Se enviará la contraseña a tu correo electrónico.

Por Ivanckaroo Banzai

Thunder!!! na na na naaaa na na naaaa na… Thunder!!!

Si segundas partes no pocas veces fueron buenas, hay terceras partes que nunca debieron salir a la luz. Pongamos como ejemplo Terminator 3, Spiderman 3, X-Men 3 o la que fue en 1985 la última aparición de Loco Max en la gran pantalla.

Max Rokatanski (Mel Gibson) va como en la versión de los Gipsy Kings de Hotel California: por el camino del desierto, el viento le despeina; le atracan y le dejan tirado cerca de un estercolero llamado Negociudad. Es en este pintoresco paraíso del trueque donde llega a un acuerdo
con nada menos que Tina Turner para recuperar lo que le han robado a cambio de que el bueno de Max, al que de nuevo se la trae todo al pairo, rompa el equilibrio de poder en Negociudad entre Tina, que maneja el cotarro diplomático, y Maestro-Golpeador que es el que controla el suministro de energía. Las cosas salen mal y Max es desterrado de muy malos modos. ¡Venganza!


Si bien la película comienza prometedora en su primer acto comienza a descarrilar en cuanto Max tiene que recurrir a los niños perdidos de Peter Pan para llevar a cabo su venganza. Todos sabemos de lo insufribles que pueden ser las películas con niños en cuanto aparece un adulto cascarrabias; unos aprenden lo que es la vida a base de travesuras y monerías, y el adulto descubre el significado de la Navidad. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

El guión degenera entre lo prescindible y obvio (la explicación de los niños de qué ha pasado con el planeta) y lo sencillamente ridículo. Uno no sabe si está viendo La batalla de los Ewoks o si en cualquier momento Campanilla va a echarle polvo de hadas (no sean malpensados) a Mel
Gibson para que vuele. El guión es rematadamente «meh».

Si la cinta se deja ver de principio a fin aunque de mala gana… es de nuevo por el buen hacer de George Miller en la dirección. Hay escenas realmente brillantes como la lucha en la Cúpula del Trueno y la persecución final, el gran fuerte de Miller en las dos anteriores entregas, si
bien resulta ya bastante previsible. Pero claro, dos hojas de lechuga no hacen una ensalada.

Mediocre y olvidable. Menos mal que Miller remontó con Fury road. Con Tom Hardy y Charlize Theron refrescando la franquicia, para devolverla al lugar que le corresponde junto con Mad Max 2.


Nota: 3,5