Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Por Miguelan Gel

Dos cosas: ni odio a Guy Ritchie ni soy demasiado exquisito eligiendo películas para ver.

A veces, hay momentos en los que tengo la neurona y el cuerpo con muchas ganas de comida y metraje basura.  Disfruté mucho con Lock and Stock y Snatch, no sé si esto es bueno o malo, pero es la verdad. Me gustaban  los diálogos, los personajes canallas y cómo llevaba el ritmo con esos cortes y acelerones, las escenas en las que alguien contando lo que había pasado se solapaba con las imágenes de lo que había pasado. Bueno, eso y que salía Vinnie Jones.

No me he atrevido a ver todas las películas de este mozo, porque el traje a medida que le quiso hacer a Madonna cuando eran un feliz matrimonio es demasiado para mi salud. Pero por lo demás que si que he visto, para mi que sigue haciendo la misma película una y otra vez. En Rey Arturo vuelve a pasar por el barrio a un personaje clásico, como hizo en Sherlock Holmes, y como hará en Aladino, me temo.

El resultado, una blasfemia digital estándar que te deja el cuerpo como si vas a una feria medieval y ves las nikes del monje que te vende miel de Aguilar de Campoo.Vemos a un bonito elenco multicultural encabezado por el anarquista motero rubio, que hablan como si fueran de Carabanchel, y que molan mogollón porque han aprendido con un Ninja en el gimnasio del barrio. Calla que ahora que lo escribo, me ha dado la risa pensando que haya plagiado Aguila Roja. Y bien de trucos de montaje, efectos sonoros, diálogos ‘de la casa’, personajes canallas y príncipe destronado que reclama el trono. Y CGI.  El malo es muy malo. La bruja pone cara de duckface selfie durante lo que dura la peli. Los elefantes del principio… eché en falta el elfo trepando.

Y me faltó Vinnie Jones. Nunca te lo perdonaré Guy.

Nota: 4