martes, 2 de mayo de 2017

Crítica: Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Por Ivanckaroo Banzai


"¿Para cuándo un Baby Yondu o una Baby Nebula?"

¿Recuerdan lo mono que era Baby Groot en la primera parte en esa pequeña escena bailando? ¡Pues aquí sale de nuevo! Varias veces. Muchas veces. ¿Recuerdan lo cínico y cabrito que era Rocket Raccoon? ¡Lo sigue siendo! Una y otra vez. Una y otra vez. ¿Recuerdan lo bien que encajaba Drax como recurso cómico por su honestidad e incapacidad para entender nada que no tuviera sentido literal? ¡El personaje sigue fiel a esas características! Escena tras escena tras escena. ¿Recuerdan las persecuciones galácticas y combates entre naves, multitudinarias y caóticas? ¡Volvemos a tenerlas! Más masivas, más caóticas, más confusas. ¿Recuerdan los "huevos de Pascua" y apariciones estelares del Universo Marvel como Howard el Pato o Carina? ¡Agarren la wikipedia! Porque en la secuela también hay. A docenas. ¿Recuerdan a Starlord avanzando en la trama a ritmo de canciones setenteras? ¡Que el ritmo no pare! Temas añejos para todos los personajes. Para cualquier cosa que hagan. En todo momento.

Y así es esta secuela. Lo mismo, pero más. Demasiado. Habría encajado perfectamente como frase promocional "¡Guardianes de la Galaxia 2! ¡Más Guardianes de la Galaxia que nunca!". Y que esto no les espante. Es una buena película; tan ingeniosa y espectacular como la primera, pero rayando el exceso y tambaleándose en sus más de dos horas y cuarto de duración. 


La gran mayoría de detalles que hacían genial a la primera aquí se multiplican y muchas aportan poco o nada al desarrollo de los personajes o a la acción, y cuando la cantidad se aumenta por mucho que se mantenga la calidad, puede llegar al empacho. ¡Tranquilidad! Esto no es un Transformers 4 donde a las dos horas de explosiones parece que se acaba la película, y uno quiere morirse al ver que no sólo no ha acabado sino que queda otra hora más. No; por suerte aquí no pasa aunque la amenaza de que suceda es constante. Lo que ayuda a compensar esa saturación es la pausa que toma el guión con la mitad de sus protagonistas y que, de nuevo rayando el exceso, está a punto de caer en el tedio. Curiosamente una de las muchas sobrecargas de la película, la cantidad de personajes, es la que salva el segundo acto. Rocket, Groot y Yondu hacen cosas mientras los demás están en una sitcom tipo Primos Lejanos. Starlord se pasa una hora de metraje sentado o paseando con Kurt Russell; Drax está sentado en unas escaleras hablando o durmiendo; Gamora, gruñona en plan "mamá Winslow", entrando y saliendo por puertas o sentada en la hierba mirando el horizonte mientras unos y otros intercalan chistes. Hasta que llega el tercer acto y empieza un despiporre de acción con los, así a ojo, 384 protagonistas disparando, volando, contando chistes, lanzando hadokens, haciendo el Matrix y mil cosas más.

A estas alturas y habiendo visto el tráiler, dudo que a nadie que no la haya visto le sorprenda que la película va del reencuentro de Starlord con su padre, Serpiente Plissken, y ahondar en el concepto de familia que ya parecía claro en la primera. Ese arco argumental se ve totalmente diluido en la miríada de personajes, chistes y referencias que plagan cada escena. Sinceramente, después de 85 planos de Baby Groot siendo mono, 47 escenas de Rocket vacilando hasta al piloto automático y 75 páginas de diálogos graciosos de Drax, el desarrollo de Starlord queda en el olvido y ya nos importa un pimiento. Es muy difícil engancharse al corazón de la historia cuando queda media hora para que acabe. Y justo cuando la película está desmoronándose es cuando uno de los personajes secundarios toma un protagonismo que no parecía que iba a tener y pone las cosas en su sitio. Además, parece que James Gunn se da cuenta de que la conexión sentimental llega tarde, ahogada entre tanto actor con maquillaje y le entra el pánico soltándonos de golpe el arco emocional de Gamora para reforzar el tema familiar, cuando no hemos visto más que dos escenas cortas de desarrollo. Casi como Los Vengadores 2 o Civil War, se queda a un frame de quedar aplastada por su propio peso, y aún así Marvel ha conseguido de nuevo levantar la película.
Al ser muy parecida a su antecesora, los actores siguen el molde de los personajes que conocen más que bien, aunque con el problema global de la repetición constante. Drax es el mismo y no cansa como alivio cómico, pero casi; Batista, tan bien o incluso mejor dándole vida. Lo mismo vale para Rocket y Groot. Chris Pratt y Zoe Saldaña son los grandes perdedores de la película porque el guión se encarga de pasar de puntillas por sus personajes; y si hay dos vencedores, son Michael Rooker y Sean Gunn. Del primero destacar tanto su actuación como que su personaje es el que tiene más y mejor desarrollo. Sean Gunn ya hacía de lugarteniente en la primera y aquí le vemos en parte como elemento de cohesión dentro del grupo de Yondu; buena actuación para un personaje emotivo y gracioso al que dan ganas de ver en la tercera parte. Kurt Russel y Stallone salen en la peli. Sí, salen. Por decir algo más de sus actuaciones: sin chispa el primero, sin minutos el segundo. Lamento anunciar para los fans de la acción ochentera que no veremos una reunión Tango y Cash pero sí tenemos el placer de ver a Walker y Talker cara a cara por primera vez desde la maravillosa Máximo riesgo. Eso y un cameo muy especial.... bueno, dos... en realidad tres... cuatro... muchos. Con más escenas extra después de los créditos que capítulos tiene Firefly para dejar hueco a una tercera entrega, una cuarta, una quinta, una película de cierto personaje, otra de tal grupo de personajes, y si me apuran hasta media docena de franquicias. A este paso Marvel nos va a anunciar en el final de Guardianes de la Galaxia 3 una trilogía protagonizada por "figurante que se rasca la oreja al fondo del pasillo en segundo plano #5".


Dado que la música fue tan importante en la primera, era evidente que aquí iba a tener protagonismo. Y a riesgo de ser pesado, vuelve a pasar exactamente lo mismo que con los chistes de Drax, las macarradas de Rocket o las monerías de Groot. Están bien las canciones. Todas ellas. Pero son tantas que llega un momento en que algunas empiezan a pasar desapercibidas, o por el contrario distraen de lo que está pasando. Ahora bien, cuando el chiste está inspirado, la macarrada encaja, la monería da en el clavo o la canción agiliza la trama es una autentica gozada de película.
En cuanto a los aspectos técnicos cumple los estándares de Marvel de creatividad, color y CGI. Aunque por los tráilers me temía que fuera a quedarme ciego de tantos colores chillones, el fotógrafo es generoso y no se me derritieron las corneas.

Espectacular, irregularmente divertida y en definitiva digna continuación de la original que gustará a unos más y a otros menos que la primera, pero dando lo que promete.


Nota: 7


1 comentario:

  1. Guardianes de la Galaxia tiene muy buenas criticas, eso también lo veo reflejado en los compañeros de mi hijo de 10 años, todos ellos estuvieron hablando en mi casa sobre de ir a ver esta película. Sospecho que es una película de buena acogida sobre todo para los niños y adolescentes, no se que tanto para los adultos.

    Compra un sistema de teatro en casa para ver las mejores peliculas en espanol.

    ResponderEliminar