miércoles, 11 de enero de 2017

Los Mejores Discos del 2016


Un año más estamos aquí para contarte qué ha sido lo más meritorio de este 2016 en materia musical. La alineación es la de los últimos años: El joven Samuel Benito, la sinpar Cris B. Cano, el expeditivo Manuel Mercado, nuestro amador líder Iván Fanlo y servidor, Juanjo Baquedano.

Hemos vuelto a encerrarnos en sótanos sin ventilación alimentados por escasamente por algún mendrugo de pan hasta dar con esta selección de veinte álbumes que ahora pasaremos a desgranarte. En primer lugar no podemos abstraernos a la sensación generalizada en medios y redes de que hemos vivido un año histórico por lo funesto, por la cantidad de referentes musicales que nos han dejado en estos meses. El hecho de perder a gente de la dimensión de Bowie, Prince, George Martin, Mose Allison o Leonard Cohen nos deja un tanto huérfanos, eso no podemos evitarlo. Y más pensando que, como podremos ver, muchos de ellos estaban en plenitud de facultades o se fueron casi por sorpresa. Ya no les tendremos para arroparnos por la noche.

Una vez recordados nuestro caídos, hemos de destacar qué cosas buenas han pasado para que dentro de unos años al repasar los almanaques y las listas musicales, podamos decir que aquel año un tanto infausto también mereció la pena, porque en este 2016 nos hemos llevado un puñado de discos más que interesantes a los oídos. Clásicos modernos han vuelto a dar en la diana con trabajos a la altura de lo esperado, como Nick Cave, PJ Harvey, Anohni o Bon Iver. Jóvenes valores han confirmado su alternativa con prestanza como Angel Olsen, Kevin Morby, Frankie Cosmos, Pinegrove, Car Seat Headrest o Mitski. El planeta del R&B nos ha traído la eclosión de Andersoon .Paak y como Solange Knowles ha adelantado por la derecha a su hermana. Entre lo mejor del año tendremos también sonidos de la Americana, como el tercer trabajo de Sturgill Simpson y del Rock de alto octanaje que nos han ofrecido los noruegos Kvelertak. Hemos gozado de los trabajos de gentes ya veteranas con una sensibilidad particular como Nicholas Jaar o Jenny Hval que han vuelto a ofrecernos su extensa paleta de colores y hemos sido testigos de como héroes de la resistencia como The Radio Dept., Moderat o A Tribe Called Quest se han mantenido en la brecha. Por último y casi un renglón aparte, hemos vivido como David Bowie se ha convertido en el Cid para vencer en su última batalla después de muerto con ese trabajo imponente y lleno de códigos ocultos llamado Blackstar, que se ha hecho con merecimiento con el primer lugar de nuestra lista.

Juanjo Baquedano

MEJORES DISCOS DEL 2016


1 - David Bowie - Blackstar


Tras haber pasado ya un año de la muerte de David Bowie y mirar Blackstar con algo de distancia y perspectiva, no me cabe ninguna duda que el último disco del duque blanco es una de sus cumbres musicales y merece estar en este primer puesto de nuestra lista por derecho propio. Volver a escuchar Blackstar supone un subidón de emociones como pocos discos producen hoy en día, ampliado seguramente por todo lo que significa y rodea al album. Poco podré aportar sobresu creación, el significado de sus canciones y las referencias que hay a  su  carrera, que no se haya escrito durante todo el 2016. Simplemente poder rendirle nuestro humilde homenaje a este genio de la música (y el séptimo arte) desde Cine y Otras Drogas. (Iván Fanlo)


