Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Por Isaac Moreira

Errementari es una versión libre de un cuento popular vasco. Tan libre que apenas guarda dos o tres puntos en común con la historia original. Sin embargo, conserva 100% ese halo de folclore o leyenda tradicional. Algo muy refrescante en estos tiempos en los que se quiere modernizar o deconstruir a los clásicos (ay, que cosica me da la Universal y su Dark Universe).

Se nota que su director, Paul Urkijo Alijo, se encuentra muy a gusto dentro de la fantasía, el suspense y el terror. No en vano cuenta con varios cortos que demuestran cierta habilidad en estos géneros y mucho amor por los cuentos tradicionales. Los efectos de maquillaje de los diablillos son fantásticos. Una delicia. Un recordatorio de que aún se pueden hacer grandes monstruos sin CGI. Y su diseño está sacado directamente de las representaciones demoníacas románicas (hacía mucho que no veíamos en la gran pantalla al tradicional diablillo rojo, con cuernos, cola puntiaguda y tridente). La iluminación y los paisajes vascos aportan un gran ambiente al film y te transportan a otra época.

Desgraciadamente no todo son buenas noticias. Un metraje excesivo para lo que la historia requiere, algunas escenas de relleno y un montaje con poco ritmo van en contra del Debut de Urkijo. Ha caído en la trampa de muchos directores nóveles en su primer largo, la emoción. Esto le lleva a no saber eliminar escenas, planos, o diálogos.

No obstante, es una película muy interesante. Digna de ver. Y se le coge un cariño a Sartael tremendo (diablillo interpretado por Eneko Sargadoy, el gigante de Handia, que recientemente se llevó el Goya de actor revelación).

Por mi parte seguiré los pasos de Paul Urkijo Alijo con curiosidad. Estoy seguro de que, puliéndose un poco, será un nombre a tener en cuenta.

Nota: 6