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Por Agente Sputnik

 

‘El cielo entero parecía estar produciendo el destello intermitente de una vieja bombilla colgada a la intemperie, y a merced del viento’
Liu Cixin

Puede que para muchos el cine de Ti West entrara en barrena tras ‘The Sacrament’, película donde el sello de su productor, Eli Roth, parece estar demasiado presente en algunos momentos (El personaje interpretado por Talia Dobbins parece extraído de ‘El último exorcismo’ cinta también producida por Roth, algo que no ayuda demasiado a la película de West), pero el acercamiento que hizo el director norteamericano a una destructiva secta religiosa (Ese lugar utópico llamado Eden Parish hace referencia a Jonestown y el proyecto del templo del pueblo) es simplemente escalofriante a la par que efectista. ‘The Endless’ aborda el mismo tema que ‘The Sacrament’ pero aunque lo hace desde una perspectiva distinta si que comparte con esta un mismo núcleo común: Tras recibir un extraño video o una carta un grupo de personas acudirán al lugar donde su ubica una peligrosa secta. Para que al espectador este punto de partida no le resulte demasiado forzado, los directores y guionistas de ambas películas introducen un elemento que parece poder justificar cualquier tipo de acción y reacción por parte de los protagonistas: La familia, que servirá en ambos casos para centrarse en la preocupación de unos hermanos que ven como aquellos a los que mas quieren son seducidos por tan peculiares cultos.

La exploración de cómo afectan las sectas a las personas ha sido abordada tanto en el cine como en la literatura de muy diversas maneras y perspectivas. En los últimos años hemos podido ver la ya citada ‘The Sacrament’, ‘Sound of my voice’ del dúo Zal Batmanglij-Brit Marling (Película que comparte con la cinta de Ti West la idea de mostrar a un grupo de periodistas que se adentran en la boca del lobo para comprobar si aquello que cuentan los devotos es cierto o no), la tremendamente decepcionante ‘Red State’ de Kevin Smith o la fallida ‘Faults’ de Riley Stearns, y leer ‘1Q84’ de Haruki Murakami o la historia corta ‘Okinawa’ que David Mitchell incluyó en ‘Escritos fantasmas’ que no solo parece tomar como base los hechos que ya fueron narrados por Murakami en ‘Underground’ sino que además posee, como varías de las narraciones de Mitchell, cierta esencia propia de las historias del escritor japonés. Podríamos seguir citando ejemplos de cómo diversos directores o escritores se han acercado al fenómeno de las sectas lo que puede llevar a más de un lector a plantearse cierta pregunta: ¿Qué puede aportar una película como ‘The Endless’ a un tema tan manido como este para ser considerada como una de las más gratas sorpresas de la temporada?

¿Me está diciendo que el universo… le guiñaba un ojo? —preguntó incrédulo Da Shi, levantando un instante la cabeza del plato sin dejar de engullir’
Liu Cixin

Años después de escapar de una peligrosa secta, Justin y Aaron Smith recibirán una cinta de video con un muy extraño mensaje. La curiosidad de Aaron vencerá a la reticencia de Justin y ambos viajaran al campamento Arcadia, lugar donde se criaron para intentar encontrar respuestas a todas las preguntas que se agolpan en sus cabezas.

Justin Benson y Aaron Moorhead, tras su apreciada ‘Spring’ ruedan una película cocinada a fuego lento cuya eclosión puede sorprender al espectador pero que carece de la más mínima originalidad. La historia escrita por Justin Benson que junto con Moorhead también se encarga de la dirección y de protagonizar la película (Algo que personalmente no considero un acierto ya que el primero resulta mas creíble que el segundo) parece coger ciertas ideas de películas recientes, de esas cintas de ciencia ficción rodadas con pocos medios y mucho ingenio, pero sobre todo de la obra del considerado como uno de los últimos fenómenos literarios mundiales: El chino Liu Cixin.

El campamento Arcadia está mas cercano al lugar y la organización de Vanguardia (‘1Q84’, Haruki Murakami) o al Eden Parish (‘The Sacrament’, Ti West), ya que en ambos casos parecen lugares aislados y que en el caso de la novela de Murakami y la película de Benson y Moorehead son capaces de autoabastecerse (Arcadia gracias a la bebida que preparan, Vanguardia porque llegaron a ser ‘pioneros en convertir hortalizas naturales recién cogidas de la tierra en artículos de moda’) que al culto liderado por Maggie (‘Sound of my Voice’, Zal Batmanglij) a pesar de que comparte con este último la fascinación por los fenómenos que se escapan al alcance del entendimiento humano (Campamento Arcadia parece ser una secta basada en el culto a los ovnis, mientras que Maggie hace creer a sus seguidores que viene del futuro). ‘The Endless’ no consigue que ese aparente líder trasmita el carisma de los personajes interpretados por Brit Marling en ‘Sound of my voice’ o por Gene Jones en ‘The Sacrament’ (El líder de la secta de Jonestown se llamaba Jim Jones) lo que puede llevar a mas de un espectador a pensar que mas allá del recuerdo que guarda Aaron del campamento Arcadía, ‘The Endless’ falla en la creación de ese líder, de ese ‘reverendo’, esa persona capaz de convencer de sus creencias a cualquiera. Benson en su faceta de guionista parece darse cuenta de ello y complementa a su Hal (Tate Ellintong) con una seductora Anna (Callie Hernandez) y un misterioso personaje interpretado Lew Temple cuya presencia hará las delicias de los aficionados al género.