2 - Mitski - Puberty 2


La neoyorquina Mitski en apenas 5 años ha llevado una progresión meteórica y ha conseguido con este su cuarto trabajo, Puberty 2, condensar su propuesta y ofrecer un disco casi redondo en el que no sobra una sola canción, lo cual es del todo meritorio. Encontraremos en Puberty 2 un puñado de canciones dolidas y delicadas que arden en el fuego con efervescencia juvenil y que hablan de la perdida inocencia, la ansiedad y la encrucijada a la que se enfrentan aquellos (todos nosotros en algún momento de nuestra vida) cuando dejan atrás la pubertad sin haber encontrado el camino a seguir y no tener fuerzas para ello. Canciones con guitarras descarnadas, que la unen a compañeros de generación, como Speedy Ortiz o Waxahatchee, que tienen su vista puesta en los noventa se mezclan aquí con texturas pop más elaboradas y que podrían evocarnos a gente como St. Vincent o incluso Broadcast. Tiene Mitski la capacidad de hacerlo fácil y fluido e ir al corazón de la canción sin andarse con subterfugios, algo que está al alcance de pocos. Un total de 11 canciones plagadas de urgencia y emoción que han merecido, por su franqueza, colarse en el segundo peldaño de lo mejor del 2016. A destacar el desde ya himno "Your best american girl" o canciones emocionantes como "I bet on losing dogs", "Onc more to see you", "Happy", "Fireworks" o "A burning hill" que dan la medida de la profundidad de su propuesta. La sangre aún le hierve a la joven Mitski. (Junajo Baquedano)


3 - Nick Cave & The Bad Seeds - Skeleton tree


Se me ocurren pocas cosas mas traumáticas para un padre que la muerte de un hijo y este hecho determina todo lo que es "The Skeleton Tree"
El lamento y el desgarro por la perdida de un ser querido, la negación de dios, la confusión.
Que decir de Nick Cave que ya no este dicho, el australiano siempre ha cantado a la muerte, la perdida pero esta vez no cabe hablar de impostación el dolor es genuino, palpable.
Entre las canciones a destacar  “Jesús Alone”, “Girl in amber” , “Rings of  Saturn”. (Manuel Mercado)


4 - ANOHNI - Holpelessness



Holpelessness es el primer disco de la artista tras su cambio de sexo, pero también supone cierta ruptura con lo anteriormente escuchado. Que mejor que acompañarse en la producción de Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke para romper de verdad con el pasado y para que sus afiladas letras lleguen a punzar en la cabeza del oyente. Porque Anohni nos habla de deshumanización y bajeza politica (recaditos para Obama incluído) de una manera tan directa como hace tiempo no habíamos escuchado. Drone bomb me, 4 DEGREES o Why dis you separate from the earth son algunas de las mejores canciones, ya no sólo del disco, de todo el 2016. (Iván Fanlo)


5 - Kevin -Morby - Singing Saw



Vale la pena sumergirse en los recovecos de "Singing Saw" el tercer álbum en solitario del ex-bajista de Woods (y líder de The Babies) Kevin Morby.
El cantautor tejano exhibe en él su talento prodigioso para la elaboración de canciones sin florituras ni excesos pero llenas de detalles sutiles que elevan el conjunto a momentos de sublime belleza.
Y sí, la propuesta de Morby es sencillísima.
Con arreglos muy poco rebuscados, instrumentaciones austeras y su voz que resulta cálida y acogedora consigue un álbum consistente en contenido y con una forma muy cuidada.
Podríamos decir que es un álbum de indie-folk pero es este un álbum y un artista al que le sobran las etiquetas.
Un disco al que ir y volver una y otra vez.
De esos de escuchar en la tranquilidad de tu sofá.
Un DISCO, nada más y nada menos. (Cris B. Cano)


6 - Bon Iver - 22, a million



"22, A Million" no deja indiferente a nadie que lo escuche por primera vez.
No es un disco fácil. Exige de una escucha atenta pero requiere liberarse de expectativas.
Hay que dejarse llevar y explorar todo lo que nos ofrece, que no es poco.
Solo así, si bajas la guardia, podrás disfrutar de una de las maravillas que nos ha ofrecido este 2016.
Es este nuevamente un disco de pérdida, de ruptura y de búsqueda.
Aquí Justin Vernon, quiere reencontrarse consigo mismo como individuo y sobretodo como músico.
Dualidad, confusión, incertidumbre, el deseo de algo finito.En esos ejes se mueve todo "22, A Million".
"It might be over soon..." repite una y otra vez en la canción que abre el álbum.
Todo se acaba, lo bueno y lo malo.
Ese "soon" cuyas "oes" son símbolos de infinito resultan la metáfora gráfica perfecta.
Metáforas que se suceden en cada título, en cada frase, en cada rincón del álbu (incluyendo el impresionante artwork de su portada).
Se visten aquí con infinidad de samples, mucho autotune (a veces demasiado) y cacharrería electrónica diversa.
Pero nada de eso impide que "22, A Million" continue atesorando esa melancolía y esa fragilidad de sus antecesores.
Quizá no sea el favorito de sus fans pero encaja perfectamente con la evolución de un artista que siempre ha huido de lo obvio.
¿Qué será lo próximo? (Cris B. Cano)


