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Por Patricia Millán

Hay dos razones por las que un espectador puede acercarse a una película del género de zombis (o muertos vivientes o infectados) como las del tristemente fallecido George A. Romero. La primera de ellas, por la sangre y las vísceras.  A nadie le gusta el gore. Más bien, nos cuesta admitir que disfrutamos con ello, porque socialmente no está bien considerado.  Hay algo primitivo en el deseo por la sangre que el cine de género nos ofrece desde la mentira, la fantasía y los efectos especiales, librándonos de sentir un ápice de culpabilidad.

La segunda razón es el acercamiento extremo que el cine de género —el de zombis, claro, pero también el terror, la fantasía o la ciencia-ficción— ofrece de la realidad social que nos rodea y cómo anticipa en clave desastrosa lo que podría ser un apocalipsis real.
George A. Romero, como creador de un género propio —aunque cuente con precedentes estéticos en obras como The last man on Earth(1964) o Carnival of souls(1962), entre otras, e incluso con antecedentes de muertos vivientes como White Zombie(1932)— estableció unas normas de comportamiento a las que se mantuvo poco más o menos fiel a lo largo de su carrera pero, además, introdujo con dureza la crítica a la sociedad de su tiempo.

De este segundo acercamiento al género cinematográfico y, más concretamente, de la obra de Romero viene a hablarnos Josep Oliver Marroig (1979) en su ensayo Nosotros somos ellos: Análisis y evolución del género de zombis en George A. Romero Esta obra, publicada en diciembre de 2017, apenas seis meses tras la muerte del director, es un repaso breve pero contundente del zombi como metáfora de la realidad y un análisis de la producción de Romero, en concreto de la heptalogía que dedicó a los muertos vivientes.

Sí, Oliver habla en el libro de heptalogía porque, además de las seis películas (véase: Night of the living dead(1968), Dawn of the living dead(1978), Day of the dead(1985),Land of the dead(2004), Diary of the dead(2007) y Survival of the Dead(2009)), también entra a valorar la reciente aproximación de Romero al cómic, como guionista de Empire of the Dead(editado en tres volúmenes en España por Panini Cómics), obra en la que expande su universo e introduce una nueva raza en lucha por el dominio del planeta: los vampiros.

Así, en Nosotros somos ellos: Análisis y evolución del género de zombis en George A. Romero, Josep Oliver no se limita a una descripción detallada de lo que sucede en cada una de las películas, sino que va un paso más allá y analiza el trasfondo social, económico y político en ese momento y los aspectos sobre los que Romero hizo hincapié en cada historia.

Comenzando por una introducción sobre los fundamentos teóricos de los estudios culturales (diría que, junto con un apartado sobre el posthumanismo son los dos capítulos menos interesantes para un lector no especializado), Josep Oliver se adentra con rapidez en explicar por qué el zombi es tan interesante como símbolo que representa aspectos de la naturaleza humana: El zombi es a la vez atrayente, porque nos vemos reflejados en él pero también asusta porque nos enfrenta a la muerte, pero también al regreso a un estado más animal, donde la razón no tiene cabida y nos movemos por instinto, sin intelectualidad.
En sus películas, George A. Romero explora muchos de estos aspectos: desde el consumismo exacerbado (sucede así en Dawn of the living Dead), la influencia de los medios de comunicación y su manipulación en las decisiones que tomamos como sociedad, el papel de la mujer en la toma de decisiones y su importancia en el género (algo que crece con cada película: comparemos por ejemplo la pasividad de las protagonistas de Night of the living deaddonde, o bien son unas histéricas o están sometidas a la decisión de sus parejas, frente a la historia del cómic Empire of the living dead, donde se presentan como voz de la razón, guerreras y futuro de la humanidad), el racismo y las relaciones interraciales (destaca que Romero escogiera a actores negros en un momento de lucha por los derechos civiles y les diera un protagonismo que marcaba el devenir de la historia), la estupidez y la violencia de las masas frente a la inteligencia del individuo, la corrupción política, los movimientos dictatoriales, el poder de la ciencia como salvadora de la humanidad…

Además de hablar de ello, ofreciendo detalles y ejemplos y con numerosas referencias a otros estudiosos del género, Josep Oliver concluye con un resumen sobre su importancia, su evolución y cómo influye —y se deja influir— por la sociedad.

Para quienes no hayáis visto el cine zombi de George A. Romero, o tan solo parte de él, este libro os animará a acercaros con curiosidad, dejando de lado el cliché de que se trata sólo de cine de entretenimiento burdo y sin sentido. Quienes ya las hayáis visto, es posible que queráis revisionarlas con cuidado y atención.

Y a quienes solo os interese la sangre y las vísceras… disfrutad con ellas.