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Por Isaac Moreira

Parece que en las últimas películas de superhéroes es más importante el supuesto mensaje social que conllevan que la película en sí. Es lo que pasó con el feminismo de Wonder Woman (aunque me parece mucho mejor ejemplo Jessica Jones como mujer fuerte, decidida e independiente. Incluso por su conducta, bastante más alejada del arquetipo femenino, y no he escuchado a nadie destacar el feminismo de la serie de Netflix) y es lo que está sucediendo con Black Panther. No voy a negar que existe un valor añadido por ofrecer algo diferente a la norma en el género superheroico, pero tampoco nos volvamos locos. La crítica de Black Panther a las políticas de Trump no ha sido nunca la intención Disney, si no fruto de la casualidad. La producción ya estaba en marcha mucho antes de que el magnate tomara la presidencia de EE.UU. El destino ha querido que las tribulaciones de T´Challa coincidan con un momento clave de Estados Unidos. Esto, sumado al apoyo de la comunidad afroamericana, que han adoptado a Black Panther como su héroe personal y por derecho (por otra parte muy lógico), ha inflado el estreno de la última cinta de Marvel. Black Panther está siendo valorada más por lo que simboliza que por la película en si misma.
Pero si nos centramos en el film, ¿qué es lo que encontramos?

Black Panther tiene varios puntos fuertes: un héroe negro, varios papeles femeninos (que componen aproximadamente la mitad del reparto) que están a la altura del héroe masculino y que no caen en el típico “love interest” del protagonista o deben ser rescatadas por él. Un historia protagonizada por africanos y ubicada en África (aunque Wakanda sea un país inventado). Una banda sonora atrevida compuesta entre ritmos africanos y hip hop. Un guión muy shakespeariano que sirve como perfecta carta de presentación de Wakanda y los wakandianos. Además, Black Panther encaja y enriquece el UCM muy bien. Tiene pinta de que Wakanda va a tener mucho peso en el futuro (no hay más que ver el trailer de Infinity War para comprobarlo). También hay que aplaudir una dosis mucho más controlada del humor (cosa que se agradece) y goza de voz propia, lo que resulta refrescante.

También tiene sus puntos flojos: unos efectos algo deficientes (se notan los cromas de los fondos en Wakanda y el CGI en algunas escenas de acción) y un ritmo con altibajos, aunque la sensación final es de una película entretenida.
Curiosamente, de entre todos los actores, el que peor parado sale es Chacwick Boseman. Shuri, Okoye, Nakia, Klaue, Ross, Killmonger son buenos personajes, con papel importante en la historia y, sobre todo, bien interpretados (muy buen trabajo de Michael b. Jordan). Sin embargo T´Challa se muestra contenido y en algunos casos algo soso. Bien puede ser por exigencias del guión (su puesto como rey de Wakanda y la responsabilidad que esto conlleva) pero ya en Civil War el actor transmitía más bien poco.

En definitiva, una película bastante decente. Entretenida pero, desde luego, no de las mejores de Marvel. Eso sí, Wakanda abre muchas posibilidades para el UCM. Con el tiempo, y si Chacwick Boseman consigue hacerse con T´Challa, podemos esperar grandes cosas de Black Panther.

 

Nota: 6.75