7 - Angel Olsen - MY WONAN



La chica de Missouri se ha despojado del lado bonito y cómodo de la vida y ha optado por la crudeza, el descaro y la robustez en un discurso que, sin embargo, no pierde ni un ápice de una sublime belleza.
¿De qué estamos hablando? Del misterioso y elegante inicio que es “Intern” y que despista a más de uno, hasta que llegamos a “Never be mine”, “Shup up and Kiss me”, “Give it up” y “Not gonna kill you”. Adiós al misterio, comienza la osadía y la rudeza del country-rock sin olvidar su bella huella lírica. Esa combinación quizás sea la clave de un disco que conquistará a cualquier amante de los sonidos americanos (folk, rock, country…).
Dejando a un lado la crudeza y rotundidad de la primera parte del álbum, la segunda nos presenta un lago de elegancia salvaje, sin acomodarse en una candidez de la cual claramente se ha despojado y que no pretende manifestar. “Sister”, uno de los temas cumbres, deja relucir su regusto por el country suave y delicado que acaba estallando muy a lo Crazy Horse en un eléctrico y rabioso final; “Woman”, calmada y solemne, deja espacio a la rabia y desesperanza a través de casi ocho minutos.
Definitivamente Angel Olsen se ha hecho cargo de su poderío vocal y sonoro. Dicha conciencia de sí misma ha sido la impulsora de este bello y directo “My Woman”. Que dure muchos años. (MrSammr)


8 - PJ Harvey - Guilty



El titulo de este "noveno" trabajo de PJ Harvey hace referencia a uno de los "projects", barriadas suburbiales de los EEUU, si bien fue durante su visita a los mismos y zonas de guerra de Kosovo y Afganistán cuando escribió  las canciones.
El álbum se grabo durante unas instalaciónes-performance en la galeria Somerset de Londres y ha sido producido por Flood.
Se aprecia cierta continuidad con la línea musical y estilística de su anterior "Let England Shake" mezclándose protest song,pop, folk, americana, con arreglos de vientos, coros y ecos a clásicos 70's como Captain Beefheart y el blues eléctrico de Chicago. (Manuel Mercado)


9 - Anderson .Paak - Malibu



Con Malibu, Anderson ha dado su salto definitivo a la primera fila del R&B. El cantante, rapero, productor y percusionista se ha puesto debajo del foco tras sus años de apredizaje a la estela de gurús como Dr. Dre o Flying Lotus y la verdad es que esa merecida atención no le ha hecho temblar la mano.
¿Y qué ha hecho pues Anderson para merecer dicha atención y elogio de crítica y público? Pues fabricar un artefacto de R&B moderno donde cabe el rap mas sedoso y suntuoso, a la par que es respetuoso (sin caer en el revivalismo) con la tradición del soul y funk de la que es heredero. Un disco con colaboraciones de lujo a cargo de ScHoolboy Q (sudorosa "Am I Wrong"), Talib Kweli, The Rapsody o The Game (tintes jazzies en "Room in Here"). Malibu es un disco que te va calando canción a canción, dieciséis cortes que contienen no menos de siete hits de funk infeccioso como los antes mencionados o "Heart don't stand a chance", "Put me thru", "Come down" o "Celebrate". Pero es que además al bueno de Paak le ha sobrado tiempo en este 2016 para colaborar con toda celebridad del panorama que se precie y regalarnos un (estupendo) trabajo con Knxwledge en su proyecto paralelo NxWorries. Estamos ante uno de los M.V.P. de esta liga. (Juanjo Baquedano)