Nunca prevemos de qué manera nos aislamos de las personas a las que queremos. Como suele ocurrir en muchas cintas de género estas parecen querer hablar de algo más, de profundizar en los sentimientos de las personas. Mike Cahill analizó el peso de las decisiones en ‘Another Earth’, Benson y Moorhead parecen querer hablar del aislamiento al que nos vemos sometidos al alejarnos de aquellos a los que queremos, algo para lo que utilizan no solo a los protagonistas sino también a los secundarios que van apareciendo en la historia. La constante obsesión que ya exploró Gaspar Noé en ‘Love’ aunque como no puede ser de otra manera, analizada de distinta forma. Es de agradecer que ‘The Endless’ sea una cinta que se ve bien y de una manera muy fácil y donde el guionista y los directores saben perfectamente como jugar con la curiosidad del espectador y fomentarla y eso a pesar de alguna escena que podía haber estado mejor resuelta. La película de Benson y Moorhead se aleja de la pretenciosidad en la que podía haber caído para hacer de ella una mas que apreciable cinta de ciencia ficción que tras su aparente simplicidad posee elementos que justificarán como mínimo un segundo visionado.
‘Cuando la little people crea la crisálida del aire, hay dos lunas. La chica mira al cielo y ve dos lunas’. El cielo, la luna. El Sol. Las matemáticas. Tengo protagonista de ‘1Q84’, profesor de matemáticas. Tim obsesionado con la resolución de una extraña ecuación. El juego ‘Tres cuerpos’ al que entra casi constantemente Wang Miao en ‘El problema de los tres cuerpos’ de Liu Cixin. Los números como refugio o respuesta a las preguntas planteadas está presente de una manera clara en la obra de Benson y Moorhead y también de Liu Cixin aunque en el caso de este último con una profundidad y complejidad que puede frenar a mas de uno. Es en este punto cuando hemos de volver a alabar la falta de pretenciosidad de ‘The Endless’ algo que por momentos parece que no ocurre en la obra del escritor chino y que deja al lector ciertos pasajes que pueden resultar demasiado áridos incluso para aquel que tenga conocimientos de aquello de lo que se está hablando (Si la novela de Liu Cixin comienza recordándonos las obras de autores como por ejemplo Mo Yan, al menos en su primer capitulo se refiere, ciertos pasajes nos pueden llevar a pensar en ‘El mundo de Sofía’). Por desgracia la obra de Liu Cixin parece hacer demasiada sombra a la película de Benson y Moorhead, tanta que es imposible que tras ver en pantalla ciertas ideas el espectador no acabe pensando que antes de escribir el guión de esta película, Benson se empapó y bien de la novela de Liu Cixin. Y he aquí uno de los grandes problemas de ‘The Endless’: su capacidad de sorpresa, su capacidad de deslumbrar al espectador se ve claramente mermada si este ha leído antes la novela el escritor chino. Las sectas, en este caso el Movimiento Terrícola-trisolariano e incluso y sorprendentemente el concepto del sofón de Liu Cixin parece estar demasiado presente en ‘The Endless’.

Dos de las cintas mas estimulantes que hemos podido ver y disfrutar últimamente hacen referencia al comienzo de las mismas a H.P Lovercraft, en ‘Ghostland’ que ha supuesto la vuelta del mejor Pascal Laugier y en esta ‘The Endless’. El miedo o la curiosidad por lo desconocido es utilizado por Benson y Moorhead para hacer que el interés del espectador no decaiga en ningún momento. ‘The Endless’ es una película que posee demasiados elementos de otras cintas y novelas, a las ya citadas hay que añadir cierta esencia a lo ‘Phantasma IV: Apocalipsis’ o la obsesión por las notas que hace que parezca que Benson también se ha estudiado muy a fondo ‘The Sacrament’, pero que aun así consigue ganarse un sitio propio y resultar tremendamente agradable y simpática para el espectador. Un poco mas de concisión, sus casi dos horas de metraje no están del todo justificadas, le habría venido bien a ‘The Endless’ pero con todo, Benson y Moorhead consiguen dejarnos una gran cinta que juega de manera muy inteligente con la historia y los pocos medios de los que dispone y que hace que esta película esté en la misma liga que el cine de James Ward Byrkit, que el de Zal Batmanglij, que las primeras cintas de Natalli y de una manera mucho mas comercial y accesible, que el del siempre excesivo y extraño Shane Carruth. Muy recomendable.

Nota: 7