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Por Isaac Moreira

Un Venom sin Spiderman sería como un Joker sin Batm… No, espera! Eso también está ocurriendo. Entonces, ¿qué diantres está pasando aquí? ¿Tanto se han comido los comics a la industria del cine que ya se hacen hasta películas de supervillanos desligados del superhéroe que les da sentido?  Lo que nos lleva a otra pregunta,  si un héroe es tan grande como el villano al que se enfrenta, ¿cuán grande es un villano sin héroe que se le oponga? Por otro lado, es indudable que tanto Venom como el Joker tienen tal presencia e importancia por si mismos que sus personajes han superado con creces el papel para el que fueron creados. Ambos tienen carisma y un universo propio en el que sumergirse. Los personajes funcionan de forma autónoma en papel, pero,  ¿y en el cine?
En el caso de Venom  lo que han intentado hacer ha sido convertirlo en otro superhéroe más. El problema es que al quitar del origen su conexión con Spidermanperdemos su papel como supervillano y una parte importante de la personalidad de Venom y Eddie Brock y, a su vez, pierde mucho de lo que le hacía un personaje complejo e interesante tanto como villano como en héroe a su manera. Sony, intentando sacar adelante el personaje sin un trasfondo tan importante, ha hecho aguas. Tan solo por eso ya hay algo de Venom que no termina de convencer. Dejando de lado al personaje, como película tampoco destaca. Han intentado usar ese característico humor de la fórmula Marvel (todas las conversaciones internas entre Eddie y el simbionte o las situaciones que vive Eddie por la simbiosis) y, a la par, mantener el lado oscuro y violento de Venom sin mostrar ni una sola gota de sangre. Ni un solo cuerpo mutilado. Incluso se llega a comer la cabeza de algunos tipos cuyo cuerpo se niegan a mostrar en pantalla. Como si no hubiera pasado nada. Como si negasen al espectador lo que acaba de pasar. Y del guión hay poco que rascar. Historia de origen de manual con un plantel de personajes a cada cual más plano y olvidable (en realidad, tienes que esperar casi dos horas para ver la única actuación que merece la pena, la de Woody Harrelson como Cletus Kasady. Incluso con esa peluca horrible, comprada en el chino de la esquina a última hora, consigue ponerte los pelos de punta). Aún se puede decir que Tom Hardy lo intenta, pero el guión, los actores que lo acompañan, unos efectos especiales no siempre a la altura… le dejan con el culo al aire. Y ese final inexplicable en el que te dan a entender una cosa pero que al minuto no parece que haya sido así en absoluto… va más allá del Deus ex machina.
El Propio Hardy dijo que lo que más le gustaba de Venom había sido eliminado de la película, de lo que se puede intuir que se ha cambiado el tono del film a posteriori  a favor de bajar la clasificación de edades y llegar a más público.  Todo esto hace que Venom sea una película para pasar una tarde en la que no tengas nada que hacer y olvidarla al día siguiente.

Este inicio del Spider-Verse de Sony recuerda bastante al Dark Universe de la Universal. Ya veremos si termina igual.

 Esperemos que al Joker de Joaquin Phoenix le vaya mejor.

Nota: 4,5