10 - Jenny Hval - Blood Bitch



Blood Bitch es el titulo del sexto disco de la noruega Jenny Hval una obra  conceptual en el que el vampirismo 70’s del protagonista y su relación con la menstruación  es la excusa narrativa para apuntar inquietudes, reflexiones  sobre  el cuerpo propio, el rechazo, la muerte, los sentimientos y el modo y manera de  verbalizarlos artísticamente.
Coproducido por la propia Hval y Lasse Marhaug  y en el que pese a sus distintos bagajes musicales, se ha reflejado en una producción que la crítica ha definido como Art pop meets Gothic-Metal, Avant Garde y Folk Experimental. Temas a destacar Conceptual Romance, Period Piece,  Female Vampire, Lorna. (Manuel Mercado)


11 - Nicolas Jar - Sirens



El Chileno Nicolas Jaar vuelve a la carga con un notable trabajo altamente politizado y que posee varias caras a resaltar.
Por un lado la introducción al disco, los casi 12 minutos de “Killing time” supone el lado más onírico donde juega con sonidos hipnóticos y tranquilizadores (pianos, sonidos del mar, etc) dejándonos aislados y adormecidos.
A partir de aquí entramos en la materia grasa y rotunda que más destaca en Sirens: el post-punk laberíntico y extenuante. “The Governor” nos lo introduce con unos efectivos y agraciados bajos (marca de la casa) que abandonan su postura hipnótica para convertirse en retorcidos y apabullantes  aminos alternativos.
Con la misma cara mostrando mayor descaro todavía se presenta uno de los temas centrales del disco “Three sides of Nazareth”: El motor más rockero arranca y no para durante 10 minutos que huelen a tema clave de directo. Cambiando de marchas a mitad de camino nos seduce y nos envuelve en un misterio con la intención de volver a enfrentarnos al post-punk marca de la casa en el disco más rockero del chileno.
Por otro lado, el otro tema fundamental de “Sirens” y que no tiene nada que ver con lo mostrado hasta ahora, es el magnífico “No”, con toques de cumbia y con claros tintes políticos nos muestra el lado más arraigado a su tierra natal.
Magnífica progresión de uno de los productores electrónicos más inspirados de los últimos tiempos. (MrSammr)


12 - Pinegrove - Cardinal



Una de las pequeñas joyas del pasado 2016 se encuentra en la sencillez de Cardinal. En el precioso disco de Pinegrove la fantastica y enérgica voz de Evan Stephens Hall, con un leve toque emo, reposa sobre una base de alt country que deja espacios para la calma pero también para la intensidad. De la mano del grupo nos sumergimos en un melancólico viaje a la memoria, lleno de antiguos lugares,  viejos amigos y amores pasados.
Para fans Son volt, los primeros Band of Horses, Built to Spill o incluso Sunny Day Real State. Pinegrove no han llegado para inventar nada, pero si para hacerlo de maravilla y Old Friends ya es una de las canciones del año. (Iván Fanlo)


13 - Solange - A seat at the table



El año del sorpasso en casa de las Knowles. Venía apuntando Solange (y reivindicándose a golpe de disco y colaboración) que merecía algo más que el calificativo de hermanísima y en este 2016 vaya si lo ha conseguido. No debe ser fácil ser la hermana pequeña de la megadiva del R&B actual y saber construir una carrera sólida y en libertad, pero ese ha sido un mérito (y muestra de su inteligencia e intuición como artista) que nuestra protagonista ha sabido granjearse en el pasado. Sin la presión que dan los focos ni la obligación de convertir en hit cada canción (en definitiva no intentar ser Beyoncé, sino ella misma), ha podido Solange llevar su carrera de manera autónoma hasta el día de hoy en que el mundo reconoce "A seat at the table" como uno de los mejores trabajos del año. Ya en el 2012 con "True" dejó muestras de su capacidad de adaptarse a diferentes entornos, desde el Pop al R&B, pero ha sido este año cuando ha sabido volar alto con canciones como "Weary", "Cranes in the sky","where do we go","Borderline","Junie" o "Scales". Una de las grandes noticias de los últimos meses, sin duda. (Juanjo Baquedano)


