cuando llegan a un límite, generalmente arrasando con todo, así como un curioso tono anarquista en cuanto a la idea de la necesidad de destruirlo todo para empezar desde cero en igualdad real de condiciones.



PLANET TERROR (Grindhouse: Planet Terror, U.S.A., Robert Rodríguez, 2.007)
Por Ivanckaroo Banzai

Proyecto conjunto con Tarantino que fuera de los States salió por separado con bastante buen tino. Teniendo en cuenta que justo después de Planet Terror se emitía Death Proof, el bueno de Quentin habría batido récords de gente saliendo espantada de las salas, por pura comparación con la película de Rodríguez (quién lo iba a decir con la de truños que nos ha lanzado este señor), y por lo soberanamente aburrida que era la cinta protagonizada por Kurt Russell. Un sopor que acompaña en mayor o menor medida la filmografía del enfant terrible de Hollywood desde entonces.
Pero vayamos al grano. Planet Terror es una colosal bizarrada en la que el misterioso Freddy Rodríguez y su ex, Rachel McGowan, se ven envueltos en un apocalipsis zombie cuyo origen está en un complejo militar cercano a un pueblo de Texas. Rodada al estilo de la más roñosa serie B, la película es un no parar de gore, macarradas y burradas; muchas de ellas sorprendentemente estúpidas y algunas hasta un insulto a la inteligencia del espectador... pero muy entretenida. Cabe destacar un Freddy Rodríguez inspiradísimo cuya corta estatura no le impide creerse el papel de héroe ochentero.



BIENVENIDOS A ZOMBIELAND (Zombieland, Ruben Fleischer, 2009)
Por Álvaro Tejero

En pleno epicentro de la invasión zombie que sufrió y sigue sufriendo el mundo apareció un joven director con su ópera prima para reírse del fenómeno y aun así funcionar como película de muertos vivientes. Antes ya lo había intentado sin mucha gracia Edgar Wright
Una road movie sin prejuicios que consiguió que todo funcionara de la mano de Woody Harrelson, que ofrece un auténtico recital en busca del último Twinkie. Porque sí, Emma Stone es muy mona, Bill Murray da sus cinco minutos de Gloria y Jesse Eisenberg hace de Jesse Eisenberg una vez más; pero es Harrelson el que mueve la película hasta esa orgía final de sangre, gritos y destrucción zombie totalmente espectacular.
Zombieland es consciente de sus limitaciones y no se estira más de lo necesario. Alguno quiso ver más de lo que había e intento sin éxito convertirla en serie mientras su director intenta volver a encontrar la magia que encontró aquí.



JUAN DE LOS MUERTOS (Alejandro Brugués, Cuba, 2011)
Por Isaac Moreira

Pequeña rareza del cine cubano (coproducido con España) que ganó el Goya 2012 a la mejor película hispanoamericana. Resulta curioso cómo encajan los cubanos el Apocalipsis zombie en su estilo de vida, con tranquilidad y sin estrés. El protagonista aprovechará para ganar algo de dinero con un servicio cuyo lema es: “Juan de los muertos. Matamos a sus seres queridos”. A priori resulta una película simplona, pero si uno busca un poco más puede encontrar una crítica al régimen y a los propios cubanos tras un sutil sentido del humor.



R.I.P.D. (Rest In Peace Department, U.S.A., Robert  Schwentke, 2.013)
Por Por Ivanckaroo Banzai

Sí, es una película de zombies. Sí, costó mucho y recaudó entre poco y nada. Sí, fracasó con motivos.
El agente de Ryan Reynolds es lo que se llama "un jefazo" y nos da toda una lección de cómo colocar a un actor gafe; una y otra vez aparece este señor en películas de alto presupuesto que se descalabran con estrépito y los productores insisten en contratarle. Esperemos que se suerte cambie con Deadpool, pero es cuanto menos dudoso.
Reynolds es un policía que muere asesinado por su compañero y es reclutado en el otro barrio "para servir y proteger" junto con el ya veterano cowboy Jeff Bridges. Parece ser que hay algunos difuntos que, en vez de irse al más allá, deciden quedarse físicamente en este valle de lágrimas para seguir pagando hipoteca, divorciarse y ver a su equipo bajar a segunda. Estos muertos vivientes en estado de "sin papeles" ocultan su estado mortal a los vivos pese a que, si se les rasca un poco, huelen a muerto y se les cae la piel a tiras. La labor de la extraña pareja de maderos es controlar que los zombies no se desmadren con los superpoderes que uno adquiere al morirse (!?) y... hasta aquí puedo leer; no para estropearles la película, sino porque es muy muy mala. Un descarado "copia y pega" de Men in Black. Habrá quien la considere un "placer culpable" por aquello de que sale Kevin Bacon, que siempre apaña sus papeles, y Jeff Bridges haciendo todo lo que puede y más para salvar la película, sin lograrlo.



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