viernes, 21 de abril de 2017

Game Over: Adaptaciones Horribles de Videojuegos al Cine

El chocolate está muy bueno, también el jamón... pero juntos no combinan en absoluto salvo que uno tenga unos gustos muy particluares. Lo mismo pasa con el cine y los videojuegos. Sería muy extenso analizar cada posible razón para que el salto de los bits al celuloide (o el camino contrario) casi nunca funcione pero podríamos plantearnos ciertas preguntas:


¿Quién en su sano juicio haría una película basada en un videojuego en el que hay un fontanero italiano, en un mundo de flores que escupen fuego, tuberías gigantes de colores chillones, champiñones que andan y tortugas hipertrofiadas?

¿Qué sentido tiene gastar 100 millones de euros en una película basada en un videojuego que ha costado tres veces más?

¿Para qué hacer una película basada en un videojuego que ya es una película en si mismo? ¿O que por la duración y complejidad del juego obligaría a su conversión al cine a constreñir trama, eliminar personajes, etc hasta perder todo su sentido?


Vamos a repasar alguna de las calamidades que se han perpetrado intentando envolver chocolate con jamón.



Super Mario Bros. (Annabel Jankel y Rocky Morton, USA, 1993)
Por Fernando "RetroCabeza" Gil

Super Mario Bros es lo que pasa cuando juntas a unos directores de videoclips con un material que no entienden, cuando quieres hacer una película oscura pero para toda la familia porque hay que vender juguetes, cuando el guión se reescribe sobre la marcha y los actores están desmotivados y bebiendo durante el rodaje. Todo lo que pudo salir mal salió peor, y sin embargo Super Mario Bros se convirtió en el modelo a seguir para la mayoría de adaptaciones de videojuegos al cine. Ni siquiera Bob Hoskins o Dennis Hopper, ni todos los dinosaurios del mundo pudieron salvar este desastre de película. Un documental sobre su producción sería mucho más interesante de ver. Porque hay que aprender de los errores para que no se vuelvan a repetir.



Street Fighter (Steven E. de Souza, USA, 1994)
Por Fernando "RetroCabeza" Gil

Lo bueno de Street Fighter (la película) es que nos recuerda a la época en la que Street Fighter II era la reina de los recreativos, con sus estilos de lucha, sus escenarios vivos, y sobre todo unos personajes con motivaciones personales que derrochaban carisma. Lo malo es que nada de eso está presente en la película. Tenían los ingredientes perfectos para crear una divertida aventura de artes marciales alrededor del mundo, pero Street Fighter es la película de acción más estándar y absurda que te puedas imaginar. Secundarios sin sentido, cosplay del malo, Jean Claude Van Damme... Raúl Juliá es el único que parece tomarse en serio el que fue, por desgracia, su último trabajo.



Double Dragon (James Yukich, USA, 1994)
Por Ivanckaroo Banzai

Parece mentira que el gran Paul Dini, uno de los mejores guionistas de Batman, haya sido el responsable del libreto de esta soberana castaña. Double Dragon fue una de las grandes franquicias en los beat'em ups de los ochenta en el subgénero popularmente llamado "yo contra el barrio". Títulos como Final Fight, Streets of Rage o The Punisher en el que el protagonista se abría paso por callejones chungos apalizando a los malos. Pues bien... sustituyan todo lo violento, grimoso y decadente ochentero por lo más ridículamente hortera y "molón" de los 90 y nos sale este Double Dragon. Siendo sinceros, qué grandes malas películas habrían quedado para la historia de haber pasado estos juegos por las manos de Cannon Films. Todo es un despropósito en esta versión, desde el pelo de Robert Patrick hasta las "actuaciones" de Alyssa Milano y Mark Dacascos. La trama es una estupidez y los diálogos se encuentran entre los más vergonzosos de la historia.



House of the dead (Uwe Boll, Alemania, 2003)
Por Iván Fanlo

Con esta "adaptación"  del divertido arcade-shooter de Sega tuvimos el placer de conocer a Uwe boll. De hecho podríamos rellenar este dossier con la mitad de su filmografía y titularlo "como NO adaptar un videojuego". En House of the dead el festival del humor empieza desde el primer minuto: una rave que parece un botellón de barrio, vomitonas, personajes estupidos a más no poder, tetas, zombies, más tetas, efectos bochornosos con trampolines en primer plano (por si no hemos visto el truco a la primera), tiempo bala cuando ya no estaba de moda, intercalar pantallazos del videojuego...decenas de lindezas metidas porque sí, sin ningún tipo de sentido ni conexión argumental. Un delirio.
El caso es que Mr Boll debió ser el único ser vivo en la tierra al que le gustó la pelicula porque le cogió el gusto a esto de destrozar videojuegos en la gran pantalla. Aquí empezó el mito.



Doom (Andrzej Bartkowiak, Reino Unido, 2005)
Por Iván Fanlo

Si ahora vemos en cartelera un film con un reparto como este (Karl Urban, Rosamund Pike, Dwayne Johnson), nos lanzamos al cine de cabeza. Pobres aquellos insensatos que lo hicieron en 2005 con la película de Andrzej Bartkowiak (a quien no le importó volver a destrozar otro videojuego cuatro años después con Street fighter: la leyenda de Chun Li). Reconozco que la cinta se empeña en homenajear durante todo el metraje al famoso FPS, big fucking gun incluída, pero sin un decente hilo conductor y buen pulso la adaptación de Doom acaba convirtiéndose tan solo en un aburrido paseito por los lugares comunes de la serie b. Aún así es una de las películas más salvable de toda esta lista y con birra (o muchas birras) en mano y las expectativas por los suelos puede ser "disfrutable".