14 - Sturgill Simpson - A sailor's guide to earth



Ya mediada la primera canción de este tercer disco del de Kentucky sabemos que estamos ante otro tipo de trabajo distinto a los que nos tenía acostumbrados. A la paleta de sonidos añejos provenientes del Country, el bluegrass y el Honky Tonk, ha ido incorporando con finura y, lo más importante, extremada fluidez y acierto, tintes de Soul, creando una autopista imaginaria de ida y vuelta entre las dos ciudades santas del estado de Tennessee: Nashville y Memphis. Nueve canciones producidas con esmero donde disfrutamos tanto de cuerdas, pedal steel guitars como de vientos de alma negra a cargo de The Dap-Kings. Cabe destacar la inicial "Welcome to earth (Pollywog)", canción dedicada a su hijo recién nacido, que, como un río, fluye del Country al Soul), "Sea Stories", "All around you" (no cuesta imaginar a un Van Morrison interpretándola) o su fabulosa versión de "In Bloom" de Nirvana. Para resumir, podríamos decir que (usando esa expresión un tanto cursi que se ha puesto de moda últimamente) Sturgill Simpson no es que haya salido de su zona de confort, es que la ha ampliado sin que nadie se haya dado cuenta. (Juanjo Baquedano)


15 - Frankie Cosmos - Next Thing



En "Next Thing" Frankie Cosmos abandona todo tipo de artificio.
Recupera su estética casera y la sencillez de sus inicios. Ese "Do it yourself"que nos cautivó en sus primeras grabaciones allá por el 2009.
La música al servicio de la palabra. Simplifica el cómo pero no el qué se dice.
En este su segundo largo oficial nos ofrece 15 temas breves pero no carentes de carácter. Al contrario, aquí radica el secreto para la que escribe, su enorme habilidad para transformar experiencias vitales y muy personales en pequeñas joyas sonoras.
La brillantez de "Next Thing" radica en su vulnerabilidad. Su capacidad para expresar lo cotidiano de forma clara y concisa.
15 poesías musicadas que resultan ser viñetas de lo común, del yo también estuve allí...
De lo personal a lo universal. (Cris B. Cano)


16 - Moderat - III



Después de 3 discos bajo la manga quizá la mejor baza que tienen los berlineses es haber conseguido tener su propio y característico sonido. Puede que suene fácil, pero no lo es. Esos juegos electrónicos entre techno, ambient, pop o dubstep debemos recordar que son y han sido en los últimos tiempos objeto de deseo de multitud de artistas (de ahí a recalcar su impronta).
Del disco destacar que abandonan un tanto la parte más techno para abrazar el pop, dando mayor protagonismo a la voz de Sascha que impregna casi cada uno de los temas. Elegancia y sensualidad a partes iguales. Para muestra la apertura de “Eating Hooks”, “Ghostmother” o “The Fool”, donde la presencia vocal de Sascha y la cadencia en los ritmos manifiesta su apuesta por el pop.
La parte más puramente electrónica destaca con “Running”, “Finder” o “Reminder” entre otras, donde la presencia de las bases toma mayor protagonismo que la voz de Apparat, la cual en algunos momentos, resulta un tanto repetitiva y poco imaginativa.
El momento cumbre quizá se torne en “Intruder”, donde la épica de los sintetizadores y el ritmo hipnótico hacen de este un himno que sin lugar a dudas hará las delicias de los directos tan personales que muestra la banda berlinesa en sus apariciones (si no se ha tenido la oportunidad se recomienda encarecidamente).
La banda berlinesa captó con su primer disco la atención del público y prensa, y los dos álbumes siguientes no han hecho sino corroborar su personalidad y talento, pero pueden pecar de no tratar de buscar más allá de su propio sonido, lo cual puede convertir a sus futuros discos en previsibles trabajos o en sorpresas inspiradoras. Apostaremos por la inspiración. (MrSammr)


