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Por Fernando Retro Cabeza Gil

El mundo de los videojuegos ha cambiado mucho en los últimos 10 años, tanto para jugadores como para desarrolladores. Gracias a las tiendas digitales y las webs de crowdfunding publicar un videojuego es más fácil que nunca. No digo que sea fácil, como vamos a ver luego, pero sí más que antes. Desde el éxito de juegos como Braid, Limbo o Super Meat Boy, estamos viviendo un auténtico boom de los llamados indies. Cada vez tienen un lugar más destacado en las ferias y en las plataformas digitales. Mientras otros gastan millones de dólares en hacer juegos cada vez más grandes, realistas y espectaculares, algunas de las mejores experiencias jugables de los últimos años están creadas por equipos de no más de 10 personas, y con unos presupuestos que no llegarían ni para los cafés de los grandes estudios. Hay juegos como Undertale, Axiom Verge o Stardew Valley que están desarrollados ¡por una sola persona! Incluso Minecraft, uno de los juegos más vendidos y populares de la historia empezó como una aventura solitaria de crowdfunding.

La etiqueta indie se queda pequeña para algunos de estos juegos. Proyectos de pasión que se alargan durante años, trabajando en condiciones precarias y sin garantías de éxito. Como en el cine, hay gente que hipoteca su casa y lo arriesga todo (incluso la cordura) para  sacar adelante el juego de sus sueños. Y cuando lo consiguen es algo maravilloso. Experiencias profundas que desafían todo lo que sabemos sobre los videojuegos y nos demuestran que aún hay lugar para la sorpresa. Visiones únicas que miran con nostlagia al pasado, pero sin dejar de innovar. Hoy vamos a ver cuatro de ellos, cuatro juegos indie a los que seguir la pista en 2019.


SABLE
(Shedworks)

E3 2018, la feria más grande del sector. Millones de dólares invertidos en marketing. Todas las compañías compitiendo por mostrar el juego más impresionante, y de repente un trailer te llama la atención porque es diferente, porque tiene corazón. Lo primero que destaca de Sable es su indiscutible estética Moebius y la escala de sus decorados. En Sable exploraremos ruinas y desiertos sobre un planeador en un entorno 3D que apetece descubrir. Si no te dijeran que está siendo desarrollado por seis personas en un pequeño estudio londinense se diría que es una gran producción, y lo es. La pasión y el buen gusto no caben en un presupuesto. Todavía no tiene fecha de lanzamiento, pero ya sabemos que saldrá para PC y Mac. Consolas sin confirmar. Apetece.


THE LAST NIGHT
(Odd Tales)

Hablando del E3, en la edición de 2017 pudimos ver un trailer que dio mucho que hablar y del que no hemos vuelto a saber nada. The Last Night es un thriller de ciencia ficción que recuerda mucho a Blade Runner y el clásico Flashback. Gráficos pixelados con iluminación realista y movimientos de cámara cinematográficos. Una curiosa mezcla cyberpunk que entra por los ojos e invita a saber más. The Last Night nació como un juego flash creado en 6 días para una gamejam en 2014. Poco tiene que ver aquella modesta experiencia con lo que está preparando Odd Tales para Xbox One, PC y Mac. Por desgracia llevamos más de un año sin ver un nuevo vídeo de este juego. Según Tim Soret, su creador, prefieren esperar a tener algo más completo. De vez en cuando publican imágenes en las redes sociales para que sepamos que siguen trabajando en él, pero a algunos se nos va a hacer muy larga la espera.


BLASPHEMOUS
(The Game Kitchen)

Blasphemous es uno de los juegos más prometedores que se están desarrollando en España ahora mismo. Desde el momento en que salió la campaña de Kickstarter en 2017 no ha hecho mas que crecer el interés en este juego de acción y plataformas en 2D. Los sevillanos The Game Kitchen se inspiraron en los cuadros más oscuros de Goya y lo macabro de la Semana Santa. De hecho el protagonista es El Penitente, con su capirote metálico y su corona de espino, enfrentándose a acólitos, flagelantes y pasos procesión con patas entre otras criaturas oscuras. Blasphemous promete mecánicas de combate complejas, animaciones fluidas y un pixel-art espectacular. Probablemente sea un éxito cuando salga para todas las plataformas en algún momento de 2019, y en todo el mundo se alabará su diseño artístico inspirado en tradiciones populares, pero algo me dice que en España será célebre por otros motivos. En estos tiempos inciertos de exaltación de la tradición y los sentimientos religiosos, seguro que alguien se ofende con las imágenes de diablos decapitando vírgenes, o ese niño Jesús gigante que sangra por los ojos. Ya veréis. Se titula Blasphemous (blasfemo), y yo estoy deseando jugarlo.


NARITA BOY
(Studio Koba)

Parece muy difícil destacar en pleno boom de la nostalgia ochentera, la retroinformática y la música de sintetizadores, pero de algún modo Narita Boy lo consigue. Tiene algo que va más allá del simple juego de acción con los estereotipos estéticos de turno. Se ve que hay una historia detrás, que hay pasión. Studio Koba tiene entre manos un proyecto ambicioso, mezclando diferentes géneros y una cosmología propia con una estética muy personal. Narita Boy es un juego dentro del juego, es acción con tecno-espadas y puro amor por la cultura retro. Studio Koba está formado por artistas españoles y japoneses, y desde este año trabajan juntos en un pequeño estudio de Barcelona para acabar este juego. Saldrá a la venta en diciembre de 2019 para todas las plataformas posibles, y yo prometo estar ahí para disfrutarlo.


Y hasta aquí este artículo de videojuegos
indie a los que seguir la pista. Hay muchos más,  así que volveremos a hablar de ellos. Pequeños estudios, grandes pasiones, experiencias únicas que necesitan de ti, del jugador, para tener sentido. Es un nuevo lenguaje. Es El Décimo Arte.

 

@RetroCabeza
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