DOA: Dead or alive (Corey Yuen, USA, 2006)
Por Iván Fanlo

Aunque el director y coreógrafo Corey Yuen es un artesano del cine de artes marciales de Honk Kong, con alguna escapadita interesante al extranjero, Dead or alive es una de sus peores películas. De nuevo tenemos un film que pasa por completo de la historia para atosigar al espectador con una sucesión de combates, chistes malos y planos de teta-culo hasta el final. Reconozco que las escenas de acción no están del todo mal, pero todo es tan vacío que hasta el juego original de Tecmo, que nunca me gustó, tenía más alma que esta película. Una pena, porque Corey Yuen podía haber hecho un trabajo decente si hubiera escapado del montaje videoclipero y si no hubiera convertido su  DOA en una explotación sin sentido de Los ángeles de Charlie.



In the Name of the King: A Dungeon Siege Tale (Uwe Boll, USA- Canadá-Alemania, 2007)
Por Ivanckaroo Banzai

No tiene morro ni nada Herr Boll. Haciendo películas como churros para perder dinero y que las triquiñuelas legales de impuestos y subvenciones  hagan que siempre gane dinero.  Aún así nos quitamos el sombrero ante su falta de escrúpulos a la hora de comprar licencias de videojuegos y hacer películas que generalmente poco o nada tienen que ver con la fuente de inspiración. Además su proceso de casting se basa en llamar a un representante y preguntar cuáles de sus actores están disponibles de tal a tal fecha. ¿Que necesita un actor veterano libre entre abril y julio para hacer de narcotraficante latino? Da igual que el actor sea demasiado mayor, chino y que toda su carrera la haya dedicado a papeles cómicos porque tiene narizón y voz de pito. El papel es suyo. En Dungeon Siege vemos a Ray Liotta de hechicero o Burt Reynolds de rey ; el despiporre. De haber estado vivo Paco Martínez Soria, lo habríamos visto de arquero elfo.  La película, larga como una semana sin pan,  narra las peripecias de un granjero en un mundo des espada y brujería luchando contra los orcos y el brujo de turno.



Max Payne (John Moore, USA-Canadá, 2008)
Por Ivanckaroo Banzai

Max Payne fue un estupendo juego de acción en tercera persona cuya virtud estrella era el uso del llamado "tiempo bala", lo que de toda la vida se ha llamado "cámara lenta". El amigo Max es un policía traumatizado por el asesinato de su mujer y su hija que busca venganza entre tiroteos y viñetas pulp con una narrativa de film noire que lo convierte en una joyita. La peli imita con poco acierto lo bueno del juego y se quedaría en una descafeinada película palomitera si no fuera por la nefasta decisión de dar el papel de Max a Mark Whalberg . El rapero Marky Mark es un actor decente que tiene un amplio rango de registros, pero el de duro madero en pleno torbellino de alcohol y venganza no es uno de ellos. Es verle y escuchar uno en su cabeza "feel it feel it... fell the vibration".



Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo (Mike Newell, USA, 2010)
Por Fernando "RetroCabeza" Gil

Prince of Persia es un sueño hecho realidad. Jordan Mechner consiguió crear el primer videojuego cinemático mezclando las trampas de Indiana Jones, los duelos de Errol Flynn y la magia de las 1001 Noches. Ya fuera como reto personal o por genuina ambición, Mechner convirtió su juego en un guión de cine que se haría realidad 20 años después. En pleno resurgir del cine de aventuras, Las Arenas del Tiempo lo tenía todo para triunfar. Sin embargo, el resultado no puede ser más... MEH. Es una buena película, quizá la mejor de esta lista, pero una de esas que se olvidan nada más verlas. Los videojuegos de Prince of Persia, a pesar del paso del tiempo, siguen siendo memorables.



The king of fighters (Gordon Chan, Japón, 2010)
Por Iván Fanlo

King of fighters es basicamente el film que hará que Mortal kombat te parezca el Be-Hur de las películas de torneos de lucha. Teniendo en cuenta que está dirigida por Gordon Chan las alarmas ya empiezan a sonar cuando leemos su nombre en los créditos, y es que el director tiene el dudoso honor de haber hecho alguna de las pelis menos interesantes de Jackie Chan. Si a una dirección incompetente le añadimos una fotografía espantosa, un guión quese pasa por el forro la jugosa historia de los KOF originales para contarnos bobadas sobre dimensiones alternativas, unos personajes ninguneados a los que solo se les respeta el nombre original (especial atención a Rugal, ese villano convertido en payaso de circo más aficionado a los disfraces que Mortadelo) y unas peleas ridículas.
¿Una de las peores adaptaciones de un videojuego al cine? Sin ninguna duda. ¿Unos de los perores films que he visto en mi vida? También.



2 comentarios:

  1. No hay debate: las películas basadas en las franquicias de videojuegos han entregado más que suficientes insultos y fallas para ganarse su actual estigma (lo mismo podría decirse de los juegos basados en películas). Con un historial tan a deteriorado, es fácil entender por qué los estudios modernos han dejado proyectos prometedores en el limbo del desarrollo. Pero sólo porque algunas películas de videojuegos han fracasado en una forma más grandiosa que otros, no significa que deben ser recordados como el peor de la historia.

    "Suscríbase con las mejores peliculas en espanol y siéntase relajado".

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    1. Con respecto a lo de videojuegos basados en películas habría un gran debate. Tan sólo me vienen a la cabeza los juegos de Lucas Arts sobre Indiana Jones, aquellos divertidos(al menos para el que por aquí habla) juegos sobre Dune, muchos de los juegos en 8 y 7 bits que tuvimos de Disney, etc

      Gracias por comentar :)

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