17 - A Tribe Call Quest - We got it from here... thank you 4 your service



Dieciocho años después y con la carga emocional de la muerte de Phife Dwag en marzo de este año, los Quest sacan un disco que huele a póstumo con la desaparición de uno de sus integrantes.
La sorpresa ha sido el poder transportarse con fortuna de aquellos años 90 en los que demostraron con creces sus artes hiphoperas hasta casi dos décadas después sin tener noticias de ellos. La clave del éxito reside principalmente en las maravillosas bases que logra fabricar Q-tip. Prácticamente la mitad de las 16 canciones contiene grooves que superan en proporción a la mayoría de discos de hip-hop de este año, incluyéndose entre ellos hits del calibre de “We the people”, “Black Spasmodic”, “Whateva will be”, “The Space program”, “Melatonin”…, en los cuales se distinguen los pilares fundamentales del disco: el funk y un exploratorio jazz (con el envoltorio del hip-hop).
Las colaboraciones estelares de Jack White, Kendrick Lamar, Anderson Paak no hacen sino enaltecer la calidad del disco, el cual rezuma mayor madurez que sus anteriores discos pero sin faltarle frescura.
La temática del disco discurre con incidencia sobre el tema principal del año, las elecciones y la victoria del magnate Trump, incluyendo sus polémicos discursos electorales, como se puede apreciar en el hite “We the people” (“All you Black folks, you must go/All you Mexicans, you must go/And all you poor folks, you must go/Muslims and gays, boy we hate your ways/So all you bad folk, you must go.”)
Puede que le falte un punto al resto de canciones para convertirse en clásico, en disco de 10, pero los grandes temas son tan buenos que merece coronarse como el mejor disco de hip-hop del año sin duda alguna. (MrSammr)


18 - The Radio Dept. - Running out of love


Ya lo decía Emma Goldman:  "Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa"
Eso mismo han debido pensar el dúo sueco formado por Johan Ducanson y Martin Larsson que han llevado su revolución directa a la pista de baile.
Muy preocupados por el auge de la extrema derecha en su país de origen y en el resto del mundo su pretensión es remover conciencias a golpe de cadera.
Y vaya si lo hacen. "Running Out Of Love" es una obra maestra de canción protesta bailable.
10 temas pegadizos e inmediatos en los que van desgranando la problemática a la que se enfrentan las sociedades del último milenio. De Suecia al mundo.
Los suecos amplían su universo ensoñador y melancólico y lo revisten aquí de sonidos electrónicos en todas sus variantes.
Así suenan The Radio Dept 6 años después de su último álbum publicado.
Así ven el mundo hoy y así han querido dirigirse a él.
Es este un álbum hecho por y para 2016. Escuchen. (Cris B. Cano)


19 - Kvelertak - Nattesferd



Aunque estén en el penúltimo puesto de nuestra lista, los noruegos se han ganado por derecho propio que Nattesferd, su tercer disco, sea uno de los mejores del año.  Kvelertak sigue mezclando con gusto y sin ningún miedo un buen montón de referencias; el black metal, el punk, el stoner, los riffs ochenteros, guitarrazos de los 70..., todo tiene cabida en el universo de Nattesferd y todo queda bien. No hay mejor muestra que escuchar seguidas las dos primeras canciones del disco,  Dendrofil for yggdrasil y 1985, para darse cuenta de lo bien eclectico y variado que es lo que podemos escuchar. Rock on!!! (Iván Fanlo)


20 - Car Seat Headrest - Teens of denial



Con su segundo trabajo para "Matador"  WIll Toledo ha presentado lo que venía ofreciendo en Bandcamp y su anterior trabajo "Teens of Style"
Si hay que buscar influencias en esta producción es en los 90, Eels, Pavement, Neutral Milk Hotel, Dinosaur Jr y en el de los 80  como los Kinks y los Cars para los
anales quedara la espantada de Ric Ocasek con los permisos y derechos.
Pero lo mas destacable son las canciones con cambios de ritmo y estilo constante que hacen que los 70 minutos que dura el disco no se hagan para nada largos.
Temas destacados
Drunk Drivers/Killer Waves, The Ballad of Costa Concordia, Destroyed by Hippie Powers. (Manuel Mercado)




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