martes, 24 de enero de 2017

Crítica: La Guerra de las Galaxias (Star Wars - Episodio IV: Una Nueva Esperanza)

Por Ivanckaroo Banzai



Afortunadamente no llamada "Guerras Estelares Episodio Cuatro Una Nueva Esperanza"


Inmersos en plena operación de marketing tras el relanzamiento de la mayor saga galáctica que ha dado el cine, es buen momento para darle un repaso a cómo empezó todo. Y lo hizo con una película independiente, así como suena. El proyecto de un joven George Lucas que, cansado de unos años 70 plagados de largometrajes de tono deprimente, decidió combatir el sistema copiando pelis de vaqueros y samuráis sin dejar que nadie le dijera qué tenía que hacer y cómo. Por suerte lo apretado del presupuesto le obligó a cierta sencillez en el producto final que realmente se agradece. Recordemos las posteriores versiones retocadas con mil tonterías digitales que George Lucas declaró que así le hubiera gustado que fuera Star Wars de haber dispuesto en su momento de esa tecnología. Viendo el resultado de esos añadidos y de los episodios 1, 2 y 3... no podemos sino dar las gracias de que en los 70-80 no tuviera ni el dinero ni los ordenadores para estropear su obra.

La historia es por todos conocida: los nazis capturan a una princesa republicana que posee los planos de un superarma de los malos, la Estrella de la Muerte. La Pasionaria consigue enviar esos planos a un planeta desértico donde el Joker los encuentra, se alía con Indiana Jones y el militar que construyó el puente sobre el río Kwai, y juntos planean el rescate de la princesa con ensaimadas en las orejas y la destrucción del arma. También sale Chewbacca berreando, en un claro homenaje a Allan Moore gruñendo cada vez que hacen una película basada en uno de sus comics. Además, hay dos robots, uno de los cuales se comunica a base de silbiditos alegres, en un claro homenaje a Allan Moore, feliz cuando recibe el cheque por los derechos de las películas basadas en sus comics.


La historia es sencilla y los personajes encajan cada uno en un estereotipo, pero están bien trabajados de una manera simple y directa. Los buenos son buenos y los malos, malos; cual cuento de hadas. Todo en la película es tan universalmente reconocible que da igual que se hablen de cosas mágicas como La Fuerza o veamos a soldados incapaces de acertar un sólo disparo. Los personajes son interesantes, el guión se encarga de que nos preocupemos por ellos y por lo tanto la película funciona. Si además se alían otros elementos como la colosal banda sonora, el diseño de las naves o las armas o unos efectos especiales sobresalientes, el resultado final acaba teniendo una nota final altísima. Por ponerle alguna pega, quizás haya alguna escena no especialmente bien rodada como el infame golpe de un stormtrooper con una puerta y las explosiones de las naves chocando contra la superficie de la Estrella de la Muerte cantan mucho a maqueta, pero siendo 1977 luce estupendamente. Si hay algo que de verdad se echa de menos es un poco más de desarrollo en Darth Vader. A todos nos encanta Cascoscuro, pero seamos sinceros... en este episodio 4 aparece al principio y al final y da órdenes en algunas escenas, aparte de eso nada sabemos de él salvo que es el jefe de los malos. Algo que por suerte se corregiría con creces en las secuelas.

En cuanto a los actores, estando de maravilla, realmente ninguna interpretación es merecedora de una tesis doctoral si bien el casting es tan acertado y la construcción de los personajes tan precisa, que décadas después uno ya no ve a Mark Hammill o Carrie Fisher (descanse en paz). Ve a Luke y Leia. Tal es el impacto que tuvo y sigue teniendo Star Wars.

Una gran película de ciencia ficción y aventuras que ha trascendido más allá del cine.

Nota: 9

No hay comentarios:

Publicar un comentario