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Por Isaac Moreira

En los últimos 15 años nos han llegado 6 películas de Spider-Man. Tres visiones diferentes del personaje donde los reinicios entre unos y otros han sido muy cortos. Del Amazing Spider-Man a la nueva cinta de Marvel solo han pasado tres años (dos, si contamos Civil War). La pregunta es: ¿era necesario este nuevo reboot? La respuesta es sí. Primero; porque lo de Sony con el trepamuros era un despropósito. No sabían manejar al personaje y tampoco tenían idea de que rumbo llevar. Peter Parker no merece ese trato. Segundo; porque integrar a Spidey en el MCU le otorga a este unas dimensiones y una riqueza necesaria. Hasta ahora, todas las producciones de Marvel Studios contaban historias épicas: amenazas mundiales, cósmicas, interdimensionales o de grandes corporaciones. Les faltaba ese héroe de la calle y cercano a la gente corriente (sí, está la maravilla del Daredevil de Netflix y del resto de Los Defensores, pero, aunque compartan universo, de momento actúan por separado). Spider-Man es el primer héroe de Marvel Studios en tener contacto directo con personas normales y no dioses, extraterrestres o grandes organizaciones terrorista… Spidey es el tipo de superhéroe que te puedes encontrar deteniendo un atraco en la tienda de la esquina. Ese simple detalle expande y enriquece el MCU.

Spider-Man: Homecoming está levantando pasiones a favor y en contra. La mayoría de la gente que arremete contra este nuevo Spidey/Peter Parker lamenta que hayan cambiado a todos los personajes: tía May, Ned, Liz, Flash… El tío Ben no es ni mencionado. ¡¡Venga ya!! ¿En serio queremos ver de nuevo a los mismos personajes haciendo lo mismo por tercera vez? ¿De verdad queremos ver morir al tío Ben de nuevo? No. Raimi ya contó esa historia y lo hizo tan espectacularmente bien que le pertenece por derecho, como prueba está Amazing Spider-Man. Fue muy bochornoso ver cómo intentaban contar los mismos sucesos pero de forma diferente. ¿Queremos ver como Flash Thomson le da collejas a Peter y después este se venga con sus nuevos poderes? No. Ya se ha hecho dos veces, y lo mismo ocurre con muchas otras tantas situaciones. En Homecoming han tenido la valentía de probar a reinterpretar a Spider-Man, buscando nuevos caminos, pero respetándole lo máximo posible. Y lo han conseguido.

La diferencia más significativa de este nuevo Spidey y los anteriores es que el lanzarredes ha nacido en otro contexto, un MCU ya maduro y consolidado. Es normal que este joven Peter Parker se encuentre fascinado por los Vengadores. Es un adolescente y, como todos, busca sus referencias, su modelo de conducta. Al conocer a Toni Stark en Civil War cayó seducido por Iron Man. Las apariciones en pantalla de Toni Stark en Homecoming son pocas, muy bien dosificadas y todas con un propósito muy definido: guiarle. Stark se convierte en la figura paterna que le falta a Peter y se siente responsable del chico por lo que Intenta protegerlo proporcionándole un traje lleno de tecnología marca de la casa. Pero, a su vez, le vigila, le aconseja, le pone límites. Le castiga cuando debe. Sin embargo, como buen adolescente, Peter quiere demostrar sus capacidades sin pensar en las consecuencias. Este punto es clave para ver lo bien que Marvel ha conseguido crear un Spider-Man diferente a los anteriores, pero respetando el espíritu del personaje. No tenemos al tío Ben, por lo que nadie está ahí para decirle: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Sin embargo, toda la película trata de eso: Spidey maravillado por sus posibilidades, tomando decisiones –no siempre correctas- y aprendiendo que sus actos tienen consecuencias.
Spider-Man: Homecoming es una maravilla. Es la película que se merece el personaje de Stan lee y Steve Ditko. El guión es muy bueno. Muy bien pensado y estructurado. Se nota que, a pesar de todos los cambiós que han realizado, han comprendido a Spider-Man y tenían clara la historia que querían contar. Cuenta con buenos y rápidos diálogos y han cuidado las relaciones entre los personajes. Es fresca, sorprendente y muy divertida. Marvel studios tiene un problema y es que todas sus producciones gozan de un sentido del humor muy marcado. Como si hubieran visto la fórmula del éxito y la repitieran sin salirse un ápice. Eso hace que películas como Dr. Strange,  a pesar de ser buenas películas, pierdan algo de identidad y, como resultado, homogenice el MCU. Esto no pasa con Homecoming. Aquí la comedia está totalmente justificada y es acorde con el personaje y el ambiente del film. Y, además, los gags son muy buenos. Cualquier espectador, le gusten los superhéroes o no, se divertirá con este Spidey/Peter Parker.

En esta ocasión todos los actores hacen un buen papel y hay una gran dinámica entre todos los personajes. Hasta el más mínimo secundario contribuye al ambiente de película de institutos (como anécdota, el reparto entero se vio gran parte, si no toda, la filmografía de John Hughes. Incluso hay un divertido homenaje a Todo en un día).

Como era de esperar, Tom Holland ha hecho suyo no solo a Spidey (ya se nos ganó a todos en Civil War),  sino también a Peter Parker. Ha conseguido lo que no consiguieron ni Tobey Maguire (siempre le faltó ese divertido desparpajo y charlatanería de Spidey) ni Andrew Garfield (bajo las mallas daba el pego pero como Peter Parker era inaguantable). El personaje de Holland está lleno de entusiasmo y energía pero también es impetuoso e inexperto, lo que le acarrea muchos problemas. Su nueva vida se inmiscuye una y otra vez en su vida privada, en la que todavía no ha encontrado su lugar. Por fin tenemos un Spider-Man/Peter Parker al 100%.
El Buitre es quizá el mejor villano hasta la fecha y uno de los pocos que no son de usar y tirar en Marvel. En este caso han construido un personaje con una historia y motivaciones creíbles y muy bien encajado dentro de este universo. Michael Keaton ha estado a la altura del papel. Más incluso. Aún sin necesidad del traje consigue ser un verdadero peligro (SEMISPOILER: en la escena del coche da miedo). Esperemos más villanos como este porque un héroe es tan grande como el villano al que se enfrenta.

A nivel técnico –fotografía, CGI, etc- la cinta está a la altura. Eso es algo que ya damos por sentado. Quizá sí es cierto que la batalla final es algo oscura y tiene un montaje un poco más rápido de lo necesario. En algún momento la acción puede resultar confusa, pero es un detalle sin mucha importancia. Otra cosa a destacar es que Spider-man: Homecoming es la película donde mejor se siente que pertenece al universo compartido de Marvel Studios, no solo por la presencia de Iron Man, también gracias a varios pequeños detalles que están de fondo en el film. El film contiene muchos guiños a los fans de los tebeos y del MCU (no los vamos a comentar aquí, se pueden encontrar fácilmente por internet). Lo que no puedo obviar es la escena post créditos final, la segunda. Es la mejor escena post créditos, no solo de las películas Marvel, si no de la historia.

¡¡¡’Nuff Said!!!

Nota: 8,5