jueves, 1 de diciembre de 2016

Critiquillas: The Neon Demon


Por Iván Fanlo

Casi sin hacer ruido se ha estrenado en nuestras salas The neon demon, la nueva película de Nicolas Winding Refn, conocido sobre todo por el éxito de su octavo film, Drive. Pero si en la cinta protagonizada por Ryan Gosling el director daba su versión del cine ochentero y hollywoodiense (algo así como una peli amable para lo que suele ser él), con su nueva obra vuelve a su faceta más onanista y autocomplaciente.

The neon demon es NWR (¿ahora se hace llamar así?) haciendo un videoclip estirado -con alguna imagen muy chula, las cosas como son- pero que parece la paja esteta de alguien que intenta ir de punky (en la rueda de prensa de Cannes se comparó con los Sex Pistols). Por si fuera poco parece caer rendido ante lo que podría ser una crítica nada sutil: el mundo de la moda y belleza exterior frente a la interior. Como el propio director ha desmentido que en su film pretenda hacer ningún juicio (de hecho ha dirigido algún anuncio para Gucci) tan sólo nos queda su aspecto visual y sus atmosferas, algo que a muchos acabará agotando, como es mi caso, y a otros les encantará. Aún así cuando se le va la pinza por completo la cosa se pone graciosa y gore... pero ya ha pasado más de hora y media de sopor.

Resumiendo, metemos Argento, Kubrick y Lynch en una batidora, le echamos unos gramos de mdma, un poco de música moderneta (aunque es de lo mejor de la película), unas luces de neón...agitamos...lo ponemos todo a cámara lenta, y ya tenemos un "cocktail NWR".
Me quedo con su loco final, con Jena Malone y con la divertida sensación de que Nicolas Winding siempre se acaba riendo del público y todo es una broma.

Nota: 5



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